— Agencias 12/08/2026
Los pulsioxímetros se volvieron especialmente conocidos durante la pandemia de COVID-19, cuando los profesionales de la salud comenzaron a utilizarlos de manera habitual para determinar si las infecciones respiratorias estaban reduciendo peligrosamente la cantidad de oxígeno en la sangre de los pacientes.
Sin embargo, estos dispositivos presentan una limitación importante: el tono de piel puede afectar sus mediciones. En personas con piel más oscura, los pulsioxímetros convencionales pueden sobreestimar la cantidad de oxígeno presente en la sangre.
Investigadores de la Universidad de Tufts aseguran haber desarrollado una alternativa que podría solucionar este problema. El dispositivo, denominado ChromaSense, está diseñado para medir los niveles de oxígeno con precisión independientemente del tono de piel, la edad u otros factores que puedan alterar las lecturas.
Según las pruebas realizadas, ChromaSense alcanzó una precisión de entre 1,4 % y 2,9 % en comparación con los pulsioxímetros convencionales.
Los dispositivos tradicionales utilizan luz roja e infrarroja para determinar la concentración de oxígeno. La hemoglobina con oxígeno y aquella que tiene poco oxígeno absorben estas longitudes de onda de manera diferente, lo que permite calcular la saturación de oxígeno.
El inconveniente es que la luz interactúa de forma distinta con diferentes tonos de piel. La melanina, el pigmento responsable de la coloración de la piel, absorbe y dispersa parte de la luz, y esta interferencia puede dificultar la obtención de mediciones precisas en personas con piel más oscura.
ChromaSense también emplea luz, pero incorpora un sistema que primero evalúa el tono de piel del paciente. Posteriormente, el dispositivo ajusta tanto la intensidad de la luz como el análisis de las señales obtenidas para adaptarse a las características de cada persona.
Valencia Koomson, profesora asociada de ingeniería eléctrica e informática en Tufts, señaló que los sistemas basados en aprendizaje automático pueden perder precisión cuando los datos utilizados para entrenarlos no representan adecuadamente diferentes grupos de edad, sexo y características raciales.
Un estudio publicado en 2020 en New England Journal of Medicine encontró que hasta 17 % de los pacientes negros podían presentar niveles peligrosamente bajos de oxígeno que no eran identificados correctamente por los pulsioxímetros convencionales. Esta tasa de posibles errores era aproximadamente tres veces superior a la observada entre pacientes blancos.
Koomson también destacó que un modelo puede mostrar un rendimiento elevado cuando se evalúa a toda la población en conjunto, pero revelar diferencias importantes cuando los resultados se analizan por grupos específicos.
A diferencia de los pulsioxímetros tradicionales, que suelen medir la luz que atraviesa un dedo, ChromaSense utiliza un dispositivo similar a una pequeña caja del tamaño de un reloj que se coloca en la muñeca. Desde allí, analiza la luz reflejada por la piel y los tejidos.
Los investigadores también están desarrollando el sistema con el objetivo de que pueda utilizarse para medir la presión arterial. En pruebas realizadas con más de 2,300 adultos ingresados en unidades de cuidados intensivos, el sistema alcanzó una precisión de hasta 90 % en las mediciones de presión arterial.
No obstante, esta función todavía no está incorporada al dispositivo ChromaSense. El objetivo del equipo es integrar posteriormente el modelo de aprendizaje automático utilizado para estimar la presión arterial directamente en el dispositivo.
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