Sucesos... Evaluación de las elecciones

— José Mariano Orozco Tenorio 19/06/2026

El pasado 7 del mes y año en curso se llevaron a cabo las elecciones en el Estado de Coahuila para elegir a los próximos diputados que conformarán el Congreso de la entidad, tanto por votación directa (16) como por los que alcancen por representación proporcional (9). A pesar de que aún no se resuelven las impugnaciones que han hecho diversos partidos políticos ya el Instituto Electoral del Estado de Coahuila hizo entrega de las constancias de mayoría a los que fueron electos por mayoría de votos. Sinceramente no tiene razón de ser la premura porque el recuento de los votos emitidos no tiene ya posibilidades de cambio alguno. Los resultados han acaparado la atención nacional de comentaristas políticos a tal grado que los medios de comunicación impresos y digitales se han encargado de la difusión y de algún análisis de los mismos. Si bien es cierto que ya hay primeras observaciones de analistas, es notorio que aún carecen de razonamientos más profundos. Hasta ahora, son datos duros los que hay, pero de ninguna manera explican el sentido de las preferencias de los ciudadanos. De esta manera, lo que sabemos hasta ahora, en cuanto a los votos obtenidos por los particos políticos participantes (tengamos presente que nuestro sistema político es a base de partidos), y de acuerdo a la información de la delegación del Instituto Electoral de Coahuila-Monclova, para el distrito electoral solo concerniente a Monclova, los resultados son los siguientes:

Partido de Acción Nacional: 2357
Partido Revolucionario Institucional: 38 540
Partido del Trabajo: 1071
Partido Verde: 918
Partido Unión Democrática: 637
Partido Movimiento Ciudadano: 1347
Partido MORENA: 19 137
Partido Nuevas Ideas: 7308
Partido México Avante: 2512
Alianza PRI-UDC: 509
Alianza PT-Morena: 1244
Candidatos independientes no registrados: 37
Votos válidos: 75617
Votos nulos: 3161

De no haber cambios, las diputaciones por representación mayoritaria (plurinominales) se asignarían a:

MORENA:

Pily de Aguinaga
Diego del Bosque
Edelmira Martínez
Fernando Hernández
Darinka Guerra

PRI:

Carlos Robles Loustanau

UDC:

Sandra Guadalupe Sierra

PT:

Carlos Villarreal Zamora

NUEVAS IDEAS:

Blanca Álvarez Garza

 Insistimos, faltan los datos finales oficiales, después de haber resuelto las impugnaciones, pero no se espera que afecten de fondo. Con las pocas cifras disponibles, que aún dicen muy poco, lo primero que resalta es que si estimamos que la población gira alrededor de 270 000 habitantes y solo votaron 75 617, refleja así el bajo interés de la ciudadanía en participar. Como son cifras duras, aún no hay elementos para desglosar las cantidades por género; por ejemplo, por estatus social, por edades, por nivel educativo. Para hacer un análisis profundo necesitamos de la aportación y colaboración del Instituto Electoral. Hasta ahora, los comentarios son un tanto superficiales porque solo se basan en el voto duro, pero no hay información suficiente para entender cuál fue el sentido final del voto. Los diversos medios de comunicación rápidamente se han pronunciado de que se trata del castigo sobre el poder en turno (MORENA); pero es una cuestión muy simple; vayamos a buscar las raíces y las causas, como dirían los mismos dirigentes de ese partido.

Es cierto lo que ha declarado el señor gobernador del Estado de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, sobre que el proceso de elección ha transcurrido en paz y con algunos incidentes sin trascendencia. En ese sentido, coincidimos que el Estado es un ejemplo nacional en donde el pueblo disfruta la tranquilidad. Claro, hay voces que de inmediato impugnan que la mayoría de los votos fueron comprados; y de hecho siempre se ha dicho lo mismo pero afortunadamente hay paz, que es uno de los principales anhelos de la población. Recordamos (irónicamente), aquél presidente municipal que declaró que robaba “pero poquito”. Sin duda, hay muchos indicadores para analizar, pero esperemos más información. De ser creíbles las cifras que maneja el Instituto Electoral de Coahuila, la totalidad de las votaciones en la entidad fue de 700 000 votos, que equivaldrían a un 51%, es decir, ligeramente superior de la mitad del padrón electoral. Si comparamos con las elecciones de junio del 2023, que fueron alrededor del 56.35%; estamos hablando de que en estas últimas elecciones la abstención ronda en 49%. Cabe tener en cuenta que las elecciones para el poder ejecutivo son más atractivas para todavía una parte de la población porque hay gente que no entiende la labor de los diputados locales.   

Los ahora candidatos electos tendrán una gran responsabilidad al ser los encargados de la creación, reforma, derogación y abrogación de las leyes que rigen a los coahuilenses.

¿A quién le corresponde realizar una evaluación profunda de los resultados de las elecciones? Obviamente a los propios partidos y a los analistas políticos. La información se debe de dar a conocer a la ciudadanía. Pero el análisis debe ser más profundo por las características particulares del Estado de Coahuila, donde ha dominado el Partido Revolucionario Institucional (PRI) por décadas, y el Partido de Acción Nacional en algunos de los municipios. Como sabemos, MORENA, el partido que domina el Gobierno federal no ha podido posicionarse en el Estado. Todo parece indicar que el pueblo, “que es sabio” defiende la estabilidad de seguridad que impera en el territorio estatal. Sin duda, debe haber corrupción, circulación de drogas y armas y otros elementos ilícitos, pero los ciudadanos han manifestado claramente su preferencia. El concurso de 9 partidos es mucho e implica gasto del erario público y de particulares; el intentar asegurar la existencia de un partido político se ha convertido en un botín interesante que anteriormente no llamaba la atención. Sobrevivir a una votación con el porcentaje que marca la legislación es ya un éxito; pero no se trata solo de participar “per se”, sino de realmente conseguir una curul desde la cual se pueda trabajar por el bien público de la población. Tampoco se trata de buscar culpables por no lograr el éxito en las votaciones; el objetivo es realizar una verdadera evaluación para entender los resultados y a partir de ahí construir una estrategia. Es muy probable que los escándalos en el Estado de Sinaloa, del enorme descaro por el huachicol contrabandeado, del nauseabundo pacto de impunidad y de la ridícula posición de solicitar evidencias están cobrando la factura en las votaciones. Seguramente el caso de Coahuila es un termómetro para el 2027 y 2028.  

Aunque con cierta discreción, la prensa nacional empieza a hablar de la influencia que pudo tener en los resultados de la reciente elección de diputados la “marca” Manolo Jiménez Salinas. La capacidad que ha tenido para negociar con el Gobierno Federal teniendo en cuenta que es opositor del régimen político nacional, su impulso para atraer inversión extranjera, y su presencia cercana y sin poses con la ciudadanía están consolidando el presagio de la presencia del PRI por otros años más.

El Estado de Coahuila es una excepción en el marco político nacional. La estructura del PRI ha logrado tejer una red municipal de estabilidad y tranquilidad que no es fácil de penetrar. Aún y cuando no sabemos con detalle la composición de las características de los votantes, la clase baja y media se siente cómoda con los programas sociales que ofrece el Estado. No solo se impuso el voto útil sino que ahora fue decisivo el voto comparativo.

Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX

ver en sitio completo: Sucesos... Evaluación de las elecciones