Estas señales podrían aparecer años antes de la diabetes tipo 2

— Agencias 01/07/2026

La diabetes tipo 2 es una de las enfermedades crónicas más comunes en todo el mundo y, al mismo tiempo, una de las que con mayor frecuencia permanece sin diagnosticar durante años. Esto se debe a que sus síntomas suelen aparecer de manera gradual y, en muchas ocasiones, se confunden con el estrés, el cansancio o los cambios propios de la edad.

No obstante, el organismo suele manifestar algunas señales de advertencia antes de que la enfermedad sea detectada. Identificarlas y acudir al médico para realizar los estudios correspondientes puede favorecer un diagnóstico oportuno y disminuir el riesgo de complicaciones que afectan al corazón, los riñones, los ojos y el sistema nervioso.

Sed excesiva y persistente

Uno de los primeros síntomas de la diabetes tipo 2 es sentir una necesidad constante de beber agua, incluso después de haberse hidratado adecuadamente.

Esto ocurre porque el exceso de glucosa en la sangre obliga a los riñones a trabajar más para eliminarla a través de la orina, lo que provoca una mayor pérdida de líquidos y, en consecuencia, una sensación continua de sed.

Aunque este síntoma puede atribuirse al calor o al ejercicio, si persiste durante varios días o semanas y se acompaña de otras molestias, es recomendable consultar a un profesional de la salud.

Aumento de la frecuencia urinaria

Orinar con mayor frecuencia, especialmente durante la noche, también puede ser una manifestación temprana de la diabetes tipo 2.

Cuando la cantidad de glucosa en la sangre supera la capacidad de los riñones para reabsorberla, el organismo la elimina mediante la orina, arrastrando consigo una mayor cantidad de agua.

Si bien este síntoma puede tener otras causas, como infecciones urinarias o problemas prostáticos, su presencia junto con sed intensa o fatiga persistente amerita una evaluación médica.

Cansancio constante

Sentirse fatigado después de una jornada intensa es normal, pero experimentar agotamiento todos los días sin una causa evidente puede ser una señal de alerta.

En la diabetes tipo 2 existe una resistencia a la acción de la insulina, lo que dificulta que las células utilicen la glucosa como fuente de energía. Como resultado, aunque haya suficiente azúcar circulando en la sangre, el organismo no puede aprovecharla de manera eficiente.

Esta situación provoca una sensación de cansancio que suele persistir incluso después de descansar y que muchas personas atribuyen erróneamente al estrés o a la falta de sueño.

Manchas oscuras en la piel

La aparición de zonas de piel oscurecida, engrosada y con aspecto aterciopelado, especialmente en el cuello, las axilas, la ingle o los codos, puede ser un signo de resistencia a la insulina.

Esta alteración, conocida como acantosis nigricans, suele presentarse antes del desarrollo de la diabetes tipo 2 y constituye una señal importante, sobre todo en personas con sobrepeso u obesidad o con antecedentes familiares de la enfermedad.

Aunque también puede tener otras causas, los especialistas recomiendan acudir al médico para determinar su origen.

Visión borrosa

Los cambios en los niveles de glucosa también pueden afectar temporalmente la visión.

Cuando el azúcar en sangre se encuentra elevada, se altera el equilibrio de líquidos dentro del cristalino, dificultando el enfoque. Algunas personas comienzan a notar visión borrosa, problemas para leer o la necesidad de cambiar con frecuencia la graduación de sus lentes.

Si este síntoma persiste o se presenta junto con otras manifestaciones compatibles con diabetes, es importante realizar una valoración médica y oftalmológica.

Heridas que tardan en sanar

La diabetes puede dificultar el proceso normal de cicatrización.

Los niveles elevados de glucosa afectan la circulación sanguínea y reducen la eficacia del sistema inmunológico, lo que hace que cortes, raspaduras o ampollas tarden más tiempo en curarse.

Además, algunas personas presentan infecciones frecuentes en la piel, las encías o las vías urinarias. La repetición de estos problemas puede ser una de las primeras manifestaciones de una diabetes aún no diagnosticada.

Hormigueo o pérdida de sensibilidad en manos y pies

El exceso de glucosa mantenido durante largos periodos puede dañar progresivamente los nervios periféricos.

Antes incluso de recibir el diagnóstico, algunas personas comienzan a experimentar hormigueo, sensación de pinchazos, adormecimiento o disminución de la sensibilidad en manos y pies.

Aunque estos síntomas también pueden estar relacionados con deficiencias vitamínicas, problemas circulatorios o enfermedades neurológicas, es recomendable investigarlos cuando aparecen junto con otros signos sugestivos de diabetes.

La importancia de un diagnóstico oportuno

Los especialistas señalan que la diabetes tipo 2 puede permanecer silenciosa durante años, pero detectar sus primeras manifestaciones permite iniciar cambios en el estilo de vida y, cuando es necesario, comenzar un tratamiento que ayude a controlar los niveles de glucosa y prevenir complicaciones.

Si una persona presenta varios de estos síntomas, especialmente si tiene antecedentes familiares de diabetes, sobrepeso, obesidad o factores de riesgo cardiovasculares, es aconsejable acudir al médico para realizar estudios como la glucosa en ayunas o la hemoglobina glucosilada (HbA1c), que permiten confirmar o descartar la enfermedad de manera oportuna.

Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX

ver en sitio completo: Estas señales podrían aparecer años antes de la diabetes tipo 2