— Agencias 05/08/2026
El Gobierno de México analiza iniciar pruebas de fracking en Coahuila y Tamaulipas para aumentar la producción nacional de gas y reducir importaciones.
La presidenta Claudia Sheinbaum analiza la posibilidad de iniciar pruebas piloto de fracking en Coahuila y Tamaulipas durante este año, con el objetivo de incrementar la producción nacional de gas y disminuir la dependencia de las importaciones provenientes de Estados Unidos, según fuentes con conocimiento del proyecto.
Gobierno revisa zonas con potencial energético
De acuerdo con la información, las áreas evaluadas forman parte de las regiones con mayor potencial para el desarrollo de hidrocarburos no convencionales, mediante la técnica de fracturación hidráulica o fracking.
Las fuentes señalaron que una de las opciones contempla comenzar los trabajos tan pronto como en septiembre, aunque hasta el momento el Gobierno federal no ha realizado un anuncio oficial.
La Presidencia de la República y Pemex no respondieron a solicitudes de comentarios sobre la información.
Buscan reducir dependencia del gas importado
El interés por ampliar el uso del fracking surge en un contexto en el que Estados Unidos abastece alrededor del 75% del gas que consume México.
Actualmente, Pemex produce en promedio 4 mil 869 millones de pies cúbicos diarios de gas, además de 1.658 millones de barriles diarios de petróleo y condensados.
Según las fuentes, un grupo de especialistas en geología, ingeniería, agua y medio ambiente entregó recientemente a la presidenta las conclusiones de un análisis sobre la viabilidad de desarrollar estos yacimientos, aunque persisten diferencias entre expertos respecto a los posibles impactos ambientales.
Coahuila y Tamaulipas, las principales opciones
Una de las zonas bajo análisis se ubica en Coahuila, dentro de la plataforma Burro-Picachos, cercana a la formación Eagle Ford, en Estados Unidos, considerada una de las mayores productoras de petróleo y gas de lutitas.
Entre las ventajas identificadas se encuentran el alto potencial energético y la baja densidad poblacional. Sin embargo, las fuentes señalaron que el principal desafío en esa región es la disponibilidad de agua, por lo que se estudia el uso de pozos profundos con agua salobre.
La otra alternativa se localiza en la región de Burgos, Tamaulipas, donde Pemex mantiene operaciones desde hace años. No obstante, las fuentes indicaron que la presencia del crimen organizado representa uno de los principales riesgos para un desarrollo intensivo de la actividad.
Persisten preocupaciones ambientales
Diversos especialistas y organizaciones ambientalistas mantienen su oposición al fracking, al considerar que puede generar estrés hídrico, contaminación de mantos acuíferos, emisiones de metano, sismos inducidos y retrasar la transición hacia energías renovables.
Aunque México ya ha utilizado la fracturación hidráulica de forma limitada, Pemex ha perforado 25 pozos de prueba en las cuencas Sabinas-Burro Picachos, Burgos y Tampico-Misantla, además de emplear esta técnica en el proyecto Chicontepec.
Hasta el momento, el Gobierno federal no ha confirmado si autorizará el inicio de los proyectos piloto, por lo que la evaluación continúa.
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