Diabetes y alimentación: qué comidas elegir para estabilizar el azúcar en sangre

— Agencias 29/06/2026

La alimentación desempeña un papel fundamental en el control de la diabetes, ya que influye directamente sobre los niveles de glucosa en sangre.

Sin embargo, el manejo nutricional no consiste en eliminar por completo ciertos alimentos ni en seguir dietas estrictas durante poco tiempo. De acuerdo con las recomendaciones de Cleveland Clinic, la clave está en mantener hábitos saludables de forma constante, priorizando alimentos integrales, controlando las porciones y respetando horarios regulares de comida.

El objetivo no es excluir grupos completos de alimentos, sino elegir con mayor frecuencia opciones que favorezcan un mejor control de la glucosa. Entre ellas destacan las proteínas magras, las verduras sin almidón, los carbohidratos complejos, las grasas saludables, las frutas enteras ricas en fibra y los productos lácteos bajos en grasa.

Asimismo, se aconseja reducir el consumo de bebidas azucaradas, alimentos fritos, productos ultraprocesados y carnes rojas o procesadas. Estas recomendaciones buscan promover una alimentación equilibrada, basada en la moderación y la constancia, más que en restricciones absolutas.

Cómo influyen los alimentos en la glucosa

Los alimentos afectan de manera diferente los niveles de azúcar en sangre. Los azúcares simples y los carbohidratos refinados suelen producir aumentos rápidos de glucosa, mientras que la fibra y las proteínas ralentizan la digestión y favorecen un incremento más gradual.

También es importante considerar la combinación de nutrientes en cada comida. Los platos con grandes cantidades de carbohidratos y grasas pueden provocar elevaciones de glucosa más tardías, prolongadas y difíciles de predecir.

Megan Asterino-McGeean, enfermera y educadora especializada en diabetes, explicó que este enfoque alimentario prioriza el consumo de alimentos integrales y debe entenderse como un estilo de alimentación sostenible para toda la vida. Según indicó, el propósito no es imponer reglas difíciles de mantener, sino prestar atención a la calidad de los alimentos, las porciones y los horarios.

Alimentos recomendados

Proteínas magras

Las proteínas magras ayudan a generar mayor sensación de saciedad y retrasan el proceso de digestión. La dietista Tegan Bissell señala que estas opciones contienen menos grasa y menos calorías, además de beneficiar la salud cardiovascular. Entre ellas se incluyen pollo, pescado, pavo, huevos y tofu.

Verduras sin almidón

Las verduras sin almidón también ocupan un lugar importante dentro de la alimentación para la diabetes. Alimentos como brócoli, pepino, ejotes, pimientos y verduras de hoja aportan vitaminas, minerales y fibra, además de contener pocas calorías y una baja cantidad de carbohidratos.

Carbohidratos complejos

Los carbohidratos siguen siendo una fuente esencial de energía, aunque conviene elegir aquellos que se absorben de manera más lenta. Los carbohidratos complejos contienen fibra, lo que contribuye a un aumento más moderado de la glucosa en sangre.

Dentro de este grupo se encuentran las legumbres, como frijoles y lentejas, así como arroz integral, camote, pan integral de trigo y frutos rojos.

Grasas saludables

Las grasas insaturadas también forman parte de una alimentación saludable para las personas con diabetes, ya que favorecen la salud del corazón y del cerebro, además de prolongar la sensación de saciedad.

Algunas de sus principales fuentes son el aguacate, la mantequilla de cacahuate natural, los frutos secos, las semillas, el aceite de oliva y el salmón.

Frutas enteras

Las frutas enteras con fibra ayudan a que los azúcares naturales se absorban de forma más lenta. Se recomienda consumir manzanas, peras, frutos rojos, melón, naranja, toronja, albaricoque, durazno y ciruela.

Los especialistas aconsejan comer la fruta completa en lugar de licuada o en forma de jugo, ya que al exprimirla o licuarla el organismo absorbe el azúcar con mayor rapidez.

Lácteos bajos en grasa

También se recomienda optar por yogur griego, requesón y leche bajos en grasa, procurando revisar las etiquetas para evitar productos con cantidades elevadas de azúcares añadidos, especialmente en yogures saborizados o leches chocolatadas.

Alimentos cuyo consumo conviene reducir

Existen alimentos que pueden favorecer aumentos importantes de glucosa o estimular el consumo excesivo. Entre ellos se encuentran los productos ultraprocesados, como cereales azucarados, dulces y botanas empaquetadas.

Asimismo, se aconseja moderar el consumo de alimentos fritos, como papas fritas, pollo frito y aros de cebolla, además de bebidas azucaradas, entre ellas refrescos, jugos industrializados y tés endulzados.

Las carnes rojas y procesadas, como embutidos, salchichas y carne de res, también deberían consumirse con menor frecuencia.

No obstante, los especialistas aclaran que estas recomendaciones no implican eliminar completamente estos alimentos. La prioridad es mantener un equilibrio y una adecuada moderación.

También desmienten la idea de que las personas con diabetes deban eliminar todos los carbohidratos o evitar por completo los llamados "alimentos blancos". Lo más importante es controlar las porciones y elegir carbohidratos de mejor calidad nutricional.

Cómo organizar una alimentación saludable

Cleveland Clinic destaca que no existe un único plan alimentario adecuado para todas las personas. Cada caso debe adaptarse a las necesidades, preferencias y condiciones de salud individuales.

Entre las recomendaciones prácticas se encuentran controlar el tamaño de las porciones, cocinar con mayor frecuencia en casa, mantenerse bien hidratado, reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, incluir verduras en la mayoría de las comidas y revisar las etiquetas nutricionales para identificar los azúcares añadidos.

Respecto a los horarios, se aconseja realizar comidas equilibradas aproximadamente cada cuatro o cinco horas, ya que permanecer demasiado tiempo sin comer puede favorecer episodios de glucosa baja.

Otra estrategia ampliamente recomendada es el método del plato de la Asociación Americana de la Diabetes. Este consiste en llenar la mitad del plato con verduras sin almidón, destinar una cuarta parte a proteínas magras y el cuarto restante a carbohidratos complejos, lo que facilita el control de las porciones y contribuye a mantener niveles de glucosa más estables.

Finalmente, los especialistas advierten que las dietas excesivamente restrictivas pueden aumentar el riesgo de deficiencias nutricionales, episodios de hipoglucemia y abandono del tratamiento. Por ello, la mejor estrategia consiste en adoptar una alimentación equilibrada, flexible y sostenible a largo plazo, basada en alimentos integrales, un adecuado control de las porciones y hábitos saludables que favorezcan un mejor control de la diabetes.

Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX

ver en sitio completo: Diabetes y alimentación: qué comidas elegir para estabilizar el azúcar en sangre