— Agencias 28/06/2026
Incorporar arándanos a la alimentación diaria puede aportar importantes beneficios para la salud del corazón y del cerebro. Diversas investigaciones respaldan su consumo como parte de una dieta equilibrada, gracias a sus compuestos antioxidantes y su posible efecto protector frente al deterioro cognitivo y las enfermedades cardiovasculares.
El cardiólogo Aurelio Rojas, citado por la revista Men's Health, destaca que esta fruta representa una opción sencilla para fortalecer la salud desde la alimentación, siendo adecuada para personas de todas las edades.
Beneficios para la memoria y la función cerebral
Uno de los principales efectos atribuidos a los arándanos es su capacidad para mejorar el flujo sanguíneo hacia regiones del cerebro relacionadas con la memoria y la atención, como el hipocampo y la corteza prefrontal.
Un estudio publicado en la revista científica Nutritional Neuroscience encontró mejoras en pruebas de memoria después de 12 semanas de consumo regular de arándanos, lo que respalda su incorporación como parte de una alimentación orientada al cuidado de la salud cerebral.
Los investigadores señalan que estos beneficios pueden presentarse tanto en adultos jóvenes como en personas mayores, convirtiendo a esta fruta en una alternativa para favorecer el rendimiento cognitivo y contribuir al envejecimiento saludable del cerebro.
Podrían retrasar el deterioro cognitivo
Los beneficios de los arándanos no se limitan a la memoria inmediata. Investigaciones realizadas por la Universidad de Harvard con más de 16 mil mujeres observaron que quienes consumían regularmente esta fruta presentaban un deterioro cognitivo más lento, equivalente a conservar un funcionamiento cerebral hasta dos años y medio más joven en comparación con quienes no la incluían en su dieta.
Estos hallazgos refuerzan el interés por los arándanos como parte de una estrategia de prevención frente al envejecimiento cerebral y algunas enfermedades neurodegenerativas.
Contribuyen al control de la presión arterial
Además de sus efectos sobre el cerebro, diversos estudios han mostrado beneficios cardiovasculares. Investigaciones publicadas en The Journals of Gerontology: Series A indican que el consumo diario de arándanos puede reducir la presión arterial sistólica entre cuatro y seis milímetros de mercurio en personas participantes de ensayos clínicos.
Los especialistas señalan que una porción aproximada de 150 gramos al día, equivalente a un puñado generoso, puede incorporarse fácilmente a la alimentación cotidiana como parte de un estilo de vida saludable.
Menor riesgo de infarto y accidente cerebrovascular
Diversos estudios también han asociado el consumo habitual de arándanos con una reducción cercana al 20 % en el riesgo de sufrir infarto o accidente cerebrovascular.
Aunque los expertos aclaran que ningún alimento por sí solo previene estas enfermedades, incluir arándanos dentro de una dieta equilibrada puede contribuir al cuidado del sistema cardiovascular y del cerebro, especialmente cuando se acompaña de otros hábitos saludables.
La mejor forma de consumirlos
Para obtener el mayor beneficio nutricional, los especialistas recomiendan consumir los arándanos frescos o ultracongelados, ya que estas presentaciones conservan la mayor parte de sus compuestos antioxidantes y nutrientes.
En cambio, las versiones deshidratadas, liofilizadas o con azúcares añadidos pueden perder parte de sus propiedades y aportar un contenido mayor de azúcar, por lo que su consumo debe ser más moderado.
Gracias a su versatilidad, los arándanos pueden incorporarse fácilmente en desayunos, yogures, batidos, ensaladas o consumirse solos como colación, convirtiéndose en una opción práctica para quienes buscan mejorar su alimentación y cuidar la salud del corazón y del cerebro.
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