— Agencias 21/06/2026
El ejercicio aeróbico suele ser lo primero que se asocia con la reducción del riesgo de enfermedades del corazón, pero un nuevo estudio sugiere que el entrenamiento de fuerza también podría jugar un papel importante, especialmente en mujeres.
De acuerdo con una investigación publicada el 17 de junio en el Journal of the American College of Cardiology, las mujeres que realizan ejercicios con pesas de forma regular presentan un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, sobre todo cuando combinan esta actividad con ejercicio aeróbico.
El estudio encontró que las mujeres que hacían al menos dos horas semanales de entrenamiento de resistencia tenían un 44 % menos riesgo de infarto y un 20 % menos riesgo de enfermedad cardíaca en general.
Además, los investigadores observaron que a mayor frecuencia de entrenamiento con pesas, mayor era la reducción del riesgo cardiovascular.
El investigador principal, el Dr. Tianyue Zhang, señaló que el entrenamiento de fuerza suele estar subestimado como estrategia preventiva, a pesar de sus beneficios ya conocidos para la salud.
Zhang explicó que su impacto en la salud cardiovascular, especialmente en mujeres de mediana edad y adultas mayores, ha sido menos estudiado en comparación con el ejercicio aeróbico.
Las recomendaciones actuales en Estados Unidos sugieren realizar al menos dos días de entrenamiento de resistencia por semana, junto con 150 minutos de actividad aeróbica moderada a intensa.
Para este análisis, los investigadores utilizaron datos de más de 117,000 mujeres que participaron en un estudio de seguimiento a largo plazo. A lo largo de casi 15 años, se registraron sus hábitos de actividad física, incluyendo entrenamiento de fuerza y niveles de sedentarismo.
Los resultados mostraron que por cada hora adicional semanal de entrenamiento de resistencia, el riesgo de infarto disminuía aproximadamente un 14 % y el riesgo de enfermedad cardíaca un 5 %.
Cuando las participantes cumplían tanto con las recomendaciones de fuerza como de ejercicio aeróbico, el riesgo de infarto se reducía cerca de un 45 % en comparación con las mujeres inactivas.
Los investigadores concluyeron que el entrenamiento de fuerza aporta beneficios adicionales incluso en personas que ya realizan actividad aeróbica, lo que refuerza su valor dentro de una rutina de ejercicio completa.
El editor jefe de la revista JACC, el Dr. Harlan Krumholz, destacó que estos resultados ofrecen evidencia sólida a favor de incluir el entrenamiento de resistencia como parte de las estrategias de salud para mejorar la funcionalidad y la longevidad.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX