— Gilberto Ortiz 25/07/2026
Las intensas lluvias registradas en días recientes en el norte de Coahuila y el sur de Texas provocaron un importante incremento en el caudal del río Bravo e incluso generaron inundaciones en diversas zonas; sin embargo, el panorama para la presa La Amistad continúa siendo poco alentador. A pesar de las expectativas de que los escurrimientos contribuyeran a elevar el nivel del embalse, las aportaciones fueron mínimas y no representaron un cambio significativo en su capacidad de almacenamiento.
El coordinador regional de Protección Civil del Estado, Francisco Contreras, explicó que el agua proveniente de las precipitaciones tomó principalmente su curso río abajo, por lo que no logró concentrarse en la presa ubicada entre Ciudad Acuña y Del Río, Texas. Precisó que únicamente se registraron ingresos provenientes del río Pecos y del arroyo La Zorra, aunque estos resultaron insuficientes para generar una recuperación importante.
De acuerdo con el funcionario, La Amistad permanece con un almacenamiento cercano al 19.5 por ciento de su capacidad, cifra que mantiene la preocupación entre autoridades y sectores que dependen del agua para actividades agrícolas, industriales y de consumo humano. Indicó que, aunque las lluvias fueron abundantes en algunos puntos de la región, la distribución de los escurrimientos no favoreció a este embalse.
Contreras señaló que la dinámica hidrológica de la cuenca hizo que el mayor volumen de agua continuara su recorrido por el río Bravo, por lo que el beneficio principal será para otros cuerpos de almacenamiento ubicados aguas abajo. Entre ellos destaca la presa Falcón, en Tamaulipas, la cual podría registrar una recuperación gracias al aumento del caudal derivado de las recientes precipitaciones.
En contraste, otras presas del norte de Coahuila sí reflejaron una mejoría en sus niveles. El funcionario mencionó que embalses como La Fragua, Centenario, El Orégano y San Miguel recibieron aportaciones importantes, lo que permitirá fortalecer la disponibilidad de agua en esas zonas y contribuirá a enfrentar de mejor manera la temporada de altas temperaturas.
Las autoridades estatales mantienen un monitoreo permanente del comportamiento de ríos, arroyos y presas, tanto para evaluar los efectos de las lluvias como para prevenir riesgos en comunidades cercanas a los cauces. Asimismo, continúan analizando la evolución de los niveles de almacenamiento ante la posibilidad de nuevas precipitaciones durante las próximas semanas.
Aunque el incremento en los escurrimientos generó expectativas positivas entre la población, especialistas señalan que la recuperación de la presa La Amistad dependerá de lluvias constantes y de mayor cobertura en las zonas que alimentan directamente el embalse. Mientras ello no ocurra, el almacenamiento continuará en niveles bajos, reflejando los efectos acumulados de la sequía que ha impactado a la región durante los últimos años y manteniendo el reto para las autoridades encargadas de la administración del recurso hídrico.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX