— Agencias 12/08/2026
Durante los eclipses suelen resurgir antiguas creencias relacionadas con el embarazo. Algunas familias aconsejan a las mujeres embarazadas permanecer en casa, cubrirse el abdomen, evitar mirar al cielo o utilizar determinados objetos para supuestamente proteger al bebé.
Sin embargo, la mayoría de estas ideas se han transmitido por tradición y no cuentan con respaldo científico.
Un eclipse es un fenómeno astronómico que ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean. Durante un eclipse solar, la Luna se coloca entre la Tierra y el Sol, mientras que en un eclipse lunar es la Tierra la que se encuentra entre el Sol y la Luna. No existe evidencia científica de que este fenómeno represente un peligro especial para el embarazo.
1. “Un eclipse puede causar malformaciones en el bebé”
Mito.
No existen pruebas científicas que relacionen los eclipses con la aparición de malformaciones congénitas.
Esta creencia suele atribuir al fenómeno algún tipo de radiación extraordinaria capaz de atravesar el cuerpo de la madre y alterar el desarrollo del feto. Sin embargo, los eclipses no producen una radiación especial que pueda modificar el desarrollo fetal.
2. “Las embarazadas no deben salir durante un eclipse”
Mito.
No existe una recomendación médica que obligue a una mujer embarazada a permanecer dentro de casa durante un eclipse.
Un eclipse lunar puede observarse directamente sin utilizar protección ocular especial. En cambio, durante un eclipse solar, todas las personas deben evitar mirar directamente al Sol sin protección adecuada, independientemente de si están embarazadas.
El riesgo en este caso corresponde a los ojos de quien observa el fenómeno y no representa un peligro específico para el feto.
3. “Mirar un eclipse puede provocar problemas en los ojos del bebé”
Mito, aunque existe una advertencia importante.
Observar directamente un eclipse solar sin la protección adecuada puede provocar lesiones en la retina de la persona que lo está mirando. Sin embargo, ese daño ocurre en los ojos del observador y no significa que el feto pueda desarrollar problemas visuales por este motivo.
Durante un eclipse solar parcial nunca se debe mirar directamente al Sol. Para observarlo es necesario utilizar filtros o gafas diseñadas específicamente para la observación solar.
4. “El eclipse puede hacer que el bebé nazca con una marca en la piel”
Mito.
Una creencia tradicional sostiene que observar un eclipse, tocar determinada parte del cuerpo o no cubrirse el abdomen podría provocar que el bebé naciera con una mancha, lunar o marca de nacimiento.
No existe un mecanismo biológico conocido que vincule la posición de la Luna durante un eclipse con la aparición de estas características.
Las marcas presentes desde el nacimiento pueden tener diferentes causas biológicas y genéticas, por lo que cubrirse el abdomen o evitar tocar ciertas partes del cuerpo durante un eclipse no puede prevenirlas.
5. “Una embarazada debe usar un alfiler, moneda o amuleto”
Mito.
En algunas culturas se recomienda llevar objetos metálicos, monedas, alfileres u otros amuletos durante un eclipse para proteger al bebé.
Sin embargo, no hay evidencia científica de que estos objetos bloqueen radiación, modifiquen los efectos de la Luna o proporcionen protección al feto.
La única precaución especial durante un eclipse solar consiste en proteger adecuadamente los ojos y evitar mirar directamente al Sol.
6. “Un eclipse puede provocar un aborto espontáneo”
Mito.
No existe evidencia científica que demuestre que los eclipses provoquen abortos espontáneos.
Las pérdidas del embarazo pueden tener múltiples causas médicas, entre ellas alteraciones cromosómicas, problemas anatómicos, infecciones y determinadas enfermedades o condiciones maternas.
Atribuir una pérdida gestacional a un eclipse puede generar sentimientos de culpa innecesarios en la mujer. Un fenómeno astronómico no debe considerarse la causa de una complicación obstétrica sin evidencia médica.
7. “La Luna puede adelantar el parto durante un eclipse”
No está demostrado.
La Luna ejerce una influencia gravitacional sobre la Tierra y participa en fenómenos como las mareas. Esta relación ha contribuido a que durante siglos se haya planteado la posibilidad de que también pueda desencadenar el parto.
Sin embargo, no existe evidencia suficiente para afirmar que un eclipse pueda iniciar el trabajo de parto o provocar un nacimiento prematuro. La influencia gravitacional de la Luna sobre las mareas no significa que un eclipse tenga la capacidad de desencadenar el parto.
8. “El eclipse altera la energía de la Luna y puede afectar al desarrollo del bebé”
Mito.
Los eclipses no generan una energía misteriosa dirigida hacia las mujeres embarazadas.
Durante un eclipse lunar, la Tierra bloquea parte de la luz solar que normalmente ilumina la Luna. En un eclipse solar, la Luna bloquea parte de la luz procedente del Sol desde nuestra perspectiva.
Aunque el fenómeno resulta visualmente impresionante, su apariencia no significa que el organismo reciba una energía peligrosa o diferente que pueda afectar el desarrollo del bebé.
9. “Todos los eclipses son peligrosos durante el embarazo”
Mito.
Los diferentes tipos de eclipses presentan características distintas y no representan un riesgo especial por el hecho de estar embarazada.
Los eclipses lunares pueden observarse directamente sin protección ocular especial. En cambio, los eclipses solares requieren precauciones porque mirar directamente al Sol puede provocar daños permanentes en la retina.
Por lo tanto, la principal consideración de seguridad tiene que ver con el tipo de eclipse y la manera de observarlo, no con el embarazo.
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