Advierten que los niveles altos de glucosa en sangre pueden acelerar el envejecimiento cerebral

— Agencias 06/07/2026

Una investigación reciente analizó la relación entre los niveles de glucosa en sangre y el envejecimiento del cerebro utilizando información de más de 37.000 participantes del UK Biobank.

Los resultados, publicados en la revista Molecular Psychiatry, revelaron que las personas con concentraciones elevadas de glucosa en sangre presentan un envejecimiento cerebral más acelerado que aquellas con niveles normales. Además, este fenómeno se asocia con un mayor riesgo de desarrollar diversas enfermedades neurológicas.

Los autores del estudio, Zhirong Li, Yating Miao y su equipo de investigación, señalaron que una mayor concentración de glucosa plasmática mostró una relación positiva con siete trastornos cerebrales importantes: la demencia por cualquier causa, la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular, la enfermedad de Parkinson, el accidente cerebrovascular, la depresión y la ansiedad. Asimismo, observaron que el aumento de la glucosa se relacionó con un menor desempeño cognitivo, una reducción de la función motora y peores indicadores de salud mental.

Cómo se desarrolló la investigación

El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad de Jilin y la Universidad Médica de China, quienes buscaron responder una pregunta clave dentro de la neurociencia: por qué algunas personas experimentan un envejecimiento cerebral más rápido que otras, incluso cuando tienen la misma edad cronológica.

Para ello, los científicos combinaron información obtenida mediante resonancias magnéticas cerebrales, análisis de sangre y datos genéticos procedentes del UK Biobank, una base de datos del Reino Unido que reúne información clínica, genética y de neuroimagen de miles de voluntarios.

Las imágenes cerebrales permitieron evaluar el volumen y las características estructurales de distintas regiones del cerebro, además de identificar cambios asociados con el envejecimiento.

Con esta información, los investigadores desarrollaron un modelo de inteligencia artificial capaz de estimar la edad biológica del cerebro de cada participante.

Según explicaron los autores, integraron datos de neuroimagen multimodal, metabolómica plasmática y genética para identificar biomarcadores relacionados con el envejecimiento cerebral y determinar si estos podían desempeñar un papel causal.

Para entrenar el modelo utilizaron 1.079 fenotipos derivados de imágenes cerebrales correspondientes a 4.333 personas sanas. Entre los distintos algoritmos evaluados, el modelo de regresión LASSO fue el que ofreció la mayor precisión en la predicción de la edad cerebral.

La brecha de edad cerebral

Uno de los principales indicadores utilizados fue la denominada brecha de edad cerebral o Brain Age Gap (BAG), que representa la diferencia entre la edad estimada del cerebro mediante inteligencia artificial y la edad cronológica real del individuo.

Cuando esta diferencia es positiva, significa que el cerebro presenta características propias de una persona de mayor edad. En cambio, un valor negativo indica que el cerebro aparenta ser más joven que la edad real.

El papel de la glucosa en el envejecimiento cerebral

El análisis identificó nueve metabolitos sanguíneos relacionados con la brecha de edad cerebral. Entre todos ellos, la glucosa fue el biomarcador que mostró la asociación más fuerte.

Los resultados indicaron que un incremento en los niveles de glucosa plasmática se relacionó con mayores signos de envejecimiento cerebral observados mediante resonancia magnética. Esto sugiere que la hiperglucemia podría representar un factor modificable capaz de influir sobre la salud del cerebro.

La asociación encontrada fue estadísticamente muy significativa, lo que respalda la solidez de los resultados obtenidos.

Con el objetivo de determinar si esta relación era causal y no simplemente una coincidencia estadística, los investigadores realizaron un análisis de aleatorización mendeliana, una metodología que utiliza variantes genéticas para estudiar relaciones de causa y efecto.

Los hallazgos sugirieron que los niveles elevados de glucosa podrían contribuir directamente a acelerar el envejecimiento cerebral. Además, el estudio identificó 392 variantes genéticas relacionadas con la brecha de edad cerebral, lo que fortalece la evidencia sobre la influencia genética de este proceso.

Consecuencias clínicas observadas

Desde el punto de vista clínico, la investigación encontró que las concentraciones elevadas de glucosa se asociaron con un mayor riesgo de desarrollar siete enfermedades neurológicas y psiquiátricas: demencia por cualquier causa, enfermedad de Alzheimer, demencia vascular, enfermedad de Parkinson, accidente cerebrovascular, depresión y ansiedad.

Asimismo, los participantes con mayores niveles de glucosa obtuvieron peores resultados en pruebas de rendimiento cognitivo, presentaron una disminución de la función motora y mostraron indicadores menos favorables de salud mental.

El análisis de las imágenes cerebrales también reveló que las personas con concentraciones elevadas de glucosa presentaban una reducción del volumen en 80 regiones del cerebro, incluyendo áreas corticales, subcorticales y cerebelosas.

Estos hallazgos respaldan la hipótesis de que las alteraciones en el metabolismo de la glucosa no solo acompañan el envejecimiento cerebral, sino que también podrían contribuir activamente a acelerar este proceso.

La importancia del control de la glucosa

De acuerdo con los investigadores, mantener adecuados los niveles de glucosa en sangre podría convertirse en una estrategia importante para retrasar el envejecimiento del cerebro y disminuir el riesgo de padecer enfermedades neurológicas y trastornos psiquiátricos relacionados con la edad.

Además, el estudio plantea que la identificación temprana de biomarcadores metabólicos asociados con el envejecimiento cerebral podría facilitar el desarrollo de intervenciones preventivas antes de que aparezcan síntomas de deterioro co

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