Cómo el daño de las mitocondrias podría influir en el desarrollo del cáncer

— Agencias 16/07/2026

Miles de personas reciben cada año un diagnóstico de cáncer, mientras los investigadores continúan estudiando los mecanismos que originan esta enfermedad y buscando tratamientos más efectivos.

En este contexto, una teoría propuesta por el profesor de biología del Boston College, Thomas Seyfried, ha generado debate al plantear que el cáncer no debe entenderse únicamente como una enfermedad causada por alteraciones genéticas, sino también como un trastorno relacionado con el metabolismo celular.

Durante una entrevista en el podcast The Diary of a CEO, Seyfried explicó que las mitocondrias —estructuras celulares encargadas de producir energía— tendrían un papel central en el desarrollo del cáncer. Su propuesta cuestiona el modelo tradicional basado principalmente en mutaciones del ADN y plantea que los cambios metabólicos podrían ser una pieza fundamental del proceso.

La teoría metabólica del cáncer

Seyfried sostiene que el daño en las mitocondrias puede alterar la forma en que las células obtienen energía. En condiciones normales, las células utilizan principalmente la respiración aeróbica dentro de las mitocondrias para producir energía de manera eficiente.

Cuando estas estructuras se dañan, según esta hipótesis, las células pueden recurrir a mecanismos menos eficientes, como la fermentación, incluso cuando existe suficiente oxígeno disponible. Este fenómeno se relaciona con el llamado efecto Warburg, una característica observada en muchos tumores.

De acuerdo con esta visión, los cambios metabólicos podrían favorecer que algunas células comiencen a multiplicarse sin control y desarrollen características cancerosas.

El papel de la glucosa y las cetonas

Uno de los puntos centrales de la propuesta de Seyfried es que muchas células tumorales dependen en gran medida de la glucosa y de ciertos nutrientes para crecer.

A partir de esta idea, plantea que reducir la disponibilidad de carbohidratos mediante una dieta cetogénica podría modificar el ambiente metabólico del organismo. Este tipo de alimentación aumenta el uso de grasas y cuerpos cetónicos como fuente energética.

El investigador sostiene que algunas células cancerosas tendrían dificultades para utilizar las cetonas debido a alteraciones metabólicas, lo que podría generar una desventaja para el crecimiento tumoral.

Sin embargo, aunque existen investigaciones sobre metabolismo y cáncer, la dieta cetogénica todavía no se considera un tratamiento universal contra el cáncer y no sustituye terapias comprobadas como cirugía, radioterapia, quimioterapia, inmunoterapia o terapias dirigidas.

El índice glucosa-cetonas como marcador metabólico

Seyfried también ha promovido el uso del índice glucosa-cetonas (IGK), una medida que relaciona los niveles de glucosa en sangre con la concentración de cuerpos cetónicos.

Según su propuesta, este indicador podría reflejar el estado metabólico del organismo y ayudar a evaluar condiciones relacionadas con el cáncer y otras enfermedades crónicas.

Aunque el estudio del metabolismo tumoral es un campo activo de investigación, todavía se necesitan más ensayos clínicos para determinar si este tipo de mediciones pueden utilizarse de manera rutinaria para prevenir o tratar enfermedades.

Estilo de vida y salud metabólica

El investigador relaciona el deterioro de la función mitocondrial con factores como:

consumo elevado de alimentos ultraprocesados; exceso de azúcares refinados; falta de actividad física; estrés prolongado; sueño insuficiente; exposición a ciertos contaminantes ambientales.

Estos factores sí tienen una relación ampliamente estudiada con enfermedades metabólicas como obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular, condiciones que también pueden influir en el riesgo de algunos tipos de cáncer.

¿La dieta cetogénica puede curar el cáncer?

La respuesta actual de la comunidad científica es que no existe evidencia suficiente para afirmar que la dieta cetogénica cure el cáncer.

Algunos estudios preclínicos y ensayos pequeños han explorado su posible utilidad como complemento de tratamientos convencionales, especialmente en determinados tipos de tumores. Sin embargo, los resultados aún no permiten recomendarla como estrategia general para todos los pacientes.

Además, una dieta cetogénica mal planificada puede provocar deficiencias nutricionales, pérdida excesiva de peso o dificultades para mantener una adecuada masa muscular, especialmente en personas con cáncer avanzado.

El cáncer sigue siendo una enfermedad compleja

La investigación moderna considera que el cáncer surge por una combinación de factores genéticos, metabólicos, ambientales e inmunológicos. Las alteraciones del ADN tienen un papel fundamental, pero también se reconoce cada vez más la importancia del entorno celular y del metabolismo.

Por ello, la teoría metabólica de Seyfried ha contribuido a ampliar la investigación sobre cómo las células tumorales utilizan la energía, aunque no ha reemplazado el modelo genético actualmente aceptado en oncología.

Los especialistas coinciden en que mantener un peso saludable, realizar actividad física, evitar el tabaquismo, controlar enfermedades metabólicas y llevar una alimentación equilibrada son medidas con evidencia sólida para reducir riesgos, mientras continúan las investigaciones sobre nuevas estrategias contra el cáncer.

Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX

ver en sitio completo: Cómo el daño de las mitocondrias podría influir en el desarrollo del cáncer