— Agencias 06/07/2026
El mareo por movimiento es un problema frecuente en la infancia y ocurre cuando la información que reciben los ojos y el sistema del equilibrio no coincide. Esto suele suceder durante los viajes en automóvil, autobús, barco, avión o tren, especialmente cuando los niños leen o utilizan dispositivos electrónicos mientras el vehículo está en movimiento.
Especialistas consultados por Der Spiegel señalan que, aunque existen numerosos remedios populares, pocos cuentan con evidencia científica sólida. En cambio, algunas medidas sencillas pueden ayudar a disminuir el malestar.
Medidas que pueden ser útiles
Los expertos recomiendan reducir el conflicto entre la vista y el sistema del equilibrio mediante acciones como:
Mirar un punto fijo en el horizonte durante el trayecto. Evitar leer o utilizar el teléfono móvil o una tableta mientras el vehículo está en movimiento. Elegir asientos donde el movimiento sea menor, como la parte delantera en automóviles y autobuses o la zona central en aviones y barcos. Mantener la vista hacia el exterior siempre que sea posible.
Algunas alternativas, como el jengibre, las gafas con horizonte artificial y los indicadores de movimiento que incorporan algunos dispositivos electrónicos, podrían ofrecer cierto beneficio, aunque la evidencia científica sobre su eficacia sigue siendo limitada.
Medicamentos y suplementos
Algunos medicamentos para prevenir el mareo, como los que contienen dimenhidrinato, pueden reducir las náuseas, pero también provocar somnolencia, por lo que deben utilizarse con precaución y siguiendo las indicaciones de un profesional de la salud.
La escopolamina también se emplea para prevenir el mareo por movimiento, pero requiere prescripción médica, no está recomendada para menores de 10 años y puede producir efectos secundarios como somnolencia, mareos y alteraciones visuales.
Respecto a los suplementos de vitamina C, los especialistas indican que los estudios disponibles ofrecen resultados contradictorios y no respaldan su uso como tratamiento. Además, advierten que algunos productos dirigidos a niños contienen dosis elevadas y pueden consumirse en exceso si se presentan en forma de gomitas o caramelos.
Remedios sin respaldo científico
Los expertos señalan que varios consejos populares carecen de evidencia que demuestre su eficacia, entre ellos:
Colocar un parche en el ombligo. Usar un tapón en un solo oído. Aplicar parches de acupuntura o de rejilla.
Las pulseras de acupresión tampoco han demostrado beneficios consistentes, aunque se consideran seguras y algunas familias deciden utilizarlas.
Tampoco existe evidencia sólida de que los aromas de limón o menta, el té de manzanilla o los sonidos de baja frecuencia prevengan el mareo por movimiento.
Estrategias adicionales
Cuando el niño comienza a sentirse incómodo, realizar actividades sencillas que desvíen su atención, como juegos de observación o conversaciones, puede ayudar a que el viaje resulte más llevadero.
En conjunto, los especialistas coinciden en que las medidas más eficaces siguen siendo mantener una buena posición durante el viaje, mirar hacia el horizonte, evitar las pantallas y reducir la exposición a movimientos intensos, mientras que muchos remedios virales o populares no cuentan con respaldo científico suficiente.
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