— Agencias 01/07/2026
El más reciente Informe Mundial sobre Drogas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito volvió a advertir sobre el crecimiento de las drogas sintéticas y la aparición constante de nuevas sustancias psicoactivas.
No obstante, especialistas en adicciones consideran que el aspecto más preocupante no es únicamente la evolución del narcotráfico, sino los cambios que se han producido en los patrones de consumo durante los últimos años.
Durante una entrevista, la médica psiquiatra e investigadora especializada en adicciones Geraldine Peronace explicó que el desarrollo del mercado ilegal responde, en gran medida, a la transformación de la demanda. Según señaló, las organizaciones dedicadas al narcotráfico adaptan continuamente su oferta para satisfacer a consumidores que buscan sustancias cada vez más potentes.
A partir de esta realidad, la especialista planteó una reflexión sobre las razones que llevan a una parte de la sociedad a buscar experiencias de consumo cada vez más intensas.
Un mercado que evoluciona según la demanda
Peronace recordó que hace aproximadamente diez años, durante un congreso internacional sobre drogas sintéticas, ya se anticipaba que la potencia de estas sustancias aumentaría de forma sostenida. Con el tiempo, esas proyecciones se confirmaron.
A su juicio, la constante aparición de nuevas moléculas demuestra la capacidad de los laboratorios clandestinos para modificar rápidamente sus productos y responder a las preferencias del mercado.
Como resumió la especialista, si continuamente surgen cientos de nuevas sustancias es porque existe un grupo de consumidores dispuesto a utilizarlas. Desde esta perspectiva, el funcionamiento del mercado ilegal responde a la lógica de la oferta y la demanda.
Además, consideró que el desafío actual no consiste únicamente en identificar las drogas que circulan, sino en comprender un mercado que cambia permanentemente sus fórmulas químicas para eludir los controles sanitarios y legales, al tiempo que desarrolla compuestos de mayor potencia.
Un nuevo perfil de consumidor
La psiquiatra destacó que la realidad observada en los consultorios difiere de la imagen tradicional asociada a las adicciones.
Actualmente, es frecuente encontrar personas que mantienen una vida aparentemente estable durante la semana: trabajan, estudian, realizan actividad física y cumplen con sus responsabilidades habituales. Sin embargo, concentran el consumo de sustancias durante los fines de semana o en momentos de ocio.
Según explicó, este patrón ha dado lugar a lo que denomina el "adicto de fin de semana". Aunque estas personas no consuman todos los días, el uso repetido durante años puede generar una dependencia con consecuencias importantes para la salud.
Peronace señaló que este perfil no coincide con las descripciones clásicas presentes en muchos textos académicos, pero sí representa una situación cada vez más frecuente en la práctica clínica.
Policonsumo y nuevas formas de recreación
La especialista también indicó que las denominadas drogas recreativas se han incorporado a determinados espacios sociales, como fiestas, salidas nocturnas y reuniones que pueden prolongarse durante muchas horas o incluso varios días.
En este contexto mencionó el crecimiento del chemsex, una práctica que combina el consumo de drogas con relaciones sexuales prolongadas. Explicó que este fenómeno surgió inicialmente en algunos grupos de Europa, especialmente dentro de ciertos sectores de la comunidad homosexual masculina, aunque posteriormente comenzó a observarse en otros grupos poblacionales y también en Argentina.
La salud mental como parte del problema
Para Peronace, el análisis del consumo de sustancias no puede separarse del incremento de los trastornos de salud mental.
La especialista considera que el aumento de los casos de ansiedad y depresión ayuda a explicar por qué algunas personas recurren a las drogas como una forma de aliviar el malestar emocional.
Según explicó, muchas personas utilizan estas sustancias como una forma de "automedicación" frente a dificultades psicológicas no tratadas, intentando aliviar temporalmente síntomas emocionales sin abordar el origen del problema.
Asimismo, destacó que detrás de muchos consumos problemáticos suelen existir conflictos personales, familiares o sociales que llevan a las personas a utilizar las drogas como un recurso para afrontar situaciones difíciles.
Una enfermedad compleja que requiere un abordaje integral
Peronace subrayó que las adicciones no tienen una causa única. Se trata de una enfermedad compleja en la que intervienen múltiples factores biológicos, psicológicos, familiares y sociales.
Por ello, considera que el tratamiento debe contemplar un enfoque integral que incluya atención médica, apoyo psicológico y, cuando sea posible, el acompañamiento del entorno familiar.
Finalmente, la especialista concluyó que, más allá de las cifras presentadas por la ONU, el principal desafío consiste en reconocer que el fenómeno de las adicciones ha cambiado. Hoy conviven perfiles de consumidores diferentes a los de décadas anteriores, sustancias cuya composición evoluciona constantemente y un mercado ilegal que se adapta con rapidez a las nuevas demandas, lo que obliga a fortalecer tanto las estrategias de prevención como los modelos de tratamiento.
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