— Agencias 12/08/2026
La propagación del ébola en territorio africano atraviesa una etapa especialmente preocupante. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que el brote registrado en la República Democrática del Congo (RDC) está avanzando a una velocidad inusualmente elevada y podría convertirse en una de las crisis más graves provocadas por este virus.
Tras visitar recientemente algunas de las zonas afectadas, Ghebreyesus señaló que la respuesta internacional no está avanzando al mismo ritmo que la propagación de la enfermedad, lo que dificulta los esfuerzos para contenerla.
Cifras preocupantes y comparación con brotes anteriores
Los datos oficiales citados en el reporte reflejan la magnitud de la emergencia:
Casos confirmados y sospechosos: alrededor de 4,400. Muertes confirmadas: más de 2,000. Antecedente histórico: el brote de África Occidental ocurrido entre 2014 y 2016, que afectó principalmente a Guinea, Liberia y Sierra Leona, registró aproximadamente 28,000 casos y 11,000 fallecimientos.
Aunque la epidemia de África Occidental continúa siendo el brote de ébola más grande registrado hasta ahora, la velocidad con la que se está propagando el brote en la RDC genera preocupación sobre su posible evolución si no se logra interrumpir rápidamente la transmisión.
Cadenas de contagio que todavía no han sido identificadas
Uno de los principales problemas para controlar la enfermedad es la detección tardía de los casos. La OMS ha expresado preocupación por el elevado número de personas que han fallecido fuera de los centros hospitalarios y por la aparición de nuevos focos en lugares donde anteriormente no existía una vigilancia epidemiológica suficiente.
De acuerdo con Ghebreyesus, estos acontecimientos sugieren que todavía existen cadenas de transmisión que las autoridades sanitarias no han podido identificar.
Mientras estas cadenas permanezcan activas, resulta mucho más difícil detener completamente el brote.
La vigilancia de contactos continúa siendo insuficiente
Para interrumpir eficazmente la transmisión de un brote de este tipo, las autoridades necesitan localizar y dar seguimiento a una proporción muy elevada de las personas que pudieron haber estado expuestas al virus.
El objetivo habitual es alcanzar una cobertura de aproximadamente 95% de los contactos identificados, pero el monitoreo en las zonas afectadas se encuentra alrededor del 80%, según las cifras citadas.
A este problema se suma la falta de personal sanitario. La OMS calcula que se necesitan aproximadamente tres trabajadores de la salud por cada paciente atendido, lo que representa la necesidad de incorporar y capacitar a miles de profesionales adicionales para mantener las labores de diagnóstico, vigilancia y atención médica.
Vacunas en investigación ofrecen una posible alternativa
A pesar de las dificultades, existen avances científicos que podrían ampliar las herramientas disponibles contra la variante Bundibugyo del virus del ébola, responsable del brote actual.
Actualmente se estudian dos vacunas desarrolladas específicamente contra esta variante, ambas en ensayos clínicos de fase 1 en seres humanos. Los primeros resultados indican que presentan perfiles de seguridad adecuados, aunque todavía serán necesarios más estudios antes de que puedan utilizarse de manera generalizada.
Al mismo tiempo, investigaciones realizadas en animales han planteado la posibilidad de que Ervebo, una vacuna desarrollada originalmente contra la variante Zaire, pueda ofrecer cierto nivel de protección frente a Bundibugyo.
Ante estos resultados preliminares, la OMS ha planteado acelerar la investigación y evaluar cuanto antes esta posibilidad mediante estudios clínicos en seres humanos.
En este contexto, la identificación temprana de casos, el seguimiento de contactos, el fortalecimiento del personal sanitario y el desarrollo de vacunas específicas serán elementos fundamentales para contener la propagación del ébola y evitar que el brote continúe ampliándose.
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