— Agencias 14/08/2026
La inflación y el bloqueo estadounidense obligan a más iraníes a recurrir al crédito para comprar alimentos mientras la economía enfrenta una creciente presión.
La crisis económica de Irán se profundiza tras meses de guerra, sanciones y bloqueo estadounidense, al grado de que algunos ciudadanos comenzaron a utilizar crédito para comprar alimentos básicos, mientras la inflación y la pérdida de valor de la moneda reducen su poder adquisitivo.
Iraníes recurren al crédito para comprar alimentos
Nazanine, una empresaria de 56 años de Teherán, contó que por primera vez desde que inició su negocio hace más de una década necesita recurrir a pagos a plazos para adquirir comida.
Desde el inicio de los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, la empresaria redujo gastos, despidió personal y eliminó desembolsos considerados no esenciales para enfrentar el aumento de precios.
En la capital iraní, los establecimientos comenzaron a ofrecer créditos sin intereses y planes de pago a plazos incluso para productos básicos, una modalidad que anteriormente era utilizada principalmente para adquirir muebles, electrodomésticos y otros bienes duraderos.
Inflación reduce poder adquisitivo
La economía iraní enfrenta una combinación de inflación cercana al 80% y una moneda que perdió casi 30% de su valor durante este año, de acuerdo con los datos citados en el reporte.
La situación representa un cambio en los hábitos de consumo de una población que durante años ha enfrentado sanciones económicas, corrupción y problemas de gestión.
Hadi Kahalzadeh, investigador no residente del Quincy Institute, estima que las personas vulnerables y de bajos ingresos representan cerca del 70% de la población iraní.
El especialista considera que recurrir al crédito para comprar alimentos refleja cómo la inflación dejó de ser solamente un problema macroeconómico para convertirse en una dificultad cotidiana de los hogares.
Guerra aumenta presión sobre la economía
Las dificultades económicas de Irán comenzaron mucho antes del conflicto actual, pero los ataques de Estados Unidos e Israel profundizaron los problemas, además de afectar infraestructura y provocar miles de muertes.
El Fondo Monetario Internacional estimó en abril una contracción de 6.1% de la economía iraní para este año y una inflación de 70%, mientras el Gobierno iraní calculó en 270 mil millones de dólares los daños económicos provocados durante las primeras seis semanas de la guerra.
A pesar de la crisis, los supermercados todavía mantienen productos suficientes. Durante el mes de Muharram, también continuaron las tradicionales entregas gratuitas de alimentos realizadas como ofrendas.
Irán busca sobrevivir al aislamiento
Durante años, Irán desarrolló mecanismos para enfrentar las sanciones internacionales y el aislamiento financiero. El país fortaleció sus vínculos comerciales con Asia y aumentó su dependencia de intermediarios y rutas alternativas.
Las exportaciones de petróleo, por ejemplo, se dirigieron cada vez más hacia China, mientras Irán quedó excluido de buena parte del sistema bancario internacional.
Sin embargo, los mecanismos utilizados para evitar un colapso inmediato también han generado costos, entre ellos inflación elevada, desempleo y pobreza, según especialistas citados en el reporte.
Bloqueo naval amenaza con agravar escasez
Empresarios y economistas advierten que un bloqueo naval prolongado podría ser todavía más perjudicial para Irán que el conflicto militar.
Las rutas terrestres y ferroviarias no compensarían completamente la pérdida del comercio marítimo, mientras que las restricciones podrían afectar el ingreso de alimentos, combustible, medicinas, insumos industriales y divisas.
El economista Mohammad Reza Farzanegan consideró probables mayores racionamientos y controles de precios si el bloqueo se prolonga.
La situación también alimenta el debate político dentro de Irán sobre la conveniencia de continuar negociaciones con Estados Unidos, mientras sectores radicales cuestionan cualquier intento de diálogo.
Economía enfrenta una etapa de mayor incertidumbre
Irán continúa siendo una de las economías más industrializadas de Medio Oriente, pero su posición económica se ha debilitado frente a países como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
La combinación de guerra, sanciones, inflación y bloqueo comercial representa ahora uno de los mayores desafíos para los hogares iraníes y para la capacidad del Gobierno de mantener el suministro de bienes esenciales.
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