¿Por qué te despiertas a las 3 de la madrugada? El papel del cortisol

— Agencias 27/08/2026

Despertarse de manera recurrente alrededor de las 3 de la madrugada puede ser molesto y desconcertante, especialmente cuando una persona se acuesta cansada y logra quedarse dormida sin dificultad.

Aunque con frecuencia se atribuye este fenómeno a un supuesto aumento del cortisol, los especialistas señalan que las causas pueden ser mucho más variadas. Esta hormona interviene normalmente en la regulación del ciclo de sueño y vigilia: sus concentraciones suelen ser bajas durante buena parte de la noche y comienzan a elevarse conforme se aproxima la mañana.

Los despertares nocturnos pueden verse favorecidos por estrés prolongado, ansiedad, insomnio y otros factores que alteran el descanso. Por ello, despertarse a una hora concreta no significa necesariamente que exista un exceso de cortisol. También pueden intervenir cambios hormonales, consumo de alcohol, apnea del sueño o modificaciones en el ritmo circadiano.

1. El cortisol comienza a elevarse de forma natural durante la segunda mitad de la noche

El cortisol no es únicamente una hormona relacionada con el estrés. También desempeña una función importante en la regulación del sueño y la vigilia. Sus niveles suelen mantenerse relativamente bajos durante las primeras horas de descanso y comienzan a aumentar antes del despertar.

Los especialistas en sueño explican que esta hormona sigue un patrón circadiano definido: alcanza concentraciones bajas alrededor del momento en que nos dormimos, aumenta progresivamente durante la segunda mitad de la noche y experimenta un incremento más marcado después de despertar.

2. Despertarse a las 3 de la madrugada no necesariamente indica estrés

Que una persona abra los ojos alrededor de las 3 de la madrugada no demuestra por sí solo que tenga alteraciones del cortisol. En ese momento de la noche, la hormona empieza a aumentar como parte del proceso natural mediante el cual el organismo se prepara para iniciar el día.

Además, conforme pasan las horas de sueño disminuye la llamada presión homeostática del sueño, es decir, la necesidad biológica acumulada de dormir. La adenosina participa en este mecanismo: se acumula durante el tiempo que permanecemos despiertos y disminuye mientras dormimos. Al avanzar la madrugada, ambos procesos pueden hacer que resulte más sencillo despertar.

3. El estrés prolongado puede favorecer los despertares nocturnos

Cuando el organismo permanece sometido a estrés durante mucho tiempo, los mecanismos encargados de responder ante las amenazas pueden mantenerse más activos de lo habitual.

En estas circunstancias, el incremento natural del cortisol durante la segunda mitad de la noche podría coincidir con un estado de mayor alerta. Si la hormona aumenta antes o con mayor rapidez de lo habitual, especialmente cuando existe una elevada activación del sistema nervioso, el cerebro puede pasar del sueño a la vigilia con mayor facilidad.

4. La necesidad de dormir disminuye conforme avanza la noche

La capacidad para permanecer dormido está influida, entre otros elementos, por la presión de sueño acumulada durante el día. Esta aumenta cuanto más tiempo permanecemos despiertos y se reduce mientras dormimos.

La adenosina forma parte de este sistema y se acumula durante la vigilia. Después de varias horas de descanso, una parte importante de esa presión ya ha desaparecido. Por ello, durante la segunda mitad de la noche puede existir una menor necesidad biológica de continuar durmiendo, mientras el cortisol comienza a elevarse naturalmente.

5. En mujeres mayores de 40 años también pueden intervenir los cambios hormonales

Los despertares nocturnos no deben explicarse únicamente por el cortisol. Durante la perimenopausia y la menopausia, por ejemplo, este problema puede presentarse con mayor frecuencia.

Las variaciones en los niveles de estrógeno y progesterona pueden hacer que el sueño sea más ligero y favorecer que una mujer se despierte varias veces durante la noche. Por ello, cuando estos episodios se vuelven frecuentes en mujeres de 40 años o más, especialmente si aparecen junto con otros síntomas propios de la transición menopáusica, los cambios hormonales pueden ser uno de los factores involucrados.

6. La apnea del sueño, el alcohol y el insomnio también pueden estar detrás

Despertarse repetidamente a una hora similar durante la noche puede tener distintas explicaciones. Además del estrés, pueden intervenir el insomnio, la apnea del sueño, la menopausia, la depresión, el consumo de alcohol o las alteraciones del ritmo circadiano.

Por esta razón, intentar solucionar el problema únicamente tratando de reducir el cortisol podría hacer que se pase por alto una alteración del sueño que necesita ser identificada. Para determinar la posible causa es importante considerar con qué frecuencia ocurren los despertares, cuánto duran y qué otros síntomas los acompañan.

7. Pasar tiempo en espacios naturales puede contribuir a disminuir el estrés

Una estrategia que puede ayudar a manejar el estrés consiste en pasar tiempo en contacto con la naturaleza. Investigaciones han encontrado una asociación entre permanecer en ambientes naturales y una disminución de los niveles de cortisol.

Esta actividad no necesariamente implica realizar ejercicio. Incluso permanecer sentado o de pie durante aproximadamente 20 minutos en un entorno natural puede relacionarse con determinados beneficios. Se trata de una medida que puede incorporarse dentro de un conjunto de hábitos destinados a reducir el estrés y favorecer un mejor descanso.

8. Anotar las actividades pendientes puede ayudar a conciliar el sueño

Las preocupaciones relacionadas con las tareas del día siguiente pueden mantener la mente activa cuando llega el momento de dormir. Una estrategia sencilla consiste en dedicar algunos minutos a escribir una lista específica de aquello que debe hacerse posteriormente.

Un estudio en el que se utilizó polisomnografía encontró que quienes dedicaron cinco minutos a anotar tareas pendientes para el futuro lograron conciliar el sueño más rápidamente que quienes escribieron sobre actividades que ya habían terminado. El beneficio fue mayor cuando las listas eran detalladas y concretas, lo que sugiere que poner las obligaciones por escrito podría disminuir la carga mental antes de acostarse.

9. Un baño caliente puede ser más útil si se toma antes de acostarse

La hora en que se toma un baño caliente también puede influir en sus posibles beneficios para el sueño. En lugar de hacerlo inmediatamente antes de meterse en la cama, una recomendación es tomarlo aproximadamente entre una y dos horas antes.

Investigaciones han señalado que un baño con agua de entre 40 y 42,5 °C durante al menos 10 minutos, realizado con suficiente anticipación antes de acostarse, puede ayudar a reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño y favorecer una mayor eficiencia del descanso.

Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX

ver en sitio completo: ¿Por qué te despiertas a las 3 de la madrugada? El papel del cortisol