— Agencias 19/08/2026
Las personas con fibrilación auricular y enfermedad de Alzheimer podrían presentar un deterioro cognitivo más lento cuando reciben anticoagulantes orales de acción directa (NOAC), de acuerdo con una investigación del Instituto Karolinska de Suecia publicada en European Heart Journal.
El estudio analizó a 7,308 adultos mayores con ambas condiciones y comparó a quienes recibieron NOAC, warfarina o ningún anticoagulante. La función cognitiva fue evaluada mediante el Mini-Examen del Estado Mental (MMSE) durante varios años.
Menor deterioro cognitivo con anticoagulantes modernos
Los investigadores encontraron que quienes recibían NOAC presentaban una pérdida aproximada de 0.2 puntos menos por año en la escala MMSE en comparación con quienes no recibían anticoagulantes o utilizaban warfarina.
Aunque la diferencia anual es pequeña, los autores consideran que podría adquirir mayor relevancia cuando se acumula durante varios años. Además, el tratamiento con NOAC se relacionó con menores riesgos de muerte, accidente cerebrovascular, formación de coágulos y fracturas frente a la ausencia de anticoagulación.
La warfarina también se asoció con una menor mortalidad y menor incidencia de accidente cerebrovascular, aunque presentó un mayor riesgo de hemorragia grave.
¿Por qué podrían proteger la función cerebral?
Los investigadores plantean que los anticoagulantes podrían tener algún efecto favorable sobre el cerebro al mejorar el flujo sanguíneo y disminuir pequeños daños vasculares que podrían contribuir al deterioro cognitivo.
Sin embargo, esta explicación todavía es una hipótesis. El estudio no pudo demostrar que este sea el mecanismo responsable de los resultados observados.
El estudio tiene limitaciones importantes
Los resultados deben interpretarse con precaución porque se trata de una investigación observacional. Esto significa que encontró una asociación entre el tratamiento y una evolución cognitiva más favorable, pero no demuestra que los NOAC sean la causa directa del menor deterioro.
Además, algunos factores relacionados con la elección del tratamiento y con la evolución de la enfermedad no pudieron controlarse completamente. También existió la posibilidad de que algunos pacientes cambiaran de anticoagulante durante el seguimiento.
Por ello, los autores consideran necesarios ensayos clínicos y nuevas investigaciones que permitan confirmar los resultados.
¿Qué significa para los pacientes con Alzheimer y fibrilación auricular?
El estudio no significa que todas las personas con Alzheimer deban comenzar a tomar anticoagulantes ni que estos medicamentos sean tratamientos contra la enfermedad de Alzheimer.
Su principal aportación es plantear que, en pacientes que ya tienen una indicación médica para anticoagulación debido a fibrilación auricular, los anticoagulantes orales de acción directa podrían estar asociados no solo con beneficios cardiovasculares, sino también con una evolución cognitiva ligeramente más favorable.
La decisión sobre qué anticoagulante utilizar debe individualizarse considerando el riesgo de accidente cerebrovascular, riesgo de sangrado, función renal, edad, otros medicamentos y características del paciente.
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