— Agencias 18/07/2026
Los pies pueden ofrecer información valiosa sobre el estado general de la salud. Debido a que se encuentran alejados del corazón y dependen de una buena circulación sanguínea y de un adecuado funcionamiento de los nervios, con frecuencia son una de las primeras zonas del cuerpo donde se manifiestan enfermedades silenciosas como la diabetes, la enfermedad arterial periférica e incluso algunos trastornos cardiovasculares.
Muchas personas atribuyen los cambios en los pies al cansancio, al envejecimiento o al uso de un calzado inadecuado, cuando en realidad podrían ser señales de un problema de salud que requiere atención médica. De acuerdo con la Asociación Americana de Diabetes (ADA), la Asociación Americana del Corazón (AHA) y la Clínica Mayo, estas son algunas alteraciones en los pies que no deben pasarse por alto.
Heridas que tardan en sanar
La aparición de pequeñas heridas, ampollas o cortaduras que permanecen durante semanas sin cicatrizar es uno de los principales signos de alerta. La diabetes y los trastornos de la circulación pueden reducir el aporte de oxígeno y nutrientes a los tejidos, retrasando la cicatrización y aumentando el riesgo de infecciones.
Hormigueo o entumecimiento frecuente
La sensación de ardor, adormecimiento o "piquetes" en los pies puede ser un indicio de neuropatía periférica. Esta complicación es común en personas con diabetes, aunque también puede estar relacionada con otras enfermedades que requieren evaluación médica.
Pies fríos de manera constante
Si los pies permanecen fríos incluso cuando la temperatura ambiental es cálida, podría tratarse de una disminución del flujo sanguíneo. Una de las causas más frecuentes es la enfermedad arterial periférica, una afección que también incrementa el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular.
Cambios en el color de la piel
La piel de los pies que adquiere un tono muy pálido, azulado, violáceo o presenta manchas oscuras puede indicar problemas de circulación. Si estos cambios aparecen de forma repentina o se acompañan de dolor intenso, es importante buscar atención médica de inmediato.
Dolor en las pantorrillas al caminar
Los calambres o el dolor que aparecen al caminar y desaparecen al descansar, conocidos como claudicación intermitente, suelen ser un signo de enfermedad arterial periférica. Este síntoma refleja una disminución del flujo sanguíneo hacia las piernas.
Hinchazón persistente en pies y tobillos
La inflamación continua de los pies y los tobillos puede estar relacionada con insuficiencia venosa, enfermedad renal o insuficiencia cardíaca. Si el edema persiste o se acompaña de dificultad para respirar o un aumento rápido de peso, es recomendable acudir al médico.
Pérdida de sensibilidad
La incapacidad para percibir adecuadamente el calor, el frío o la presencia de pequeños objetos bajo los pies aumenta el riesgo de sufrir lesiones sin darse cuenta. Esta pérdida de sensibilidad es una manifestación frecuente de la neuropatía diabética.
Alteraciones en las uñas o la piel
Cambios en el color de las uñas, piel excesivamente seca, grietas persistentes o infecciones por hongos recurrentes pueden presentarse con mayor frecuencia en personas con diabetes o problemas circulatorios. Aunque no siempre indican una enfermedad grave, es importante identificar su causa.
Dolor en reposo o durante la noche
Cuando el dolor aparece incluso estando sentado o acostado, especialmente en los dedos o en la planta de los pies, puede ser una señal de enfermedad arterial periférica avanzada. Los especialistas consideran este síntoma un motivo para buscar atención médica lo antes posible.
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