— Agencias 08/08/2026
La presencia de animales de terapia podría mejorar la participación de los pacientes durante la rehabilitación después de sufrir un ictus, de acuerdo con una investigación reciente publicada en la edición de agosto de Mayo Clinic Proceedings.
Los investigadores observaron que las personas que se encontraban en las primeras etapas de recuperación de un ictus mostraban una mayor disposición a participar en las sesiones de rehabilitación cuando estaban acompañadas por un animal de terapia.
Whitney Romine, responsable de los servicios asistidos por animales de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, señaló que la presencia de un perro de terapia puede modificar significativamente la dinámica de una sesión de rehabilitación. De acuerdo con la especialista, algunos pacientes manifiestan sentirse más concentrados, seguros y con mayor confianza para involucrarse en las actividades terapéuticas, lo que podría influir positivamente en su proceso de recuperación.
Para realizar el estudio, los investigadores incluyeron a 50 pacientes que habían sufrido recientemente un ictus. Los participantes fueron divididos aleatoriamente en dos grupos: uno recibió rehabilitación convencional acompañada de intervenciones con perros de terapia especialmente entrenados, mientras que el otro siguió únicamente el tratamiento de rehabilitación estándar.
Quienes formaron parte del grupo asistido por animales realizaron distintas actividades relacionadas con los perros, diseñadas específicamente para apoyar su recuperación. Entre ellas, cepillar el pelaje del animal para estimular y fortalecer la motricidad fina, así como caminar junto a un perro de terapia con el objetivo de favorecer la recuperación de una marcha y postura adecuadas.
Los resultados mostraron que los pacientes que participaron en la rehabilitación asistida por animales obtuvieron mejores puntuaciones de recuperación. Además, presentaron una mayor participación en las sesiones, realizaron más actividad física y lograron mantenerse en movimiento durante periodos más prolongados.
El médico internista Brent Bauer, también de la Clínica Mayo, explicó que la recuperación después de un ictus puede ser especialmente difícil cuando existen factores como falta de motivación o niveles reducidos de energía.
Según Bauer, los resultados del estudio sugieren que la terapia asistida por animales podría constituir una herramienta práctica y efectiva para incrementar la participación de los pacientes y contribuir a obtener mejores resultados durante la rehabilitación.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX