— Agencias 01/07/2026
Una clínica ubicada en París, Francia, se ha convertido en un destino para personas que desean cambiar de forma permanente el color de sus ojos mediante una cirugía estética.
El procedimiento, conocido como Queratopigmentación Anular Asistida por Láser de Femtosegundo (FLAAK) y popularizado como la cirugía de los "ojos de muñeca", ha ganado notoriedad gracias a las redes sociales y al testimonio de pacientes que buscan modificar el aspecto de su mirada.
La técnica fue desarrollada por el oftalmólogo francés Francis Ferrari, quien lleva más de una década ofreciendo este tratamiento. No obstante, su creciente popularidad también ha despertado preocupación entre especialistas, quienes advierten sobre los posibles riesgos y la falta de evidencia sobre sus efectos a largo plazo.
¿En qué consiste la cirugía?
El procedimiento no modifica el color del iris, que es la estructura responsable del color natural de los ojos. En cambio, consiste en aplicar pigmentos minerales dentro de la córnea para cubrir visualmente el iris y generar la apariencia de un nuevo color.
La intervención se realiza con anestesia local, dura menos de una hora y, en la mayoría de los casos, la recuperación inicial requiere aproximadamente un día.
La clínica ofrece una amplia variedad de tonalidades, entre ellas verde pistacho, verde oliva, azul Riviera, dorado miel y azul océano. Además, los pacientes pueden elegir entre tres niveles de intensidad del color: suave, intermedio o intenso.
El costo del procedimiento ronda los 7.000 euros (alrededor de 8.100 dólares), e incluye una evaluación previa para determinar si el paciente es apto para la cirugía.
¿Puede revertirse?
Según Ferrari, si el resultado no cumple las expectativas del paciente, es posible eliminar aproximadamente el 80 % del pigmento aplicado. Sin embargo, el propio especialista reconoce que este proceso también implica cierta complejidad y no garantiza recuperar por completo el aspecto original del ojo.
Advertencias de los especialistas
A pesar del creciente interés por esta técnica, la comunidad oftalmológica mantiene una postura cautelosa.
La Academia Estadounidense de Oftalmología ha emitido advertencias sobre este procedimiento debido a los posibles riesgos, entre los que se incluyen:
Infecciones oculares. Cicatrices en la córnea. Sensibilidad excesiva a la luz (fotofobia). Dolor ocular persistente. Alteraciones importantes de la visión. Riesgo de pérdida visual o ceguera.
Además, la cirugía no cuenta con la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para fines estéticos.
Los especialistas también señalan que aún existen pocas investigaciones que permitan conocer con certeza las consecuencias a largo plazo de mantener pigmentos permanentes dentro de la córnea.
La postura del creador del procedimiento
Ferrari sostiene que la queratopigmentación es una técnica segura cuando se realiza correctamente y afirma que presenta un riesgo comparable al de la cirugía LASIK para corregir problemas de visión.
Incluso considera que podría ser menos riesgosa que el uso prolongado de lentes de contacto o que otros procedimientos cosméticos, como los implantes de iris de silicona, una técnica que también ha sido objeto de controversias y demandas judiciales.
Expansión internacional
El éxito comercial de esta cirugía ha impulsado la apertura de nuevas clínicas que ofrecen procedimientos similares en distintas partes del mundo.
De acuerdo con diversos reportes, en París ya operan varias clínicas que realizan queratopigmentación, mientras que oftalmólogos de países como Estados Unidos e India han viajado a Francia para capacitarse en la técnica.
Asimismo, el creciente interés profesional ha dado lugar a congresos especializados donde médicos intercambian experiencias y presentan nuevas variantes del procedimiento.
Motivaciones de los pacientes
La mayoría de quienes optan por esta cirugía lo hace por razones estéticas o personales. Muchos buscan dejar de utilizar lentes de contacto de color y cumplir el deseo de tener ojos claros de manera permanente.
Algunos pacientes afirman sentirse más satisfechos con su imagen después del procedimiento e incluso describen una mejora en su autoestima y en la forma en que perciben su apariencia.
Antes de la intervención, los candidatos deben someterse a una revisión oftalmológica para descartar enfermedades oculares y realizar simulaciones digitales que permitan visualizar cómo lucirá el nuevo color antes de tomar una decisión definitiva.
Un debate que continúa abierto
El aumento de la demanda ha reavivado el debate sobre los límites de la cirugía estética y la conveniencia de realizar procedimientos permanentes con fines exclusivamente cosméticos.
Mientras algunos consideran que esta técnica ofrece una alternativa para cumplir un deseo personal, numerosos expertos recuerdan que todavía faltan estudios sólidos sobre su seguridad a largo plazo y destacan que la ausencia de regulación en varios países mantiene abiertas las dudas sobre los riesgos reales de esta intervención.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX