Por qué aparecen los escalofríos sin fiebre y cuándo son una señal de alarma

— Agencias 23/07/2026

Los escalofríos sin fiebre no siempre están relacionados con enfermedades respiratorias como el resfriado, la gripe o el COVID-19. De acuerdo con Prevention, también pueden ser consecuencia de la exposición al frío, la ansiedad, la deshidratación, el hipotiroidismo, la hipoglucemia, los cambios hormonales, ciertos medicamentos o infecciones que aún no provocan un aumento de la temperatura corporal.

Aunque el termómetro marque valores normales, una persona puede experimentar escalofríos porque el organismo activa mecanismos para conservar o recuperar su temperatura interna. Especialistas citados por Prevention explican que este síntoma puede deberse tanto a causas inofensivas como a problemas médicos que requieren atención.

Los escalofríos son una respuesta involuntaria del cuerpo para generar calor. Mike Sevilla, médico de familia de Salem Family Care y miembro de la Ohio Academy of Family Physicians, señaló que el organismo produce contracciones y relajaciones rápidas de los músculos, lo que comúnmente se percibe como temblores.

Por su parte, David Cutler, presidente de Santa Monica Family Physicians, explicó que esta reacción no puede controlarse de manera consciente y tiene la función de ayudar a mantener la temperatura corporal cuando esta desciende, incluso sin la presencia de fiebre.

Según la Cleveland Clinic, los escalofríos pueden manifestarse mediante temblores, castañeteo de dientes, piel de gallina, palidez y sensación intensa de frío. Asimismo, pueden ser una señal de que el organismo está enfrentando una enfermedad, una infección o alguna otra alteración de la salud.

Principales causas de los escalofríos sin fiebre

La causa más común es la exposición a bajas temperaturas. Sevilla indicó que el frío, la ropa húmeda o el viento aceleran la pérdida de calor corporal y, si la temperatura interna desciende demasiado, puede desarrollarse una hipotermia, una condición potencialmente grave.

Connor O’Sullivan, médico de familia del Wellstar Health System, explicó que los escalofríos también suelen aparecer en personas que atraviesan situaciones de ansiedad, estrés o impacto emocional. Las emociones intensas pueden desencadenar esta respuesta involuntaria del organismo.

Además, el artículo señala que el estrés y la ansiedad pueden elevar ligeramente la temperatura corporal sin que exista una infección. Este fenómeno es conocido como fiebre psicógena.

La deshidratación constituye otra posible causa. De acuerdo con la Cleveland Clinic, la falta de líquidos puede provocar intolerancia al calor, acompañada de escalofríos, dolor de cabeza, cansancio, boca seca y calambres musculares.

Los cambios hormonales asociados con la menopausia también pueden generar episodios de frío. La Cleveland Clinic explica que las alteraciones hormonales modifican el funcionamiento del centro regulador de la temperatura en el cerebro, provocando tanto sofocos como sensaciones repentinas de frío.

Asimismo, algunos medicamentos, incluidos ciertos tratamientos contra el cáncer y los utilizados durante procedimientos quirúrgicos con anestesia, pueden producir escalofríos como efecto secundario.

Enfermedades que pueden estar relacionadas

Los escalofríos sin fiebre también pueden ser una señal temprana de una infección. Según la National Library of Medicine, este síntoma puede aparecer antes de que se desarrolle la fiebre en infecciones bacterianas o virales.

Aunque muchas personas asocian los escalofríos con enfermedades como el resfriado, la gripe o el COVID-19, los especialistas recuerdan que la ausencia de fiebre no descarta una infección en sus primeras etapas.

Otra posible causa es el hipotiroidismo. Sevilla explicó que una disminución en la actividad de la glándula tiroides hace que el organismo produzca menos calor, aumentando la sensibilidad al frío y favoreciendo la aparición de escalofríos.

La American Thyroid Association señala que el hipotiroidismo también puede provocar fatiga, piel seca, problemas de memoria, estreñimiento, depresión y mayor intolerancia al frío. Su diagnóstico se confirma mediante análisis de sangre.

La hipoglucemia también puede producir escalofríos, especialmente en personas con diabetes. O’Sullivan indicó que, además del hipotiroidismo y la anemia, una disminución importante de la glucosa en sangre puede explicar este tipo de síntomas.

En estos casos, Sevilla recomienda que las personas con diabetes revisen inmediatamente sus niveles de glucosa. Si los valores se encuentran por debajo del rango seguro establecido por su médico, es necesario buscar atención de emergencia para corregir la hipoglucemia.

Entre los síntomas que suelen acompañar a una baja de azúcar se encuentran los latidos cardíacos acelerados o irregulares, mareos, confusión, hambre intensa y cansancio. Cutler advirtió que, en muchas ocasiones, identificar la causa exacta requiere una evaluación médica completa.

¿Cuándo consultar a un médico?

Las primeras medidas dependerán del origen probable de los escalofríos. Sevilla recomienda utilizar varias capas de ropa para conservar mejor el calor corporal y poder adaptarse fácilmente a los cambios de temperatura. Si existe sospecha de deshidratación, es importante consumir abundante agua y bebidas con electrolitos.

En algunos casos, medicamentos de venta libre como el acetaminofén o el ibuprofeno pueden aliviar los síntomas, aunque no sustituyen la evaluación médica necesaria para determinar la causa.

Cutler explicó que algunos episodios pueden resolverse con descanso, hidratación, alimentación adecuada y los medicamentos habituales. Sin embargo, cuando el origen no es evidente, pueden requerirse análisis de laboratorio y tratamientos específicos.

Los especialistas aconsejan consultar al médico si los escalofríos son persistentes o aparecen junto con pérdida de peso, alteraciones del sueño, dolor en el pecho, palpitaciones, mareos, fatiga intensa o inflamación sin causa aparente. O’Sullivan señaló que estas manifestaciones podrían estar relacionadas con enfermedades graves, incluido el cáncer.

La atención médica inmediata es indispensable si los escalofríos se presentan junto con dolor en el pecho, dolor abdominal, dificultad para respirar u otros síntomas inusuales. Sevilla enfatizó que no se deben ignorar estas señales, ya que podrían indicar un problema de salud que requiera estudios, diagnóstico y tratamiento oportunos.

En definitiva, los escalofríos sin fiebre pueden tener causas simples y pasajeras, pero también pueden ser la manifestación inicial de una enfermedad importante. Cuando el síntoma persiste o se acompaña de otros signos de alarma, acudir a un profesional de la salud es la mejor manera de identificar su origen y recibir el tratamiento adecuado.

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