— Agencias 28/06/2026
El hielo aplicado en el rostro puede ayudar de manera temporal a disminuir la hinchazón, las rojeces y el aspecto de cansancio, según explica ELLE. Su efecto es rápido, aunque no permanente, por lo que requiere precaución para evitar irritaciones en la piel.
El frío en la cara actúa provocando una vasoconstricción momentánea, lo que reduce la inflamación, la hinchazón y el enrojecimiento, de acuerdo con la información del medio y la experta consultada. Su principal beneficio es mejorar de forma inmediata la apariencia del rostro, sin generar cambios duraderos.
Raquel Linde, especialista en maquillaje y responsable de marketing citada por ELLE, describe esta técnica como un método rápido para “reducir la inflamación, abrir la mirada y aportar luminosidad al rostro”. También señala que puede utilizarse como complemento de una rutina facial ligera o antes del maquillaje.
La aplicación de frío en la cara ofrece un “efecto buena cara” casi inmediato, especialmente por la mañana o antes de un evento, aunque sus resultados son temporales y deben entenderse como un recurso estético puntual.
Cómo aplicar el frío correctamente en el rostro
La técnica consiste en utilizar un objeto frío y suave o un cubito de hielo envuelto en una tela fina. Debe deslizarse con movimientos delicados en las zonas más propensas a inflamación o cansancio, como el contorno de ojos, mejillas y frente.
Se recomienda realizar movimientos suaves y ascendentes, ya que esto ayuda a descongestionar el rostro y potencia la sensación de frescura. Es importante evitar el contacto directo y prolongado del hielo con la piel, especialmente en personas con piel sensible o capilares frágiles.
En qué casos se utiliza
Este método suele emplearse para reducir bolsas bajo los ojos, inflamación facial o signos de fatiga, especialmente tras poco descanso. También se utiliza antes de eventos o maquillajes para lograr una apariencia más descansada y luminosa.
Algunas personas lo incorporan a su rutina matutina o después de situaciones de estrés, ya que proporciona un efecto refrescante inmediato, aunque de corta duración.
Precauciones según el tipo de piel
La técnica puede ser útil en distintos tipos de piel si se aplica correctamente, pero el uso excesivo o directo del hielo puede causar enrojecimiento o irritación temporal.
En personas con rosácea, piel muy sensible o capilares frágiles, se recomienda evitar el frío intenso y optar por alternativas menos agresivas, como rodillos fríos o temperaturas moderadas.
Especialistas en dermatología advierten que una aplicación incorrecta, como el contacto directo prolongado del hielo, puede provocar quemaduras o empeorar ciertas condiciones cutáneas, por lo que es importante adaptar su uso al estado de cada piel.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX