4 indicadores que los corredores deberían vigilar para cuidar el corazón

— Agencias 18/08/2026

Para quienes practican running con regularidad, no basta con aumentar kilómetros o velocidad. Observar cómo responde el organismo al ejercicio puede ayudar a organizar mejor las cargas, ajustar la recuperación y detectar cambios que merezcan atención.

Entre las métricas más utilizadas se encuentran la frecuencia cardíaca máxima, la variabilidad de la frecuencia cardíaca, la frecuencia cardíaca en reposo y el VO₂ máximo.

1. Frecuencia cardíaca máxima

La frecuencia cardíaca máxima representa el nivel más alto de latidos por minuto que una persona puede alcanzar durante un esfuerzo intenso.

Más que intentar elevarla, resulta útil conocer cómo responde el corazón durante diferentes intensidades de entrenamiento. Las estimaciones de la frecuencia cardíaca máxima pueden variar considerablemente entre individuos, por lo que no conviene interpretar una cifra calculada con una fórmula como un valor clínico exacto.

2. Variabilidad de la frecuencia cardíaca

La variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) mide las pequeñas diferencias en el intervalo de tiempo entre un latido y otro.

Puede aportar información sobre la interacción entre el sistema nervioso autónomo, el estrés y la recuperación. Sin embargo, su interpretación funciona mejor cuando se observan tendencias durante varios días y bajo condiciones similares, en lugar de reaccionar ante un único registro.

El sueño, el estrés, la hidratación, la enfermedad y la carga acumulada de entrenamiento pueden modificarla.

3. Frecuencia cardíaca en reposo

La frecuencia cardíaca en reposo es uno de los indicadores más sencillos de registrar. Puede medirse durante un periodo de descanso, idealmente en condiciones similares cada día.

En personas que entrenan de manera regular, una disminución progresiva puede acompañar determinadas adaptaciones cardiovasculares. Pero una cifra aislada no permite determinar por sí misma si el corazón está sano o si existe un problema.

La falta de sueño, el estrés, la fiebre, la deshidratación y la cafeína, entre otros factores, pueden modificar temporalmente el resultado.

4. VO₂ máximo

El VO₂ máximo representa la cantidad máxima de oxígeno que el organismo puede utilizar durante un ejercicio intenso. Es uno de los principales indicadores de capacidad aeróbica.

Puede estimarse mediante pruebas de campo, como la prueba de Cooper, en la que se recorre la mayor distancia posible durante 12 minutos. También puede medirse con mayor precisión mediante una prueba de esfuerzo con análisis de gases.

Un VO₂ máximo más elevado suele asociarse con una mayor capacidad cardiorrespiratoria, aunque no debe interpretarse como una medida aislada de la salud cardiovascular.

¿Qué ocurre en el corazón cuando empiezas a correr?

Al comenzar una carrera, el organismo necesita incrementar rápidamente el suministro de oxígeno a los músculos.

El sistema nervioso simpático aumenta la actividad cardiovascular y el corazón comienza a latir más rápido y con mayor fuerza. Al mismo tiempo, aumenta el flujo sanguíneo hacia los músculos que están trabajando y hacia la piel, mientras se producen ajustes en otros órganos.

Durante los primeros minutos existe una transición entre el reposo y el estado de ejercicio estable. Esta adaptación es una respuesta fisiológica normal.

Lo importante es observar tendencias

Una de las mayores ventajas de estas métricas es que permiten conocer cómo responde una persona a lo largo del tiempo.

Por ejemplo, puede ser más informativo observar que durante varias semanas la frecuencia cardíaca en reposo permanece elevada y la VFC disminuye, especialmente si además existe cansancio o disminución del rendimiento, que preocuparse por un único registro anormal.

Del mismo modo, el VO₂ máximo estimado por un reloj o una prueba de campo debe considerarse una referencia, no un diagnóstico.

¿Los relojes inteligentes son confiables?

Los relojes deportivos pueden ser útiles para seguir tendencias de frecuencia cardíaca, VFC y otros parámetros, pero sus mediciones no sustituyen una evaluación médica ni una prueba cardiológica.

Esto es especialmente importante si aparecen síntomas como:

Dolor o presión en el pecho. Desmayo o pérdida de conocimiento. Falta de aire desproporcionada al esfuerzo. Palpitaciones persistentes o acompañadas de mareo. Caída inexplicable del rendimiento. Fatiga inusual durante ejercicios que antes se toleraban bien.

En estos casos, no conviene intentar explicar los síntomas únicamente mediante los datos del reloj.

En resumen

Los cuatro parámetros pueden ser útiles para conocer la respuesta al entrenamiento:

❤️ Frecuencia cardíaca máxima: ayuda a establecer intensidades de ejercicio. 📈 VFC: aporta información sobre recuperación y estrés fisiológico. 🫀 Frecuencia cardíaca en reposo: permite seguir determinadas adaptaciones y cambios respecto a la línea habitual. 🏃 VO₂ máximo: refleja la capacidad aeróbica.

La clave no es perseguir un número "perfecto", sino interpretar las tendencias junto con el rendimiento, la recuperación, los síntomas y las características individuales del corredor.

Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX

ver en sitio completo: 4 indicadores que los corredores deberían vigilar para cuidar el corazón