— Agencias 23/07/2026
Pasar muchas horas frente al televisor podría estar asociado con cambios en la estructura del cerebro relacionados con la memoria y el pensamiento, de acuerdo con una investigación publicada en la revista Alzheimer's & Dementia: The Journal of the Alzheimer's Association.
Los investigadores aclaran que el estudio no demuestra que ver televisión cause directamente daño cerebral, sino que encontró una asociación entre el tiempo dedicado a esta actividad y determinadas alteraciones observadas mediante resonancia magnética.
La televisión se relacionó con menor volumen en algunas áreas cerebrales
El estudio analizó datos de cerca de 1,700 adultos, con una edad promedio de 53 años, que participaban en un proyecto de investigación sobre la salud cardiovascular y cerebral iniciado entre 1987 y 1989.
Los participantes informaron con qué frecuencia veían televisión y posteriormente fueron sometidos a estudios de resonancia magnética cerebral.
Al comparar los resultados, los investigadores encontraron que quienes reportaban ver televisión "muy a menudo" presentaban:
Menor volumen en regiones cerebrales relacionadas con la memoria y el pensamiento. Cambios estructurales compatibles con alteraciones observadas en etapas tempranas de la enfermedad de Alzheimer. Mayor daño en la sustancia blanca, un tejido fundamental para la comunicación entre distintas áreas del cerebro y cuyo deterioro se ha relacionado con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
Los resultados persistieron tras considerar otros factores
La asociación entre ver televisión y estos cambios cerebrales permaneció incluso después de ajustar por variables que también pueden influir en la salud cerebral, entre ellas:
Nivel de actividad física. Diabetes. Tabaquismo. Consumo de alcohol. Índice de masa corporal (IMC).
Esto sugiere que el vínculo observado no se explica únicamente por estos factores de riesgo.
No todo el tiempo sentado mostró el mismo efecto
Uno de los hallazgos más llamativos fue que no todas las actividades sedentarias se asociaron con los mismos cambios cerebrales.
Por ejemplo, las personas que permanecían sentadas durante muchas horas en el trabajo no mostraron el mismo patrón observado en quienes pasaban mucho tiempo viendo televisión. De hecho, presentaron un mayor volumen cerebral y menos alteraciones en la sustancia blanca.
Este resultado sugiere que el tipo de actividad realizada mientras se está sentado podría ser tan importante como el tiempo total de sedentarismo.
Los hombres mostraron una asociación más marcada
Al analizar los resultados por sexo, los investigadores observaron que la mayoría de las diferencias estructurales en el cerebro se presentaban principalmente en los hombres.
No obstante, los autores señalan que serán necesarios nuevos estudios para comprender por qué existe esta diferencia y si realmente refleja una mayor susceptibilidad masculina.
¿Qué recomiendan los investigadores?
Los autores consideran que las recomendaciones sobre salud cerebral podrían ir más allá de promover la actividad física y también incluir la reducción del tiempo dedicado a ver televisión.
Además, sugieren sustituir parte de ese tiempo por actividades que estimulen el cerebro, como:
Leer. Resolver rompecabezas o juegos de estrategia. Aprender nuevas habilidades. Participar en actividades sociales. Realizar pasatiempos que requieran atención y aprendizaje.
Un estudio observacional, no una prueba de causa y efecto
Aunque los resultados son relevantes, es importante recordar que esta investigación es observacional, por lo que no puede demostrar que ver televisión sea la causa directa de los cambios cerebrales.
Es posible que otros factores no medidos influyan en la relación observada. Por ello, serán necesarios estudios adicionales para determinar si reducir el tiempo frente al televisor puede ayudar a preservar la salud cerebral a largo plazo.
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