— Agencias 01/07/2026
La melatonina es una hormona producida principalmente por la glándula pineal del cerebro, cuya función central es regular el ciclo sueño-vigilia y sincronizar los ritmos circadianos del organismo.
Además de su producción natural, la melatonina también se utiliza en forma de suplementos o medicamentos —según la regulación de cada país— para tratar el insomnio. En los últimos años, su posible uso se ha extendido hacia otras áreas, incluyendo el manejo del dolor.
Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Sídney, en Australia, sugiere que la melatonina podría ayudar a reducir el dolor musculoesquelético crónico con una eficacia similar a la de algunos analgésicos comunes. Este hallazgo cobra relevancia considerando que una gran parte de la población mundial padece este tipo de dolor, lo que abre la posibilidad de una alternativa terapéutica más accesible y con menos efectos adversos.
Qué investigaron los científicos
El estudio analizó 23 ensayos clínicos aleatorizados que incluyeron a más de 2.000 adultos con distintos tipos de dolor musculoesquelético, como lumbalgia, artrosis, fibromialgia y recuperación postquirúrgica.
También se evaluaron datos de pacientes sometidos a cirugías de columna o reemplazos articulares, con el objetivo de observar el impacto del suplemento tanto en el dolor como en la calidad del sueño.
Resultados principales
Los resultados mostraron que la melatonina se asocia con una reducción moderada del dolor crónico y una mejora en la calidad del sueño. En promedio, el alivio del dolor fue comparable al observado con algunos tratamientos analgésicos convencionales.
Las dosis utilizadas en los ensayos variaron entre 1 y 10 mg, dependiendo del tipo de dolor y del contexto clínico. Sin embargo, no se identificó una dosis única óptima.
Seguridad y efectos adversos
Los efectos secundarios reportados fueron leves y similares a los del grupo placebo, incluyendo náuseas, mareos y cefaleas. No se observaron eventos graves ni evidencia de dependencia.
Aun así, los investigadores recomiendan su uso bajo supervisión médica, especialmente en personas que ya reciben otros tratamientos o presentan enfermedades preexistentes.
Relación entre dolor y sueño
Uno de los aspectos destacados del estudio es la conexión entre dolor crónico y alteraciones del sueño. La melatonina podría actuar sobre ambos problemas al mismo tiempo, lo que la convierte en una posible herramienta complementaria dentro del manejo integral del dolor.
Limitaciones y futuro de la investigación
Los autores señalan que aún no existe evidencia suficiente para establecer una dosis ideal ni para recomendar su uso prolongado más allá de tres meses sin más estudios.
También se plantea la necesidad de investigaciones más amplias que permitan definir con mayor precisión qué tipos de pacientes podrían beneficiarse más.
Conclusión
En conjunto, los hallazgos sugieren que la melatonina podría representar una alternativa complementaria en el tratamiento del dolor musculoesquelético, especialmente en personas con problemas de sueño asociados. Sin embargo, no debe considerarse un reemplazo de los tratamientos convencionales, sino una opción adicional dentro de un enfoque médico supervisado.
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