— Agencias 20/07/2026
El dolor de espalda es una de las molestias más comunes en la población adulta y, en la mayoría de los casos, está relacionado con tensión muscular, malas posturas o problemas en la columna vertebral. Sin embargo, cuando el dolor se localiza en una zona específica y se acompaña de alteraciones al orinar u otros síntomas generales, podría tener un origen renal.
Los riñones se encuentran a ambos lados de la columna, justo debajo de las costillas, y pueden provocar dolor cuando existe una infección, cálculos renales u otras enfermedades. De acuerdo con la Fundación Nacional del Riñón (NKF), la Clínica Mayo y el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK), estas son algunas características que ayudan a distinguir un dolor de origen renal de uno muscular.
1. Dolor localizado en los costados, debajo de las costillas
El dolor relacionado con los riñones suele sentirse en uno o ambos lados de la espalda, en la región conocida como flanco, ubicada justo debajo de las costillas. En cambio, el dolor muscular generalmente afecta la parte baja de la espalda y puede extenderse hacia los glúteos.
2. No disminuye al cambiar de posición
Las molestias musculares suelen mejorar con el reposo o al modificar la postura. Por el contrario, el dolor de origen renal permanece prácticamente igual, independientemente de si la persona está sentada, acostada o caminando.
3. Puede extenderse hacia la ingle
Cuando el dolor es causado por un cálculo renal, es común que comience en el costado y posteriormente se irradie hacia la parte baja del abdomen, la ingle o los genitales conforme la piedra avanza por las vías urinarias.
4. Se acompaña de alteraciones al orinar
Orinar con mayor frecuencia, sentir ardor al hacerlo, observar sangre en la orina o notar cambios en su color pueden ser señales de un problema en el sistema urinario o en los riñones, más que de una lesión en la espalda.
5. Puede presentarse junto con fiebre y escalofríos
Si el dolor aparece acompañado de fiebre, escalofríos, náuseas o vómitos, podría tratarse de una infección renal (pielonefritis), una condición que requiere atención médica oportuna para prevenir complicaciones.
6. El dolor puede ser muy intenso y aparecer por episodios
Los cálculos renales suelen provocar un dolor extremadamente intenso que aparece en oleadas, conocido como cólico renal. Muchas personas lo describen como uno de los dolores más fuertes que han experimentado.
7. Puede provocar náuseas y vómitos
La intensidad del dolor ocasionado por un cálculo renal puede desencadenar náuseas y vómitos, síntomas que son poco frecuentes cuando el origen del dolor es únicamente muscular.
8. Existen factores que incrementan el riesgo
Las personas con diabetes, hipertensión, obesidad, antecedentes de cálculos renales, infecciones urinarias recurrentes o enfermedad renal crónica tienen una mayor probabilidad de desarrollar problemas en los riñones.
9. La mayoría de los dolores de espalda no son renales
Aunque algunas enfermedades renales pueden manifestarse con dolor de espalda, la mayoría de estos casos se deben a problemas musculoesqueléticos. No obstante, cuando el dolor se acompaña de síntomas urinarios, fiebre, sangre en la orina o es muy intenso, es importante acudir a una valoración médica para descartar una enfermedad renal.
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