— Agencias 19/08/2026
Los cálculos renales pueden permanecer en el riñón sin provocar molestias y comenzar a causar síntomas cuando se desplazan hacia las vías urinarias o dificultan el paso de la orina. El dolor suele ser intenso y repentino, aunque las manifestaciones pueden variar de una persona a otra.
1. Dolor intenso en la espalda o el costado
Uno de los síntomas más característicos es un dolor fuerte localizado en un costado de la espalda, debajo de las costillas. Puede aparecer repentinamente y presentarse en oleadas mientras el cálculo avanza por el uréter.
2. El dolor se desplaza hacia el abdomen o la ingle
Cuando la piedra continúa su recorrido por las vías urinarias, el dolor puede trasladarse desde la espalda o el costado hacia la parte baja del abdomen y la ingle.
3. Dolor o ardor al orinar
Un cálculo cercano a la vejiga puede provocar molestias o ardor durante la micción. Sin embargo, este síntoma también es frecuente en las infecciones urinarias, por lo que no permite confirmar por sí solo que exista una piedra.
4. Necesidad frecuente de orinar
Es posible experimentar mayor urgencia o necesidad de acudir al baño constantemente, sobre todo cuando el cálculo se encuentra en la parte inferior del tracto urinario.
5. Sangre en la orina
Los cálculos pueden irritar o lesionar las vías urinarias y provocar hematuria. La orina puede adquirir una tonalidad rosada, rojiza o marrón, aunque en algunos casos la sangre únicamente se detecta mediante un análisis. La presencia de sangre en la orina debe ser valorada por un profesional de la salud.
6. Orina turbia o con olor fuerte
Estos cambios pueden relacionarse con distintos problemas urinarios. También pueden indicar una infección, que incluso puede coexistir con un cálculo renal.
7. Náuseas y vómitos
El dolor provocado por una piedra puede ser tan intenso que desencadene náuseas o vómitos, por lo que es posible presentar ambos síntomas junto con el dolor en el costado.
8. No encuentras una posición cómoda
El dolor de un cálculo puede aparecer en oleadas y hacer que la persona cambie continuamente de posición en busca de alivio. Esto puede diferenciarlo de algunas molestias musculares, aunque se necesita una valoración médica para determinar la causa.
9. También puedes no presentar síntomas
No todos los cálculos producen dolor. Una piedra pequeña puede permanecer dentro del riñón durante un tiempo y descubrirse accidentalmente durante un estudio realizado por otro motivo. Por ello, la ausencia de síntomas no descarta completamente la presencia de cálculos.
Importante: dolor intenso acompañado de fiebre, escalofríos, vómitos persistentes o dificultad para orinar requiere atención médica pronta, ya que una obstrucción urinaria junto con una infección puede convertirse en una situación grave.
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