Un estudio reveló qué tienen en común los consumidores habituales de café

— Agencias 20/08/2026

En Finlandia, uno de los países donde el consumo de café es más elevado, investigadores de la Universidad de Oulu encontraron una asociación entre el consumo habitual de esta bebida y una composición corporal diferente.

Las personas que bebían café con mayor frecuencia presentaban menos grasa corporal y visceral y una mayor proporción de masa muscular esquelética que quienes lo consumían con menor frecuencia.

El estudio, publicado en European Journal of Nutrition, analizó información de 2,264 adultos finlandeses de 46 años pertenecientes a la Cohorte de Nacimiento del Norte de Finlandia de 1966.

Menos grasa sin grandes diferencias en el IMC

Uno de los hallazgos más llamativos fue que los consumidores habituales de café tenían menores cantidades de grasa total y abdominal, además de una mayor proporción de masa muscular.

Sin embargo, estas diferencias no se reflejaron necesariamente en el índice de masa corporal. Esto significa que dos personas con un IMC similar podrían presentar una distribución diferente de grasa y músculo dependiendo, entre otros factores, de sus hábitos de consumo de café.

Los investigadores también observaron diferencias en algunos marcadores metabólicos. Tanto en hombres como en mujeres, quienes consumían más café presentaron concentraciones menores de aminoácidos de cadena ramificada (BCAA), sustancias que previamente se han relacionado con resistencia a la insulina y riesgo de diabetes tipo 2 cuando se encuentran elevadas de manera persistente.

Las asociaciones se mantuvieron después de considerar factores como actividad física, tabaquismo, consumo de alcohol, nivel educativo e IMC.

También encontraron diferencias hormonales

Los resultados fueron particularmente llamativos en los hombres.

Los varones que consumían mayores cantidades de café mostraron un perfil de glucosa e insulina más favorable, además de niveles superiores de testosterona total y biodisponible y mayores concentraciones de SHBG, una proteína que transporta hormonas sexuales.

Al mismo tiempo, presentaron una reducción moderada de la testosterona libre y del índice de andrógenos libres.

En las mujeres, las diferencias hormonales fueron menos pronunciadas. El consumo elevado de café se relacionó principalmente con mayores niveles de SHBG y una disminución del índice de andrógenos libres.

Los autores consideran que estos resultados podrían indicar la existencia de una especie de firma hormonal asociada con el consumo habitual de café, aunque todavía no está claro qué mecanismos biológicos explicarían esta relación.

¿El café realmente ayuda a reducir la grasa?

Aquí es importante interpretar los resultados con cautela.

El estudio fue observacional, por lo que encontró asociaciones entre el consumo de café y determinadas características metabólicas, pero no demuestra que beber café provoque directamente una reducción de la grasa corporal o un aumento de la masa muscular.

Es posible que existan otros factores relacionados con el estilo de vida de las personas que consumen café y que contribuyan a explicar las diferencias observadas. Aunque los investigadores ajustaron estadísticamente varios de estos factores, no es posible descartar por completo otras variables.

Por ello, los resultados no significan que comenzar a beber café vaya a producir automáticamente pérdida de grasa o cambios favorables en las hormonas.

¿Por qué podría tener estos efectos?

El café contiene numerosos compuestos bioactivos, además de cafeína, que podrían influir en diferentes procesos metabólicos.

Los investigadores plantean que algunos de estos componentes podrían intervenir en las vías relacionadas con el metabolismo de la glucosa, la utilización de energía, la distribución de la grasa o la regulación hormonal.

Sin embargo, todavía no se ha identificado cuál de ellos sería responsable de las asociaciones encontradas.

El equipo de la Universidad de Oulu ya trabaja con modelos animales para intentar determinar qué mecanismos podrían estar detrás de estos resultados. Posteriormente serían necesarios estudios de intervención en seres humanos para comprobar si modificar el consumo de café realmente produce cambios en la composición corporal o en las hormonas.

Finlandia ofrece un escenario particular

El país nórdico resulta especialmente interesante para este tipo de investigación debido a su elevado consumo de café. Finlandia se encuentra entre los países con mayor consumo per cápita a nivel mundial, con alrededor de 11.8 kilogramos por persona al año.

Esta elevada ingesta facilita que los investigadores puedan estudiar diferencias entre personas con distintos patrones de consumo dentro de una misma población.

Un resultado prometedor, pero todavía no definitivo

La investigación se suma a trabajos anteriores que han encontrado asociaciones entre el consumo de café y determinados indicadores de salud metabólica, incluida una posible relación con un menor riesgo de diabetes tipo 2 y algunas enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, todavía queda por determinar si el café es realmente responsable de estos beneficios y qué componentes podrían producirlos.

Los próximos estudios deberán utilizar diseños longitudinales y, especialmente, ensayos controlados que permitan establecer una relación de causa y efecto.

En resumen: el nuevo estudio sugiere que el consumo habitual de café está asociado con menos grasa corporal y visceral, mayor masa muscular y determinadas diferencias metabólicas y hormonales, especialmente en hombres. Pero por ahora no puede concluirse que el café sea la causa directa de estos efectos ni que beber más café sea una estrategia comprobada para perder grasa.

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