— Agencias 09/08/2026
Testigos colaboradores de la FGR señalaron presuntos vínculos de Ángel Aguirre con grupos delictivos y posibles acciones para ocultar evidencias de Ayotzinapa.
Durante la audiencia en la que fue imputado por los delitos de desaparición forzada y obstrucción de la justicia, testigos colaboradores de la Fiscalía General de la República (FGR) señalaron al ex gobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, por presuntos vínculos con grupos delictivos de la entidad y por supuestamente haber ordenado acciones para ocultar evidencias relacionadas con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Testigos señalan presuntos vínculos con grupos delictivos
Durante una audiencia que se prolongó por más de siete horas en el Centro de Justicia Penal Federal de Almoloya de Juárez, los representantes de la FGR presentaron declaraciones de dos testigos colaboradoras y del ex integrante de Guerreros Unidos, Sidronio Casarrubias Salgado.
De acuerdo con los testimonios expuestos ante el juez, Aguirre Rivero habría tenido conocimiento de la presencia y actividades de distintos grupos delictivos en Guerrero, entre ellos Guerreros Unidos, Los Rojos y La Familia Michoacana.
Una de las testigos declaró que el ex gobernador “tenía relación con los grupos delictivos” y que existía preocupación por que se conociera lo ocurrido con los estudiantes la noche del 26 de septiembre de 2014.
Señalan a su sobrino por presunta relación con Guerreros Unidos
Los testimonios también mencionaron a Ernesto Aguirre Gutiérrez, sobrino del ex gobernador, quien durante la administración de su tío ocupó cargos relacionados con proyectos estratégicos del gobierno estatal y posteriormente se desempeñó como asesor externo.
Según una de las declaraciones presentadas por la FGR, Ernesto Aguirre habría tenido vínculos con integrantes del crimen organizado y supuestamente habría tenido conocimiento de los hechos ocurridos durante la noche en que desaparecieron los estudiantes.
La testigo señaló que los normalistas habrían sido considerados integrantes de Los Rojos, grupo identificado como rival de Guerreros Unidos, aunque estas afirmaciones forman parte de los testimonios presentados durante la audiencia y deberán ser valoradas dentro del proceso judicial.
Ex integrante de Guerreros Unidos también señala a Aguirre
La Fiscalía también presentó la declaración de Sidronio Casarrubias Salgado, identificado como uno de los dirigentes de Guerreros Unidos.
De acuerdo con lo expuesto por los representantes de la FGR, Casarrubias aseguró que el grupo delictivo habría aportado recursos para la campaña electoral de Aguirre Rivero.
Asimismo, habría señalado que el ex gobernador tenía conocimiento de los antecedentes y presuntos vínculos de José Luis Abarca, entonces presidente municipal de Iguala, con Guerreros Unidos.
Abarca gobernaba Iguala cuando ocurrieron los ataques contra los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa.
FGR acusa posibles acciones para ocultar evidencias
Otro de los elementos presentados durante la audiencia está relacionado con las grabaciones de cámaras de seguridad del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero, en las que quedaron registrados acontecimientos relacionados con los estudiantes.
Una visitadora del Poder Judicial declaró que entregó información sobre las imágenes y posteriormente fue cuestionada por Aguirre sobre el contenido de las grabaciones y la existencia de copias.
Según su testimonio, el ex gobernador manifestó preocupación por el hecho de que su sobrino presuntamente estuviera involucrado con Guerreros Unidos y tuviera conocimiento de lo ocurrido.
La testigo también afirmó ante la FGR que las órdenes de Aguirre y de su sobrino eran obedecidas por funcionarios estatales, incluido el entonces procurador Iñaki Blanco Cabrera.
Con base en estos testimonios, los representantes de la Fiscalía señalaron ante el juez que Aguirre Rivero habría ordenado a Blanco y a su sobrino desaparecer evidencias relacionadas con los hechos ocurridos contra los normalistas.
Aguirre gobernó Guerrero durante la desaparición de los 43
Ángel Aguirre Rivero fue gobernador de Guerrero del 21 de abril de 2011 al 24 de octubre de 2014 y dejó el cargo después de los hechos ocurridos el 26 de septiembre de ese año.
Esa noche, estudiantes de Ayotzinapa fueron atacados y posteriormente privados de la libertad en Iguala. De acuerdo con las investigaciones del caso, policías municipales de Iguala, Cocula y Huitzuco participaron en los hechos y entregaron a algunos de los estudiantes a integrantes de Guerreros Unidos.
La audiencia actual forma parte de un proceso en el que la FGR busca determinar la posible responsabilidad penal del ex gobernador por desaparición forzada y obstrucción de la justicia.
Los señalamientos presentados corresponden a declaraciones y elementos expuestos por la Fiscalía durante la audiencia, por lo que deberán ser analizados y acreditados dentro del proceso judicial.
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