— Agencias 01/07/2026
Durante una conversación con el equipo de Infobae al Mediodía, el especialista afirmó que la salud de la boca suele recibir menos atención de la que merece. Explicó que el microbioma oral, integrado por más de 700 especies de bacterias, desempeña un papel importante no solo en la salud dental, sino también en el funcionamiento del sistema inmunológico, el metabolismo y los procesos inflamatorios del organismo.
La periodontitis y su posible relación con el Alzheimer
Estol recordó que las infecciones provocadas por mordeduras humanas pueden ser especialmente complejas debido a la presencia de bacterias como estafilococos y estreptococos. No obstante, centró su exposición en la periodontitis, una enfermedad que representa una etapa más avanzada que la gingivitis y que afecta tanto las encías como el hueso que sostiene los dientes.
Según explicó, diversos estudios han encontrado que las personas con periodontitis presentan un mayor riesgo de desarrollar la Enfermedad de Alzheimer. Los investigadores han ajustado estos análisis considerando otros factores de riesgo, como tabaquismo, diabetes e hipertensión, con el fin de evaluar de forma independiente la influencia de la enfermedad periodontal.
El especialista señaló que esta asociación podría explicarse por el estado de inflamación crónica que genera la periodontitis en todo el organismo.
Asimismo, indicó que investigaciones han detectado ADN y enzimas de la bacteria Porphyromonas gingivalis en cerebros de personas con Alzheimer. De acuerdo con Estol, esta bacteria también podría alterar la barrera hematoencefálica, facilitando el ingreso de otras sustancias potencialmente dañinas al tejido cerebral.
Aun así, aclaró que la evidencia disponible muestra una asociación y no una relación directa de causa y efecto. La periodontitis se considera un posible factor que favorece o acelera determinados procesos relacionados con la enfermedad, pero no puede afirmarse que sea su causa.
El hilo dental y la salud cardiovascular
El neurólogo también hizo énfasis en la utilidad del hilo dental. Citó un estudio realizado en Estados Unidos con alrededor de 7,000 participantes, en el que se comparó a personas que nunca utilizaban hilo dental con quienes lo empleaban de forma ocasional o diariamente.
Los resultados mostraron que el uso del hilo dental favorecía una composición más saludable del microbioma oral, independientemente de la frecuencia con que se utilizara.
Además, señaló que aproximadamente 50 investigaciones publicadas durante los últimos 25 años han encontrado una asociación entre una buena higiene interdental y un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, incluyendo infarto de miocardio, enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular.
También mencionó un estudio presentado recientemente en un congreso estadounidense sobre accidente cerebrovascular, cuyos resultados sugirieron que utilizar hilo dental al menos una vez por semana se relacionó con:
Una reducción del 22 % en el riesgo de accidente cerebrovascular. Una disminución del 44 % en los eventos causados por coágulos. Un 10 % menos de riesgo de desarrollar fibrilación auricular.
Estos hallazgos muestran una asociación observacional y no demuestran que el hilo dental sea el único responsable de esa reducción del riesgo.
Recomendaciones para una buena higiene bucal
Estol explicó que la técnica de cepillado es tan importante como la frecuencia. Recomendó sostener el cepillo de dientes de forma similar a un bolígrafo, ya que esto facilita aplicar una presión más suave sobre dientes y encías.
También aconsejó dedicar aproximadamente dos minutos a cada cepillado y realizarlo dos veces al día, preferentemente por la mañana y antes de dormir.
Respecto al hilo dental, indicó que debe deslizarse suavemente rodeando cada diente con un movimiento en forma de "U", evitando realizar movimientos bruscos de adelante hacia atrás que puedan lesionar las encías.
Asimismo, recomendó reemplazar el cepillo dental cada tres o cuatro meses para mantener una limpieza eficaz.
En relación con los enjuagues bucales, comentó que actualmente existe poca evidencia científica que demuestre beneficios significativos más allá de proporcionar una sensación temporal de frescura en la boca.
No ignorar el sangrado de las encías
El especialista advirtió que el sangrado de las encías suele ser un signo de gingivitis y no debe considerarse normal. Por ello, recomendó acudir periódicamente al odontólogo y realizar al menos una limpieza dental profesional y una revisión anual.
Posible relación con el cáncer de páncreas
Finalmente, Estol mencionó una investigación publicada en JAMA Oncology que siguió a cerca de 100,000 personas durante diez años. Según comentó, los participantes que presentaban concentraciones elevadas de Porphyromonas gingivalis y del hongo Candida en la cavidad oral mostraron un mayor riesgo de desarrollar Cáncer de páncreas.
Como conclusión, el neurólogo enfatizó que mantener una adecuada higiene bucal representa una medida preventiva sencilla que podría contribuir a disminuir el riesgo de enfermedades graves, incluidas algunas relacionadas con el deterioro cognitivo y la salud cardiovascular, además de preservar la salud de dientes y encías.
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