— Agencias 13/07/2026
Las bebidas energéticas se han popularizado como una forma rápida de combatir el cansancio matutino. Sin embargo, su consumo diario podría representar una carga adicional para los riñones debido a su contenido de cafeína, otros estimulantes, azúcares añadidos y sodio, según la farmacéutica clínica Ayesha Gulzar, en declaraciones a Verywell Health.
Además, un estudio publicado en la revista Nutrients, que analizó 75 bebidas energéticas comercializadas en Estados Unidos, encontró que todas contenían cafeína y que una gran proporción incluía elevadas cantidades de vitaminas del complejo B. Aunque esta investigación describió la composición de los productos, no evaluó directamente sus efectos sobre la salud renal.
¿Qué contienen la mayoría de las bebidas energéticas?
El estudio revisó 55 bebidas energéticas y 20 "shots" energéticos para identificar sus ingredientes más frecuentes.
En promedio, cada producto contenía 18,2 ingredientes, y 15 formulaciones incluían mezclas patentadas, cuyos componentes o cantidades no se especificaban completamente.
Los ingredientes más comunes fueron:
Cafeína: presente en el 100 % de los productos, con un promedio de 174,4 mg por envase. Vitamina B6: presente en el 72 %. Vitaminas B3 y B12: presentes en el 67 % de los productos. Taurina: presente en el 37,3 %.
El estudio también observó que muchas bebidas aportaban cantidades de vitaminas muy superiores a las recomendaciones diarias:
Vitamina B6: 366,9 % del valor diario. Vitamina B3: 121,4 %. Vitamina B5: 113,6 %. Vitamina B12: 5.244,5 %.
Los investigadores concluyeron que la cafeína y las vitaminas del complejo B forman parte de la mayoría de las formulaciones disponibles en el mercado.
Cómo podrían afectar a los riñones
Según Ayesha Gulzar, consumir bebidas energéticas de forma habitual puede favorecer un aumento de la presión arterial.
Con el tiempo, una presión arterial elevada puede dañar los pequeños vasos sanguíneos de los riñones, reduciendo progresivamente su capacidad para filtrar la sangre de manera adecuada.
La especialista señala que, aunque un consumo ocasional suele ser bien tolerado por adultos sanos, el uso frecuente puede incrementar diversos factores que aumentan la carga sobre estos órganos.
El papel de la cafeína y la deshidratación
La cafeína posee un efecto diurético, es decir, favorece la producción de orina.
Cuando las bebidas energéticas se consumen en grandes cantidades sin acompañarse de una adecuada ingesta de agua, aumenta el riesgo de deshidratación.
Muchas de estas bebidas también contienen guaraná, un ingrediente vegetal que aporta cafeína adicional. Según Verywell Health, la guaraná puede contener entre dos y cinco veces más cafeína que los granos de café.
Una hidratación insuficiente obliga a los riñones a trabajar más para eliminar productos de desecho y mantener el equilibrio de líquidos y minerales del organismo. Si la deshidratación es intensa o prolongada, puede favorecer lesiones renales en algunas personas.
Posible relación con los cálculos renales
La publicación también señala que el consumo excesivo de bebidas energéticas podría aumentar el riesgo de desarrollar cálculos renales.
Uno de los mecanismos propuestos es su elevado contenido de fructosa, un azúcar que puede incrementar la concentración de ácido úrico y oxalato en la orina, especialmente en personas con resistencia a la insulina o diabetes.
No obstante, todavía no existe evidencia suficiente para determinar con precisión qué personas presentan un mayor riesgo. Entre los factores que podrían influir se encuentran:
Consumo elevado de cafeína. Hidratación insuficiente. Combinación de múltiples estimulantes e ingredientes presentes en estas bebidas.
Qué indican actualmente las evidencias
Hasta el momento, la evidencia disponible permite concluir que:
Las bebidas energéticas contienen habitualmente altas cantidades de cafeína y otros compuestos estimulantes. Su consumo frecuente puede contribuir a elevar la presión arterial y favorecer la deshidratación, dos factores que pueden afectar la salud renal. El estudio publicado en Nutrients únicamente analizó la composición de estos productos y no demostró que provoquen daño renal. La relación entre el consumo habitual de bebidas energéticas y enfermedades renales requiere más investigación, aunque los especialistas recomiendan moderar su consumo, especialmente en personas con hipertensión, enfermedad renal, diabetes u otros factores de riesgo.
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