— Agencias 15/08/2026
Encontrar un plato con comida cubierta de moho después de varios días puede resultar desagradable, pero lo más importante es actuar con cuidado para evitar que las esporas se dispersen por la cocina.
Los alimentos que presentan moho deben desecharse y no es recomendable acercarse para olerlos ni intentar aprovechar las partes que aparentemente todavía están en buen estado.
También es fundamental limpiar correctamente el recipiente y el interior del microondas, sobre todo si hubo derrames o salpicaduras. Aunque el calentamiento puede eliminar algunos microorganismos, no significa que un alimento con moho vuelva a ser seguro, ya que ciertas sustancias producidas por los hongos pueden permanecer incluso después de aplicar calor.
1. Desecha la comida con moho
No intentes quitar solamente la parte visible del moho para conservar el resto. En alimentos blandos y húmedos, como arroz cocido, guisos, pastas, salsas y otros alimentos preparados, el moho puede extenderse por debajo de la superficie y llegar a zonas que no son visibles.
Coloca todo el alimento en una bolsa, ciérrala correctamente y deposítala en la basura.
2. Evita oler directamente el alimento
No es necesario acercar el rostro al recipiente para determinar qué tan deteriorado está. Hacerlo puede favorecer la inhalación de partículas presentes en el alimento.
Si el moho es claramente visible, lo mejor es evitar manipularlo o examinarlo de cerca.
3. No calientes el alimento para intentar eliminar el moho
El microondas no debe utilizarse como método para recuperar comida contaminada. Aunque el calor puede destruir algunos microorganismos, no garantiza que se eliminen todas las sustancias potencialmente perjudiciales que los hongos pudieron producir.
Por ello, recalentar el alimento no lo convierte automáticamente en seguro.
4. Utiliza guantes al retirar el recipiente
Puedes utilizar guantes desechables o reutilizables para manipular el recipiente y reducir el contacto directo con el alimento contaminado.
Si existe una cantidad considerable de moho, procura mover el plato lo menos posible para evitar que el contenido o las partículas se dispersen.
5. Retira primero los restos visibles
Después de desechar la comida, limpia cuidadosamente el plato y las superficies del microondas que hayan estado en contacto con el alimento.
Utiliza agua caliente y detergente para retirar físicamente los restos de comida antes de aplicar cualquier producto desinfectante.
6. Limpia y desinfecta el interior del microondas
Una vez eliminados los residuos, puedes utilizar un desinfectante adecuado para superficies que tengan contacto con alimentos. Es importante seguir las instrucciones del fabricante y respetar el tiempo de contacto recomendado.
Si las indicaciones del producto lo señalan, posteriormente limpia las superficies con un paño limpio y húmedo.
7. Nunca combines diferentes productos de limpieza
Evita mezclar cloro o lejía con vinagre, amoniaco u otros productos de limpieza, ya que determinadas combinaciones pueden generar gases peligrosos.
También es importante no rociar directamente productos de limpieza dentro de las aberturas, ventilaciones, paneles de control o componentes eléctricos del microondas.
8. Lava cuidadosamente el plato
Si el recipiente es de vidrio, cerámica u otro material no poroso y no presenta daños, normalmente puede limpiarse adecuadamente.
Lávalo con agua caliente y detergente y, si el fabricante indica que es apto, también puedes utilizar el lavavajillas.
No basta con retirar el moho que se observa a simple vista: es necesario eliminar completamente los residuos de comida y la contaminación de la superficie.
9. Algunos recipientes pueden ser difíciles de recuperar
Los recipientes porosos, agrietados, muy deteriorados o con superficies que pueden retener restos de comida pueden resultar difíciles de limpiar por completo.
Si después de limpiarlo existen dudas sobre si el recipiente quedó completamente libre de contaminación, puede ser más prudente desecharlo.
10. ¿Es necesario tirar el microondas?
No necesariamente. Si la comida con moho permaneció únicamente en el plato y no hubo contaminación del interior del aparato, una limpieza adecuada suele ser suficiente.
Si el alimento se derramó o dejó residuos, es importante limpiar cuidadosamente el plato giratorio, las paredes, el techo y cualquier otra superficie interna donde hayan quedado restos de comida.
En resumen, la prioridad es desechar el alimento contaminado, evitar dispersar las esporas y limpiar correctamente todas las superficies que hayan estado en contacto con él.
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