— Agencias 21/08/2026
Arsenal, vigente campeón de la Premier League, arrancó su temporada con una contundente victoria 3-0 sobre el recién ascendido Coventry en el Emirates Stadium.
El Arsenal, vigente campeón, demostró a su adversario, el Coventry, recién ascendido como vencedor de la Championship, el nivel de la máxima división inglesa con una victoria contundente de 3-0, sin paliativos que puso en evidencia el momento y la autoridad del plantel de Mikel Arteta. Fue un golpe de realidad el que recibió el Coventry en su retorno, veinticinco años después, a la Premier League. Christos Tzolis, en su puesta de largo, fue la figura del partido, mientras que Bukayo Saka y Martin Odegaard también anotaron en una actuación dominante.
Un monólogo desde el inicio
Sin su gran fichaje, el brasileño Bruno Guimarães, pero con el griego Christos Tzolis, otro de los refuerzos, en plan estelar, el Arsenal no dio tregua y prolongó la excelencia de la pasada campaña cuando se hizo con el título después de 22 años y llegó a la final de la Liga de Campeones. La quinta victoria seguida en un partido inaugural de temporada, que solo lo había logrado una vez antes en su historia, fue en medio de un monólogo sentenciado antes de la media hora, cuando ya contaba con dos goles de ventaja.
Los goles que sentenciaron el partido
Mucho tuvo que ver Tzolis, quien se hizo con el balón gracias a la ordenada presión en la salida de balón del equipo de Frank Lampard y se lo envió a Ricardo Calafiori, que asistió al alemán Kai Havertz para que, de primeras, dentro del área, batiera a Carl Rushworth para el 1-0. El segundo llegó en una rápida transición: Tzolis, desde la izquierda, envió un centro raso que desvió el portero, pero dejó el balón muerto y Bukayo Saka, que siguió la acción, aprovechó el rechace para marcar el 2-0 al minuto 22.
Sentencia en el complemento
El cuadro de Arteta, erigido en el quinto entrenador de la historia de la Premier en alcanzar 150 victorias ligueras en menos de 250 partidos, no bajó el ritmo. No hubo noticias de David Raya, un mero espectador. El intermedio no relajó a los gunners, que nada más volver al campo sentenciaron el encuentro cuando un disparo en semifallo del noruego Martin Odegaard, que recibió el pase de Ben White, acabó en el fondo de la portería para el 3-0.
Una goleada que pudo ser mayor
La goleada pudo ser mayor porque el conjunto de Lampard no terminó de adaptarse a su nuevo hábitat. Tzolis, en su puesta de largo, buscó su gol sin éxito, aunque Rushworth resolvió con acierto. Tanto Arteta como Lampard dieron por bueno el resultado y el partido cayó. Fue la hora de los cambios con minutos para Mikel Merino y Martin Zubimendi, y el premio de la grada para el griego, que dejó el campo en el tramo final.
El Arsenal ganó con suficiencia. Su mensaje fue claro: puso fin al dominio del City y pretende asentar su autoridad. El Coventry, por su parte, necesita tiempo y convicción.
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