— Agencias 24/07/2026
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) lanzó una campaña nacional para combatir el tráfico ilegal de fauna silvestre y recordó que la posesión, venta o compra ilegal de especies como loros, pericos, guacamayas e iguanas puede derivar en penas de hasta nueve años de prisión y multas que superan los 700 mil pesos.
Con el objetivo de frenar el saqueo de la biodiversidad mexicana, la Profepa reforzó su campaña contra el tráfico ilegal de animales y llamó a la ciudadanía a no adquirir ejemplares de fauna silvestre de procedencia ilegal. La dependencia advirtió que este delito no solo representa graves sanciones penales, sino que también pone en riesgo la supervivencia de diversas especies nativas.
Profepa lanza campaña nacional contra el tráfico ilegal de animales
La dependencia federal alertó que en México al menos 22 especies de psitácidos, entre ellas loros, pericos y guacamayas, han sufrido una fuerte disminución de sus poblaciones durante las últimas tres décadas debido a la captura ilegal y la destrucción de sus hábitats.
Como parte de la campaña, Profepa exhortó a la población a no comprar, vender ni mantener en cautiverio animales de origen ilícito y a denunciar cualquier actividad relacionada con el tráfico de fauna silvestre.
Hasta nueve años de cárcel por tráfico de loros y pericos
La legislación mexicana prohíbe el aprovechamiento, comercialización, transporte y posesión de ejemplares de la familia Psittacidae cuya distribución natural se encuentre en territorio nacional.
El Artículo 60 Bis 2 de la Ley General de Vida Silvestre establece que ningún loro, perico o guacamaya mexicano puede ser aprovechado con fines comerciales o de subsistencia. Las únicas excepciones corresponden a proyectos de conservación o investigación científica autorizados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Además, la ley prohíbe la importación, exportación y reexportación de estas especies cuando su distribución natural sea México.
Quienes incumplan estas disposiciones pueden enfrentar penas de uno a nueve años de prisión, además de multas de entre 300 y 3 mil días multa. Si el delito ocurre dentro de un Área Natural Protegida o con fines comerciales, la sanción aumenta con tres años adicionales de prisión y mil días más de multa.
Tener una iguana sin autorización también puede ser un delito
La Profepa recordó que la posesión de una iguana verde sin acreditar su procedencia legal también constituye un delito contra la biodiversidad.
Para tener este reptil de manera legal es necesario demostrar que proviene de una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) o de un establecimiento autorizado por la Semarnat, mediante la documentación oficial correspondiente.
En caso contrario, las sanciones pueden alcanzar hasta nueve años de prisión, mientras que las multas económicas, dependiendo de las agravantes, pueden superar los 700 mil pesos, además del aseguramiento definitivo del ejemplar.
Extraer crías de sus nidos amenaza la supervivencia de las especies
La Profepa explicó que uno de los principales problemas del tráfico ilegal consiste en la extracción de crías de loros y pericos directamente de sus nidos.
Estas aves requieren hasta tres meses de cuidado parental para desarrollarse correctamente, por lo que su captura reduce considerablemente sus posibilidades de supervivencia y afecta el equilibrio de los ecosistemas donde habitan.
Autoridades llaman a no comprar fauna silvestre
La dependencia reiteró que adquirir animales en mercados informales, redes sociales o vendedores ambulantes alimenta las redes de tráfico ilegal de especies.
Asimismo, recomendó verificar siempre que cualquier ejemplar provenga de establecimientos autorizados por la Semarnat, con la documentación correspondiente que acredite su origen legal.
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