— Agencias 22/08/2026
Una infección urinaria que comienza en la vejiga puede, en algunos casos, avanzar hacia los riñones y provocar una infección renal llamada pielonefritis.
A diferencia de una infección urinaria baja, que suele ocasionar principalmente ardor o molestias al orinar, la infección renal puede producir fiebre, malestar general y dolor en la espalda o el costado.
Reconocer estas señales es importante porque una infección renal puede volverse grave si no se trata oportunamente. No todas las personas presentan los mismos síntomas, pero estas son algunas manifestaciones que pueden indicar que la infección ha alcanzado los riñones.
1. Fiebre de aparición repentina
La aparición de fiebre puede indicar que la infección ha dejado de estar limitada a la vejiga.
Cuando la fiebre se presenta junto con escalofríos o dolor en la espalda o el costado, es importante buscar valoración médica, ya que puede ser compatible con una infección renal.
2. Dolor en la espalda o en un costado
El dolor puede sentirse en la zona posterior, debajo de las costillas y hacia uno de los lados del cuerpo, cerca de la ubicación de los riñones.
El dolor intenso o persistente acompañado de fiebre es especialmente importante y requiere evaluación.
3. Escalofríos o temblores
Los escalofríos pueden aparecer como respuesta del organismo ante una infección, especialmente cuando están acompañados de fiebre.
Si además existen molestias al orinar o dolor lumbar o en el costado, no deberían ignorarse.
4. Náuseas o vómitos
Una infección renal puede provocar síntomas generales que van más allá del aparato urinario.
Las náuseas y los vómitos pueden acompañar a la fiebre y al dolor. Además, los vómitos pueden dificultar la hidratación y empeorar el estado general de la persona.
5. Ardor o dolor al orinar
La sensación de ardor durante la micción es común en las infecciones urinarias y puede mantenerse cuando la infección se extiende hacia los riñones.
Sin embargo, este síntoma por sí solo no permite determinar si la infección está en la vejiga o en los riñones.
6. Mayor necesidad o urgencia para orinar
Es posible sentir ganas constantes o repentinas de acudir al baño, incluso cuando se elimina poca cantidad de orina.
La urgencia y la frecuencia urinaria pueden aparecer tanto en infecciones de vejiga como en infecciones renales, por lo que deben interpretarse junto con los demás síntomas.
7. Orina turbia, oscura o con sangre
Una infección urinaria puede modificar el aspecto de la orina, que puede volverse turbia, presentar sangre o tener un olor diferente al habitual.
No obstante, estos cambios también pueden tener otras causas, por lo que no confirman por sí mismos una infección renal.
8. Cansancio o debilidad importantes
Cuando la infección es más intensa, la persona puede sentirse considerablemente más débil o agotada.
El cansancio adquiere mayor relevancia cuando aparece junto con fiebre, escalofríos, dolor en el costado o síntomas urinarios.
9. Sensación de estar mucho más enfermo
Una infección limitada a la vejiga suele producir principalmente síntomas relacionados con la micción.
En cambio, la aparición de fiebre, escalofríos, dolor en el costado, náuseas, vómitos o un malestar general marcado puede indicar que la infección ha afectado las vías urinarias superiores.
Importante
No es necesario presentar los nueve síntomas para tener una infección renal. La combinación de fiebre con dolor en el costado o espalda, especialmente si existen síntomas urinarios, es una señal para buscar atención médica.
Una infección renal puede requerir tratamiento con antibióticos y, en casos graves, atención hospitalaria. Si existe fiebre alta, vómitos persistentes, confusión, debilidad intensa o un empeoramiento rápido del estado general, la valoración médica debe ser urgente.
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