Fotos y capturas de pantalla degradan la memoria de las personas

— Agencias 20/08/2026

Piénsalo dos veces antes de tomarte un selfie o hacer una captura de pantalla para recordar algo, ya que estas acciones podrían tener un efecto negativo en la memoria a largo plazo, según una nueva investigación.

Aunque guardar una imagen puede resultar útil en el momento, un estudio reciente encontró que fotografiar o capturar una experiencia podría dificultar posteriormente el recuerdo de esa información o acontecimiento. Los resultados fueron publicados en la revista Memory & Cognition.

Sophia Fabrizio, investigadora principal y estudiante de doctorado en Psicología de la Universidad de Binghamton, explicó que las imágenes podrían ser útiles para fortalecer la memoria únicamente cuando se revisan de manera activa y se utilizan como apoyo para recordar la experiencia.

Los investigadores denominaron “efecto de deterioro por la toma de fotos” al fenómeno que ocurre cuando una persona captura imágenes, pero posteriormente no vuelve a consultarlas. De acuerdo con el estudio, utilizar las fotografías como herramientas para recuperar y repasar recuerdos podría favorecer una mejor retención a largo plazo.

El problema es que las personas toman una gran cantidad de fotografías diariamente. Los investigadores señalan que el promedio ronda las 20 imágenes al día, mientras que un smartphone puede almacenar alrededor de 2,000 fotografías, lo que hace poco probable que todas sean utilizadas posteriormente para reforzar la memoria.

Para analizar la relación entre la captura de imágenes y la memoria, el equipo de investigación llevó a cabo siete experimentos. En algunos participaron personas que fotografiaron obras de arte y después realizaron pruebas para evaluar cuánto recordaban. En otros experimentos, los participantes resolvieron problemas matemáticos mientras se estudiaba la interacción entre su actividad cerebral y las imágenes que habían capturado.

Los resultados no mostraron beneficios claros en la memoria derivados de tomar fotografías o realizar capturas de pantalla. En conjunto, los investigadores concluyeron que presionar un botón para conservar una imagen podría perjudicar el recuerdo de la información o experiencia, e incluso afectar elementos que no fueron directamente capturados.

Una posible explicación es la atención dividida. Al intentar tomar una fotografía, parte de los recursos mentales se destinan a realizar la captura, en lugar de concentrarse completamente en la experiencia y almacenarla en la memoria.

Sin embargo, los investigadores consideran que esta explicación por sí sola no es suficiente. Incluso cuando las personas disponían de tiempo adicional para observar las obras de arte antes o después de fotografiarlas, continuaban presentando dificultades similares para recordarlas.

Otra posibilidad es la denominada descarga cognitiva, un mecanismo mediante el cual las personas tienden a dedicar menos esfuerzo mental a recordar información cuando saben que esta se encuentra almacenada externamente, por ejemplo, en una fotografía, captura de pantalla o dispositivo electrónico.

También se plantea la hipótesis del desinterés atencional. Según esta idea, el simple hecho de fotografiar o capturar una experiencia podría provocar que la persona se distancie inconscientemente de ella y preste menos atención a lo que está ocurriendo.

Este efecto podría incluso extenderse a aspectos que no aparecen en la imagen. Los investigadores encontraron indicios de que las personas pueden tener mayores dificultades para recordar el contexto de una experiencia, como si una obra fue fotografiada o simplemente observada, e incluso dónde estaba ubicada dentro de una exposición.

Para quienes buscan fortalecer su memoria, los investigadores sugieren recurrir a métodos que impliquen un procesamiento más activo de la información, como tomar apuntes a mano. Escribir obliga a organizar los datos, procesarlos y establecer conexiones entre ellos, un mecanismo conocido como “dificultad deseable”, que puede favorecer el aprendizaje y la retención.

No obstante, tomar notas tampoco garantiza recordar la información. Los investigadores advierten que escribir algo y almacenarlo externamente también puede provocar cierta descarga cognitiva. Un ejemplo cotidiano es olvidar el cumpleaños de una persona porque se confió en que ya está registrado en el calendario, o no recordar un número telefónico porque se guardó directamente en la agenda del teléfono.

Por ello, las fotografías y capturas de pantalla no necesariamente son perjudiciales. Revisarlas de manera periódica y utilizarlas activamente para reconstruir y recordar las experiencias podría ayudar a conservar esos recuerdos a largo plazo.

Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX

ver en sitio completo: Fotos y capturas de pantalla degradan la memoria de las personas