— Agencias 12/07/2026
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año ocasionan cerca de 18 millones de fallecimientos, principalmente por infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.
Aunque factores como la edad y la predisposición genética influyen en su aparición, los especialistas señalan que una gran parte del riesgo está relacionada con hábitos de vida que pueden modificarse.
La Organización Mundial de la Salud, la Federación Mundial del Corazón y la Asociación Americana del Corazón (AHA) coinciden en que adoptar un estilo de vida saludable puede prevenir un número importante de enfermedades cardiovasculares. A continuación, se presentan nueve hábitos que los expertos consideran prioritario corregir para proteger la salud del corazón.
1. No controlar la presión arterial
La hipertensión arterial suele desarrollarse sin provocar síntomas evidentes, pero con el tiempo puede dañar las arterias, el corazón, el cerebro y los riñones.
La OMS la identifica como uno de los principales factores de riesgo para sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular. Por ello, recomienda medir la presión arterial de forma periódica y seguir el tratamiento indicado por el médico para disminuir el riesgo de complicaciones.
2. Fumar o exponerse al humo del tabaco
El consumo de tabaco deteriora el revestimiento interno de los vasos sanguíneos, favorece la acumulación de placas de grasa en las arterias y aumenta la probabilidad de formación de coágulos.
La Asociación Americana del Corazón advierte que incluso las personas que no fuman, pero se exponen de manera frecuente al humo de segunda mano, presentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
3. Consumir con frecuencia alimentos ultraprocesados
Una alimentación rica en productos con exceso de sodio, azúcares añadidos, grasas saturadas y grasas trans favorece la aparición de hipertensión, colesterol elevado y obesidad.
La Federación Mundial del Corazón recomienda priorizar el consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y grasas saludables como parte de una dieta protectora para el sistema cardiovascular.
4. Mantener un estilo de vida sedentario
Permanecer sentado durante gran parte del día reduce la capacidad cardiovascular y favorece el aumento de peso, la resistencia a la insulina y la elevación de la presión arterial.
La Organización Mundial de la Salud recomienda realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana para disminuir el riesgo de enfermedades del corazón y mejorar la salud general.
5. Descuidar los niveles de colesterol
El colesterol LDL elevado favorece la formación de placas de grasa en las arterias, proceso conocido como aterosclerosis.
La Asociación Americana del Corazón explica que esta enfermedad puede avanzar durante años sin presentar síntomas y aumentar significativamente el riesgo de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular.
6. No controlar la diabetes o los niveles elevados de glucosa
La diabetes y la hiperglucemia dañan progresivamente los vasos sanguíneos y aceleran el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.
La Federación Internacional de Diabetes señala que las personas con diabetes tienen un riesgo considerablemente mayor de sufrir eventos cardiovasculares cuando no mantienen un adecuado control de sus niveles de glucosa.
7. Dormir menos de lo necesario
Dormir de forma habitual menos de siete horas por noche se ha asociado con un mayor riesgo de hipertensión arterial, obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
La Asociación Americana del Corazón considera que un descanso adecuado constituye uno de los pilares fundamentales para mantener una buena salud cardiovascular.
8. Vivir con estrés crónico sin tratarlo
El estrés prolongado puede elevar la presión arterial, alterar la calidad del sueño y favorecer conductas poco saludables, como fumar, comer en exceso o reducir la actividad física.
Los especialistas recomiendan incorporar estrategias para controlar el estrés, como realizar ejercicio físico, practicar técnicas de relajación y buscar apoyo psicológico cuando sea necesario.
9. Omitir los chequeos médicos preventivos
Muchas enfermedades que afectan al corazón, como la hipertensión, el colesterol elevado y la diabetes, pueden evolucionar durante años sin producir síntomas.
Por ello, la Organización Mundial de la Salud recomienda realizar revisiones médicas periódicas para detectar estos factores de riesgo de manera temprana e iniciar el tratamiento oportuno, reduciendo así la probabilidad de sufrir complicaciones graves.
En conjunto, los especialistas coinciden en que modificar estos hábitos puede disminuir de forma importante el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Mantener una alimentación saludable, realizar actividad física con regularidad, evitar el consumo de tabaco, controlar las enfermedades crónicas, dormir lo suficiente, manejar el estrés y acudir a revisiones médicas periódicas son medidas fundamentales para proteger la salud del corazón a lo largo de la vida.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX