— Agencias 02/08/2026
Un implante cerebral aprobado en China permitió a un paciente con tetraplejia recuperar movimientos de la mano, marcando un avance clínico en neurotecnología.
Un paciente con tetraplejia logró volver a escribir su nombre tras recibir el implante cerebral NEO, desarrollado por Neuracle Technology y la Universidad de Tsinghua. El dispositivo representa el primer sistema invasivo de interfaz cerebro-computadora autorizado en China para uso médico comercial en pacientes con lesión medular cervical.
Implante cerebral ayuda a recuperar funciones motoras
Dong Hui, de 39 años, perdió la movilidad del cuello hacia abajo tras sufrir una lesión medular hace seis años. Después de una cirugía para colocar el dispositivo NEO y completar 11 meses de rehabilitación, consiguió sostener nuevamente un bolígrafo y escribir su nombre.
El sistema registra la actividad de la corteza motora y utiliza algoritmos de inteligencia artificial para interpretar las señales cerebrales generadas cuando el paciente intenta mover la mano.
Cómo funciona la interfaz cerebro-computadora
Las interfaces cerebro-computadora (BCI, por sus siglas en inglés) permiten captar directamente la actividad eléctrica del cerebro y convertirla en instrucciones para controlar dispositivos externos.
En este caso, las señales fueron utilizadas para operar un guante robótico, con el objetivo de favorecer el reaprendizaje de movimientos mediante un proceso conocido como bridging neural repair, que busca sincronizar las órdenes cerebrales con la información sensorial que aún recibe el sistema nervioso.
Un paso de la investigación a la práctica clínica
Uno de los aspectos más relevantes del desarrollo de NEO es que dejó de ser un proyecto experimental para convertirse en un dispositivo médico comercial.
La autorización del organismo regulador chino permite su uso en personas con tetraplejia secundaria a lesión medular cervical que cumplan con los criterios clínicos establecidos, marcando un nuevo paso en la aplicación hospitalaria de esta tecnología.
Menor invasión y nuevos desafíos
A diferencia de otros sistemas experimentales, NEO registra la actividad cerebral desde la superficie de la duramadre, sin introducir microelectrodos directamente en el tejido cerebral, lo que reduce algunos riesgos quirúrgicos.
El avance también plantea nuevos desafíos relacionados con la privacidad de los datos cerebrales, la seguridad informática, la responsabilidad sobre las decisiones tomadas por algoritmos y el acceso equitativo a estas tecnologías.
Especialistas consideran que el desarrollo de las interfaces cerebro-computadora representa uno de los cambios más importantes de la medicina contemporánea, al abrir nuevas posibilidades para la rehabilitación de personas con lesiones neurológicas.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX