¿Podrías estar ignorando un infarto? Estas 10 señales

— Agencias 08/07/2026

Muchas personas creen que un infarto siempre comienza con un dolor intenso y repentino en el pecho. Sin embargo, especialistas de la American Heart Association (AHA) y la Mayo Clinic señalan que, en algunos casos, el organismo puede manifestar síntomas de alerta horas o incluso días antes del evento.

Estas señales suelen confundirse con estrés, problemas digestivos, fatiga o molestias musculares. Aunque por sí solas no confirman que una persona sufrirá un infarto, reconocerlas puede ayudar a buscar atención médica a tiempo, lo que resulta fundamental para disminuir el daño al corazón y mejorar las probabilidades de supervivencia.

1. Presión o molestia en el pecho que aparece y desaparece

El dolor en el pecho sigue siendo el síntoma más característico de un infarto, aunque no siempre comienza de manera intensa. Algunas personas sienten una presión, opresión o sensación de peso en el centro del pecho que dura algunos minutos, desaparece y vuelve a presentarse. Con frecuencia se confunde con indigestión, ansiedad o dolor muscular. Si esta molestia surge sin una causa evidente, especialmente durante el esfuerzo o incluso en reposo, es importante buscar atención médica de inmediato.

2. Fatiga intensa sin una causa aparente

Sentirse cansado después de una jornada exigente es normal, pero una fatiga extrema e inusual puede ser una señal de advertencia. La AHA indica que este síntoma puede aparecer horas o días antes de un infarto, especialmente en mujeres. Se trata de un agotamiento desproporcionado que dificulta realizar actividades cotidianas, como caminar, subir escaleras o incluso vestirse. Si este cansancio se acompaña de otros síntomas cardiovasculares, no debe pasarse por alto.

3. Dolor que se irradia a otras partes del cuerpo

El dolor asociado con un infarto no siempre permanece en el pecho. Puede extenderse hacia el brazo izquierdo, ambos brazos, los hombros, el cuello, la mandíbula o la espalda debido a que los nervios del corazón comparten conexiones con estas zonas. En mujeres y adultos mayores, el dolor en la mandíbula o la espalda puede ser el síntoma predominante, lo que favorece que se confunda con problemas musculares o dentales.

4. Náuseas, vómitos o molestias digestivas

No todos los infartos se presentan con dolor torácico intenso. Algunas personas experimentan náuseas, vómitos, acidez o una sensación similar a la indigestión. Estos síntomas son relativamente más frecuentes en mujeres, adultos mayores y personas con diabetes. Aunque la mayoría de las molestias digestivas no están relacionadas con el corazón, si aparecen junto con presión en el pecho, dificultad para respirar o sudor frío, es necesario acudir de inmediato a un servicio de urgencias.

5. Sudor frío repentino

La aparición de un sudor frío, abundante y sin haber realizado actividad física también puede ser una señal de alarma. Generalmente se describe como un sudor pegajoso que aparece acompañado de una sensación de malestar general. Esto ocurre porque el organismo responde a la disminución del flujo sanguíneo hacia el corazón activando el sistema nervioso. Si este síntoma se presenta junto con dolor en el pecho o dificultad para respirar, requiere atención médica inmediata.

6. Dificultad para respirar sin esfuerzo

Experimentar falta de aire después de hacer ejercicio es normal, pero presentar dificultad para respirar al caminar distancias cortas, subir algunos escalones o incluso estando en reposo puede indicar un problema cardíaco. Este síntoma puede aparecer antes o durante un infarto debido a que el corazón pierde capacidad para bombear sangre de forma eficiente. Si surge de manera repentina y sin explicación, no debe ignorarse.

7. Mareos o sensación de desmayo

Cuando el corazón no logra bombear suficiente sangre, el cerebro puede recibir menos oxígeno, provocando mareos, debilidad intensa o incluso pérdida del conocimiento. Aunque existen muchas causas de mareo, si este síntoma se acompaña de dolor o presión en el pecho, dificultad para respirar o sudor frío, es importante solicitar atención médica urgente y no asumir que se trata únicamente de presión baja o deshidratación.

8. Los síntomas pueden ser distintos en las mujeres

Actualmente se sabe que las mujeres no siempre presentan el clásico dolor intenso en el pecho. En ellas es relativamente más frecuente que el infarto se manifieste con fatiga extrema, dolor en la espalda, cuello o mandíbula, náuseas, dificultad para respirar o una sensación intensa de ansiedad. Estas diferencias pueden retrasar el diagnóstico porque muchas personas atribuyen los síntomas al estrés o a problemas digestivos, por lo que cualquier molestia inusual merece ser valorada.

9. No todas las personas experimentan las mismas señales

Cada infarto puede manifestarse de manera diferente. Algunas personas presentan varios síntomas al mismo tiempo, mientras que otras solo experimentan uno o dos. Además, existen los llamados infartos silenciosos, que son más comunes en personas con diabetes y adultos mayores, y que pueden ocasionar síntomas leves o poco evidentes. Por ello, los especialistas recomiendan no esperar a que aparezcan todas las señales clásicas antes de buscar ayuda.

10. Qué hacer ante la sospecha de un infarto

Si una persona presenta dolor o presión en el pecho que dura varios minutos y se acompaña de dificultad para respirar, sudor frío, dolor que se extiende al brazo o la mandíbula, náuseas o pérdida del conocimiento, es fundamental llamar de inmediato a los servicios de emergencia. No se recomienda conducir por cuenta propia cuando los síntomas son intensos, ya que el estado de la persona puede empeorar durante el traslado. Los especialistas recuerdan que cada minuto es crucial: cuanto antes se restablezca el flujo sanguíneo hacia el corazón, menor será el daño al músculo cardíaco y mayores serán las posibilidades de recuperación.

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