— Agencias 19/08/2026
La grasa visceral es un depósito de tejido adiposo que se acumula alrededor de órganos internos y que puede representar un riesgo para la salud incluso en personas que aparentan tener un peso normal. El profesor Jimmy Bell, investigador especializado en composición corporal, explicó que este tipo de grasa está relacionada con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer.
A diferencia de la grasa subcutánea, que se encuentra debajo de la piel y suele acumularse en zonas como las caderas y los muslos, la grasa visceral tiene una actividad metabólica importante y puede afectar el funcionamiento del organismo.
Tres estrategias para reducir la grasa visceral
1. Mejorar la alimentación
La calidad de la dieta es tan importante como la cantidad de alimentos consumidos. Bell destacó la conveniencia de priorizar grasas insaturadas, presentes en alimentos como el aceite de oliva y la palta, sobre las grasas saturadas.
2. Reducir las calorías de manera adecuada
Disminuir el consumo energético puede favorecer la pérdida de peso, pero hacerlo únicamente mediante restricciones alimentarias puede provocar pérdida de masa muscular. Por ello, la reducción calórica debería acompañarse de una alimentación equilibrada y actividad física.
3. Realizar entrenamiento de resistencia
Los ejercicios de fuerza ayudan a preservar y desarrollar la masa muscular mientras se reduce la grasa corporal. El músculo tiene además un papel relevante en el metabolismo, incluido el manejo de la glucosa.
Una persona delgada también puede tener grasa visceral
El peso y el IMC no siempre reflejan la cantidad de grasa acumulada alrededor de los órganos. Bell ha utilizado el concepto TOFI, acrónimo de “thin outside, fat inside” —delgado por fuera y con grasa por dentro—, para describir a personas que parecen delgadas pero presentan una cantidad elevada de grasa visceral.
Detectarla con precisión puede requerir métodos de imagen como la resonancia magnética o la tomografía computarizada, ya que no siempre es evidente mediante la apariencia física.
La distribución cambia con la edad
La cantidad y ubicación de la grasa corporal también dependen del sexo, la edad y las hormonas. Antes de la menopausia, las mujeres tienden a acumular proporcionalmente más grasa subcutánea, especialmente alrededor de las caderas y los glúteos, mientras que los hombres suelen presentar una mayor acumulación visceral.
Después de la menopausia, los cambios hormonales pueden favorecer una redistribución de la grasa hacia el abdomen y los órganos internos. Esto puede ocurrir incluso cuando el peso corporal no cambia considerablemente.
¿Cuánto tiempo puede tardar en disminuir?
Según Bell, combinar mejor alimentación y ejercicio puede producir una reducción significativa de la grasa visceral en aproximadamente 12 semanas. Sin embargo, el peso corporal por sí solo no permite determinar cuánto ha cambiado la composición corporal.
Por eso, para evaluar los resultados también conviene considerar la circunferencia abdominal, la masa muscular y la distribución de la grasa, además del peso.
En resumen, no toda la grasa corporal tiene el mismo impacto sobre la salud. El objetivo no es eliminar la grasa por completo, sino mantener una cantidad adecuada y favorecer una distribución metabólicamente saludable.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX