— Agencias 07/08/2026
Lo que comenzó como un talento para hacer reír terminó convirtiéndose en una oportunidad de vida al otro lado del mundo. Manolín, un payaso originario de Tampico, Tamaulipas, lleva más de una década compartiendo sonrisas en las calles de Edimburgo, Escocia, donde combina su pasión por el entretenimiento con su profesión como maestro de inglés en México.
Durante los últimos 12 años, las calles de Edimburgo han sido el escenario de Manolín, un artista mexicano que cada verano cruza el océano para convertirse en parte del paisaje turístico de una de las ciudades más visitadas del Reino Unido.
Su historia se volvió viral luego de una entrevista realizada por la creadora de contenido Jessica Fernández, quien lo encontró realizando su espectáculo cerca de la emblemática Catedral de San Giles.
Más allá de su característico maquillaje y su personaje de payaso, detrás de Manolín existe una historia de esfuerzo, disciplina y una búsqueda por llevar el talento mexicano a nuevos escenarios.
Un maestro mexicano que encontró otra forma de vida
En México, Manolín trabaja como maestro de inglés, pero desde hace años también desarrolla una carrera como payaso profesional.
Su habilidad para conectar con las personas, hacer reír y crear momentos de alegría lo llevó a buscar nuevas oportunidades fuera del país, hasta encontrar en Escocia un espacio donde el entretenimiento callejero tiene una gran presencia.
Con el paso del tiempo, su personaje dejó de ser solo un trabajo temporal para convertirse en una tradición que cada verano lo lleva nuevamente a Edimburgo.
“Por eso uno viene aquí; soy el único mexicano aquí en Edimburgo”, compartió durante la entrevista al explicar la experiencia de representar a México lejos de casa.
Doce veranos llevando alegría a miles de personas
Cada año, Manolín permanece alrededor de dos meses en Escocia, donde presenta su espectáculo frente a turistas y familias que recorren las calles de la ciudad.
Aunque reconoce que esta experiencia representa una oportunidad importante, también implica sacrificios, especialmente permanecer lejos de sus seres queridos.
El payaso tamaulipeco contó que extraña a sus dos hijas, Arely y Aniely, quienes permanecen en México mientras él trabaja durante el verano europeo.
La distancia y los retos de vivir lejos de México
Adaptarse a una nueva cultura tampoco ha sido sencillo. Manolín relató que una de las cosas que más extraña de México es la comida tradicional, especialmente los platillos con chile, frijoles y sabores mexicanos.
“Lo más difícil ha sido la comida, aquí casi todo es dulce”, explicó al recordar las diferencias entre la gastronomía mexicana y la escocesa.
También recordó un momento complicado durante su estancia en Escocia, cuando sufrió el robo de su cartera y se quedó sin recursos para regresar a México. En esa ocasión, integrantes de una comunidad religiosa lo apoyaron para poder comprar su boleto de regreso.
Más que un espectáculo, un mensaje para los niños
Además de provocar risas, Manolín busca dejar un mensaje positivo en cada presentación.
El artista asegura que su trabajo no solo consiste en entretener, sino también en compartir valores y motivar a los niños que se acercan a verlo.
Su historia refleja cómo una habilidad que nació como una forma de hacer reír puede convertirse en una oportunidad para recorrer el mundo y representar las raíces mexicanas en otros países.
Después de 12 años visitando Edimburgo, Manolín continúa demostrando que el talento, la perseverancia y la pasión pueden abrir puertas en cualquier lugar.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX