— Agencias 09/08/2026
Viajar en avión puede resultar más incómodo para el organismo de lo que parece. La baja humedad de la cabina, permanecer sentado durante varias horas y los cambios de presión pueden favorecer la deshidratación, la fatiga y algunas molestias digestivas. Por ello, elegir adecuadamente qué beber durante el trayecto puede ayudar a sentirse mejor.
Una publicación de EatingWell, elaborada por la dietista Andrea Mathis y revisada por otra especialista en nutrición, identifica cuatro tipos de bebidas que conviene limitar durante vuelos prolongados y propone alternativas más apropiadas.
1. Alcohol
El alcohol es una de las bebidas que conviene limitar durante un vuelo. Además de favorecer la pérdida de líquidos, puede aumentar la sensación de cansancio y somnolencia.
En viajes largos, donde ya existen condiciones que pueden favorecer la deshidratación, beber alcohol puede contribuir a que aparezcan molestias como sequedad, fatiga o malestar general.
Una alternativa puede ser agua, agua mineral o una bebida sin alcohol, como un mocktail sin exceso de azúcar.
2. Bebidas con cafeína
El café, algunos tipos de té y las bebidas energéticas contienen cafeína, una sustancia que puede aumentar la sensación de alerta, pero que también puede provocar inquietud en personas sensibles.
Aunque el efecto sobre la hidratación depende de la cantidad consumida y de la tolerancia individual, las personas que experimentan ansiedad, palpitaciones o dificultades para dormir pueden sentirse peor después de consumir grandes cantidades de cafeína durante un viaje.
Para quienes buscan una opción más suave, el agua y las infusiones sin cafeína pueden ser alternativas. El té de jengibre o de menta también puede resultar agradable para algunas personas que experimentan molestias digestivas.
3. Gaseosas
Las bebidas gaseosas pueden resultar poco convenientes durante un vuelo por dos motivos: la carbonatación y, en muchos casos, el elevado contenido de azúcar.
El gas puede favorecer la sensación de distensión abdominal, algo que puede resultar especialmente incómodo cuando se permanece sentado durante varias horas.
Además, las versiones con grandes cantidades de azúcar pueden aportar muchas calorías y producir cambios rápidos en la glucosa, sin ofrecer una hidratación especialmente ventajosa frente al agua.
Una alternativa sencilla es agua natural o agua mineral sin azúcar, incluso con una rodaja de limón o lima para darle sabor.
4. Batidos y smoothies muy espesos
Los batidos cremosos y algunos smoothies pueden parecer una opción saludable, pero su composición varía considerablemente.
Las versiones elaboradas con grandes cantidades de grasa, azúcar o ingredientes muy densos pueden producir sensación de llenura, distensión abdominal o pesadez, especialmente cuando se consumen antes o durante un vuelo largo.
Además, pasar muchas horas sentado puede favorecer el estreñimiento y aumentar la incomodidad digestiva en algunas personas. Por eso, durante viajes prolongados puede ser más conveniente elegir bebidas ligeras y mantener una hidratación adecuada.
¿Qué es mejor beber durante un vuelo?
En términos generales, el agua es una de las opciones más sencillas para mantenerse hidratado durante el viaje. No es necesario esperar a tener mucha sed para beber.
También pueden utilizarse otras alternativas dependiendo de las preferencias y necesidades individuales, como:
Agua natural. Agua mineral sin azúcar. Agua con limón o lima. Infusiones sin cafeína. Bebidas sin alcohol y con poco azúcar.
Esto no significa que una persona deba evitar completamente el café, una gaseosa o una bebida alcohólica en todos los vuelos. La cantidad, la duración del viaje y la tolerancia individual son factores importantes.
Más que la bebida: moverse durante el vuelo
La hidratación no es la única consideración en viajes prolongados. Permanecer sentado durante muchas horas también puede aumentar la incomodidad y favorecer la acumulación de líquidos en las piernas.
Cuando sea posible, levantarse periódicamente, caminar por el pasillo y mover las piernas y los tobillos puede ayudar a mantener cierta movilidad durante el trayecto.
En vuelos especialmente largos, las personas con factores de riesgo de coágulos sanguíneos deberían consultar previamente con un profesional de la salud sobre las medidas de prevención que puedan necesitar.
La clave es evitar excesos
No existe una bebida que por sí sola determine si un vuelo será saludable o perjudicial. Sin embargo, limitar alcohol, exceso de cafeína, bebidas muy azucaradas y preparaciones excesivamente pesadas puede reducir algunas molestias frecuentes durante los viajes aéreos.
Para la mayoría de los pasajeros, una estrategia sencilla es mantener agua disponible, beber de manera regular y evitar consumir grandes cantidades de bebidas que puedan aumentar la somnolencia, la distensión abdominal o el malestar digestivo.
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