— Agencias 24/06/2026
Cuando se habla de cáncer, rara vez se piensa en los pies como una zona de revisión.
Aun así, dermatólogos y especialistas en melanoma advierten que ciertos cambios en esta área pueden aparecer meses antes del diagnóstico, sobre todo en el melanoma acral, un tipo de cáncer de piel que puede desarrollarse en las plantas, entre los dedos o debajo de las uñas.
Los expertos señalan que muchas de estas señales se confunden fácilmente con hongos, callos, golpes o pequeñas heridas, lo que retrasa la detección. Estas son algunas manifestaciones que conviene vigilar:
1. Mancha oscura que cambia La aparición de una mancha café, negra o con varios tonos en la planta del pie que va modificando su tamaño, forma o color es una señal de alerta importante. Puede pasar desapercibida por su localización. La Academia Americana de Dermatología recomienda evaluar cualquier lesión que evolucione con el tiempo, incluso en zonas poco expuestas al sol.
2. Heridas que no sanan Una lesión que permanece abierta durante semanas o meses sin mejorar puede requerir valoración médica. Algunos melanomas en los pies se confunden inicialmente con úlceras o heridas comunes que no cicatrizan correctamente.
3. Rayas oscuras en las uñas La presencia de una banda vertical marrón o negra bajo una uña, especialmente del dedo gordo del pie, debe observarse con cuidado. Aunque puede deberse a golpes, si la línea persiste o cambia, los especialistas recomiendan estudiarla, ya que no suele desaparecer con el crecimiento normal de la uña cuando hay un proceso maligno.
4. Sangrado sin explicación El sangrado espontáneo en una mancha o lesión del pie, sin haber recibido un golpe previo, es otra señal de alarma. Algunas lesiones cancerosas pueden sangrar de manera intermitente y progresiva.
5. Dolor persistente en un punto específico Aunque muchas lesiones iniciales no duelen, algunos casos presentan molestias continuas en la zona afectada. Un dolor localizado sin causa clara merece revisión médica.
6. Picazón constante La comezón persistente en una mancha o lunar del pie puede parecer algo menor, pero cuando se acompaña de cambios en color, tamaño o sangrado, puede ser un signo de alerta en etapas tempranas.
7. Hinchazón sin causa aparente La inflamación prolongada en pies o tobillos no es específica de cáncer, pero si aparece sin explicación y se mantiene, los especialistas recomiendan descartarla clínicamente para encontrar su origen.
8. Crecimientos o bultos que aumentan rápido Algunas lesiones pueden presentarse como masas o engrosamientos que crecen en poco tiempo y se confunden con verrugas o callos. La velocidad de crecimiento es un factor importante de evaluación médica.
9. Cambios en lesiones antiguas Cualquier lunar, mancha o marca que cambie con los años debe revisarse. Los dermatólogos usan la regla ABCDE (asimetría, bordes, color, diámetro y evolución) para identificar posibles señales de melanoma.
En general, la clave está en la evolución: cualquier cambio persistente en la piel del pie, especialmente si progresa con el tiempo, merece una revisión dermatológica oportuna.
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