— Agencias 06/08/2026
Durante muchos años, confirmar si una persona tenía enfermedad de Alzheimer implicaba reunir diferentes elementos: evaluar la memoria, revisar los cambios en la vida diaria, realizar estudios de imagen cerebral y, en algunos casos, recurrir a procedimientos más invasivos como una punción lumbar o una tomografía por emisión de positrones.
Actualmente, una muestra de sangre puede ofrecer información biológica mucho más precisa sobre la presencia de la enfermedad. Sin embargo, este avance todavía no está disponible de manera generalizada en México. Algunas pruebas deben enviarse al extranjero para su análisis y su costo puede alcanzar alrededor de 20 mil pesos.
El doctor Amador Macías, director del centro de investigación clínica AVIX, explicó que los biomarcadores sanguíneos representan uno de los avances más importantes en la forma de diagnosticar el Alzheimer.
Según el especialista, en los últimos años la medicina ha evolucionado hasta permitir que, mediante una muestra sanguínea, se obtengan marcadores capaces de ofrecer información similar a la que antes solo podía obtenerse mediante líquido cefalorraquídeo.
Estas pruebas buscan identificar cambios relacionados con las proteínas que participan en el desarrollo del Alzheimer, principalmente beta amiloide y tau. Uno de los biomarcadores más estudiados es la proteína tau fosforilada 217, conocida como p-tau217, cuyos niveles pueden aumentar cuando comienza la acumulación de alteraciones características de la enfermedad.
¿Qué tan precisas son las pruebas de sangre para Alzheimer?
Diversos estudios han evaluado la utilidad de estos biomarcadores. Una investigación respaldada por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos encontró que una prueba que combina p-tau217 y beta amiloide logró una precisión de entre 88 y 92% para identificar casos de Alzheimer.
En comparación, la evaluación clínica tradicional sin biomarcadores alcanzó una precisión menor: aproximadamente 73% en clínicas especializadas y 61% en atención primaria.
En 2025, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos autorizó la primera prueba sanguínea destinada como apoyo diagnóstico para la enfermedad de Alzheimer. En los estudios revisados, la mayoría de las personas con resultado positivo presentaron placas de beta amiloide confirmadas mediante estudios especializados, mientras que la mayoría de quienes obtuvieron resultados negativos no mostraron esas alteraciones.
A pesar de estos avances, los especialistas aclaran que estas pruebas no reemplazan una evaluación médica completa. No deben utilizarse como una prueba general de detección en personas sanas sin síntomas.
Un resultado puede ser incorrecto, ya sea positivo o negativo, o quedar en una zona de incertidumbre. Por ello, debe interpretarse junto con la historia clínica, las pruebas cognitivas y otros estudios complementarios.
El acceso al diagnóstico temprano sigue siendo limitado
En México, estas pruebas todavía están concentradas principalmente en el sector privado. Algunas muestras se toman en laboratorios nacionales, pero son enviadas a otros países para su procesamiento.
De acuerdo con la experiencia clínica del especialista, una prueba que mide biomarcadores como beta amiloide, tau y APOE puede tener un costo cercano a 20 mil pesos, aunque el precio puede variar dependiendo del laboratorio, los marcadores incluidos y el proceso de envío.
El problema adquiere mayor relevancia porque los nuevos tratamientos dirigidos contra la proteína amiloide deben aplicarse en etapas tempranas de la enfermedad. Para determinar si un paciente puede recibirlos, primero es necesario confirmar la presencia de estas alteraciones en el cerebro.
Esto significa que el acceso a terapias innovadoras puede depender inicialmente de la posibilidad de pagar un diagnóstico avanzado.
Macías señaló que, aunque la tecnología representa un avance importante, todavía existen limitaciones: no todos los pacientes son candidatos a estos tratamientos y su mayor beneficio ocurre cuando la enfermedad se identifica antes de llegar a fases moderadas o avanzadas.
Un desafío creciente ante el envejecimiento poblacional
La necesidad de mejorar el diagnóstico del Alzheimer aumentará conforme crezca la población adulta mayor. La Organización Mundial de la Salud estima que decenas de millones de personas viven actualmente con demencia en el mundo, y que cada año aparecen millones de nuevos casos.
El Alzheimer representa la mayoría de los casos de demencia y continúa siendo una de las principales causas de deterioro cognitivo en adultos mayores.
Las pruebas sanguíneas representan una oportunidad para reducir procedimientos invasivos, acelerar la identificación de la enfermedad y facilitar el acceso a tratamientos tempranos.
Sin embargo, mientras estas herramientas no estén disponibles de forma amplia dentro de los sistemas públicos de salud, también podrían generar una nueva desigualdad: la diferencia entre quienes pueden conocer su diagnóstico a tiempo y quienes descubren la enfermedad cuando ya ha avanzado.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX