El avance del tétanos vuelve a generar preocupación entre especialistas

— Agencias 28/06/2026

Estados Unidos registró 38 casos de tétanos durante 2025, la cifra anual más alta desde 2006. Especialistas en salud advierten que la disminución en las tasas de vacunación podría favorecer el resurgimiento de esta enfermedad prevenible, que puede ser mortal en aproximadamente uno de cada diez casos y provocar espasmos musculares tan intensos que incluso lleguen a fracturar huesos.

De acuerdo con The Washington Post, en Estados Unidos suelen notificarse menos de 40 casos de tétanos al año, una cifra muy inferior a los 500 o 600 casos anuales que se registraban antes de la introducción de la vacuna antitetánica en 1924.

La disminución de la vacunación preocupa a los especialistas

Los expertos relacionan este aumento de casos con la reducción en la cobertura de vacunación infantil, particularmente de la vacuna DTaP, que protege contra el tétanos, la difteria y la tos ferina, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

La preocupación no es únicamente estadística. En abril, los CDC publicaron un informe sobre cuatro niños no vacunados que desarrollaron tétanos en 2024. Todos requirieron hospitalización durante periodos que oscilaron entre ocho y 45 días y lograron recuperarse tras recibir inmunoglobulina antitetánica una vez que aparecieron los síntomas.

William Schaffner, especialista en enfermedades infecciosas del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, explicó que el éxito alcanzado por la vacunación ha hecho que muchas personas nunca hayan visto un caso de tétanos, lo que puede generar una falsa percepción de que la enfermedad ya no representa un riesgo.

El tétanos no se transmite entre personas

A diferencia de otras enfermedades prevenibles mediante vacunas, el tétanos no es contagioso. La infección es causada por la bacteria Clostridium tetani, presente de forma natural en el suelo, el polvo y el estiércol. La enfermedad aparece cuando las esporas de esta bacteria ingresan al organismo a través de una herida.

Aunque existe la creencia de que el tétanos solo se contrae al pisar un clavo oxidado, los especialistas aclaran que cualquier lesión contaminada con tierra o suciedad puede facilitar la entrada de la bacteria.

Paul Offit, director del Centro de Educación sobre Vacunas del Hospital Infantil de Filadelfia, señaló que el riesgo también está presente en heridas punzantes, quemaduras, congelaciones, úlceras, picaduras de insectos e incluso lesiones cutáneas de menor tamaño.

En el reciente informe de los CDC, los niños afectados presentaban distintos tipos de lesiones, entre ellas una fractura de tobillo y una herida provocada por la pisada de un caballo.

La toxina afecta el sistema nervioso

El tétanos no suele manifestarse inicialmente con fiebre, inflamación o enrojecimiento de la herida. Los síntomas aparecen cuando la bacteria produce una potente toxina llamada tetanospasmina, que afecta directamente al sistema nervioso.

Las manifestaciones pueden desarrollarse entre tres y 21 días después de la exposición. Uno de los primeros signos es el trismo o rigidez de la mandíbula, acompañado de dificultad para tragar, dolor de cabeza, rigidez muscular y espasmos involuntarios.

Walter Orenstein, profesor emérito de la Universidad de Emory, explicó que existen dos manifestaciones características: el risus sardonicus, una contracción involuntaria de los músculos faciales que produce una expresión similar a una sonrisa, y el opistótonos, una postura en la que el cuello, la espalda y las piernas se arquean intensamente hacia atrás.

En los casos más graves, los espasmos musculares pueden ocasionar fracturas, dificultar la respiración y poner en riesgo la vida del paciente.

Los especialistas recuerdan además que haber padecido tétanos no genera inmunidad permanente. Schaffner explicó que la cantidad de toxina necesaria para provocar la enfermedad es tan pequeña que el sistema inmunitario no desarrolla una protección duradera, por lo que incluso quienes ya tuvieron la enfermedad deben vacunarse.

La vacunación sigue siendo la mejor protección

Los expertos coinciden en que la forma más eficaz de prevenir el tétanos es mediante la vacunación. La vacuna utiliza una versión modificada de la toxina para estimular una respuesta inmunitaria sin causar la enfermedad.

El esquema recomendado comienza durante la infancia con tres dosis de la vacuna DTaP a los dos, cuatro y seis meses de edad, seguidas de refuerzos entre los 15 y 18 meses y entre los cuatro y seis años.

Posteriormente, se administra una dosis de Tdap entre los 11 y 12 años, mientras que en la edad adulta se recomienda un refuerzo de la vacuna Td cada diez años para mantener la protección.

Schaffner recordó que la inmunidad disminuye con el paso del tiempo, por lo que los refuerzos periódicos son esenciales para conservar una protección adecuada.

Algunas personas pueden necesitar una dosis adicional de Tdap, como las mujeres embarazadas, ya que esta vacuna también protege a los recién nacidos contra la tos ferina. Asimismo, se recomienda a los adultos que nunca la hayan recibido.

Cuando una persona presenta una herida considerada de riesgo y desconoce cuándo recibió su última vacuna antitetánica, o han transcurrido más de cinco años desde la última dosis, los médicos suelen administrar un refuerzo como parte del tratamiento preventivo.

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