— Agencias 14/07/2026
La grasa abdominal no representa únicamente un problema estético. Cuando la grasa se acumula alrededor de los órganos internos —conocida como grasa visceral— puede alterar el funcionamiento normal del organismo y aumentar el riesgo de desarrollar diversas enfermedades crónicas.
A diferencia de la grasa que se encuentra debajo de la piel, la grasa visceral libera sustancias inflamatorias y hormonas que influyen en el metabolismo, la presión arterial y la sensibilidad a la insulina. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Asociación Americana del Corazón (AHA) y la Clínica Mayo, medir el perímetro de la cintura y mantener hábitos saludables son estrategias útiles para identificar y reducir este riesgo. Estas son algunas de las condiciones que la grasa abdominal puede reflejar sobre el estado de salud.
1. Puede ser un signo de resistencia a la insulina
La acumulación de grasa visceral está estrechamente relacionada con la resistencia a la insulina, una alteración en la que las células responden de forma menos eficaz a esta hormona. Según la Asociación Americana de la Diabetes (ADA), esta condición puede aparecer varios años antes del diagnóstico de diabetes tipo 2 y aumentar progresivamente el riesgo de alteraciones metabólicas.
2. Incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares
El exceso de grasa en el abdomen favorece procesos inflamatorios y alteraciones en los vasos sanguíneos. La Asociación Americana del Corazón señala que las personas con una mayor circunferencia de cintura tienen un riesgo más elevado de sufrir infartos, accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades del corazón, incluso si su peso corporal parece estar dentro de un rango normal.
3. Puede estar asociado con el hígado graso
La grasa visceral favorece la acumulación de grasa en el hígado, una condición conocida como enfermedad por hígado graso asociada a disfunción metabólica (MASLD). La Asociación Americana para el Estudio de las Enfermedades del Hígado explica que esta enfermedad suele avanzar de manera silenciosa durante años antes de producir síntomas.
4. Puede indicar la presencia de síndrome metabólico
Un aumento en la circunferencia de la cintura constituye uno de los principales criterios para diagnosticar el síndrome metabólico. Este conjunto de alteraciones también incluye presión arterial elevada, niveles altos de glucosa, triglicéridos elevados y colesterol HDL bajo, factores que incrementan significativamente el riesgo cardiovascular.
5. Favorece la inflamación crónica
La grasa visceral produce sustancias inflamatorias que pueden afectar distintos órganos y tejidos. De acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud (NIH), esta inflamación persistente de bajo grado puede contribuir al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y otros trastornos metabólicos.
6. Aumenta el riesgo de apnea obstructiva del sueño
Las personas con obesidad abdominal presentan una mayor probabilidad de desarrollar apnea obstructiva del sueño. La Clínica Mayo explica que este trastorno provoca interrupciones repetidas de la respiración mientras se duerme, lo que puede favorecer la aparición de fatiga, hipertensión arterial y otros problemas cardiovasculares.
7. Puede alterar el equilibrio hormonal
El tejido graso localizado en el abdomen participa en la producción de diversas sustancias que influyen sobre el funcionamiento hormonal. Estas alteraciones pueden afectar el apetito, la regulación de la glucosa y otros procesos esenciales relacionados con el metabolismo y la salud general.
8. Es un indicador de la salud metabólica
El índice de masa corporal (IMC) no refleja por sí solo el riesgo para la salud. Diversas investigaciones han demostrado que la cantidad de grasa acumulada en el abdomen proporciona información adicional sobre el estado metabólico de una persona, por lo que la medición de la circunferencia de la cintura forma parte de las evaluaciones clínicas recomendadas.
9. También representa una oportunidad para prevenir enfermedades
Una de las ventajas es que la grasa visceral suele responder favorablemente a cambios en el estilo de vida. La OMS y la Asociación Americana del Corazón destacan que adoptar una alimentación equilibrada, realizar actividad física de manera regular, dormir lo suficiente y controlar el estrés puede reducir la grasa abdominal y disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas a largo plazo.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX