— Agencias 02/07/2026
¿Podría un suplemento popular para aumentar la masa muscular convertirse también en una opción para tratar la depresión?
Una revisión científica publicada el 30 de junio en la revista Brain Medicine indica que la creatina podría ofrecer beneficios para las personas con depresión, aunque la evidencia disponible todavía es insuficiente para respaldar su uso como tratamiento.
La creatina es una sustancia que participa en la producción de energía de las células. El organismo la sintetiza de manera natural, pero también puede obtenerse mediante alimentos como carne, pescado y aves, además de suplementos nutricionales.
Si bien es ampliamente utilizada para mejorar el rendimiento y la fuerza muscular, los investigadores también han centrado su atención en su presencia en el cerebro y en el posible papel que podría desempeñar en la salud mental.
Para esta revisión se analizaron cinco ensayos clínicos aleatorizados en los que participaron 238 personas diagnosticadas con depresión o trastorno bipolar.
Dos de los estudios, realizados en pacientes con trastorno depresivo mayor, mostraron resultados alentadores. En uno de ellos, la combinación de creatina con el antidepresivo escitalopram produjo una mayor mejoría de los síntomas depresivos. En el otro, el suplemento pareció potenciar los efectos de la terapia cognitivo-conductual.
Sin embargo, los otros tres estudios, incluido uno realizado en personas con trastorno bipolar, no encontraron beneficios significativos del uso de creatina.
En cuanto a la seguridad, el suplemento fue bien tolerado por la mayoría de los participantes y los efectos adversos reportados fueron, en su mayoría, leves, principalmente molestias gastrointestinales.
No obstante, dos personas con trastorno bipolar desarrollaron episodios de hipomanía o manía mientras consumían creatina, lo que sugiere que su uso en este grupo de pacientes debe evaluarse con precaución.
Los autores concluyeron que, aunque los resultados son prometedores en el tratamiento de la depresión, aún no existen pruebas suficientes para recomendar la creatina como una terapia habitual. Señalaron que serán necesarios estudios de mayor tamaño y con un seguimiento más prolongado para confirmar su eficacia y seguridad.
El autor principal, Bassam Jeryous Fares, estudiante de medicina de la Universidad de Ottawa, explicó que los hallazgos son interesantes, pero todavía no permiten modificar la práctica clínica. Según indicó, dos estudios mostraron resultados favorables mientras que tres no encontraron beneficios, por lo que la evidencia actual únicamente justifica seguir investigando el potencial de la creatina como tratamiento complementario para la depresión.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX