— Agencias 14/06/2026
La arteriosclerosis, conocida también como endurecimiento de las arterias, es una enfermedad que suele avanzar de manera silenciosa durante años, sin causar síntomas evidentes hasta que el flujo sanguíneo se encuentra seriamente afectado.
Esta afección se desarrolla por la acumulación de placas en las paredes arteriales, el envejecimiento y factores de riesgo como la hipertensión o el colesterol elevado. Como consecuencia, las arterias pierden flexibilidad y aumenta significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Identificar sus señales tempranas puede ser clave para realizar cambios oportunos en el estilo de vida, iniciar tratamientos adecuados y reducir la probabilidad de complicaciones graves como infartos o accidentes cerebrovasculares.
1. Signo de Frank: un pliegue en la oreja que podría indicar riesgo cardiovascular
El Signo de Frank consiste en la presencia de un pliegue diagonal en el lóbulo de la oreja. Diversos estudios han encontrado una asociación entre esta característica física y un mayor riesgo de enfermedad coronaria. Se cree que refleja una pérdida de elasticidad en los tejidos, similar a la que ocurre en las arterias. Aunque por sí solo no confirma una enfermedad cardíaca, su presencia puede justificar una evaluación médica más detallada para descartar problemas vasculares.
2. Síndrome de Leriche: dolor en las piernas al caminar
Esta condición se caracteriza por la aparición de dolor, calambres o fatiga muscular en las piernas durante la actividad física, síntomas que suelen desaparecer al descansar. Generalmente se debe a la obstrucción de las arterias que llevan sangre a las extremidades inferiores, limitando el aporte de oxígeno a los músculos. Si no se atiende, puede progresar y ocasionar complicaciones circulatorias importantes.
3. Fenómeno de Raynaud: cambios de color y temperatura en dedos
El Fenómeno de Raynaud provoca que los dedos de las manos o los pies se tornen blancos o azulados cuando la persona se expone al frío o atraviesa situaciones de estrés. En algunos casos, especialmente en adultos mayores, puede estar relacionado con alteraciones vasculares que dificultan la circulación sanguínea. Además del cambio de color, puede generar entumecimiento, hormigueo o dolor.
4. Disfunción eréctil: una posible señal de enfermedad vascular
La dificultad para lograr o mantener una erección puede ser una manifestación temprana de problemas circulatorios. Debido a que las arterias que irrigan la región pélvica son pequeñas, los efectos del endurecimiento arterial pueden aparecer allí antes que en otros vasos sanguíneos del cuerpo. Por ello, este síntoma puede representar una advertencia temprana de enfermedad cardiovascular.
5. Xantelasmas: depósitos de grasa alrededor de los ojos
Los xantelasmas son pequeñas placas amarillentas que aparecen cerca de los párpados debido a la acumulación de grasas bajo la piel. Aunque suelen ser indoloros, pueden estar asociados con niveles elevados de colesterol y otros trastornos metabólicos. Su presencia puede indicar un mayor riesgo de aterosclerosis y enfermedades cardiovasculares.
6. Signo de Buerger: pérdida de vello en las piernas
La disminución o pérdida del vello en las extremidades inferiores puede ser consecuencia de una circulación sanguínea deficiente. Cuando las arterias se estrechan y endurecen, los tejidos reciben menos oxígeno y nutrientes, afectando incluso a los folículos pilosos. Aunque muchas personas lo atribuyen al envejecimiento, también puede ser una señal de enfermedad arterial periférica.
7. Hipertensión difícil de controlar
El estrechamiento de las arterias que irrigan los riñones puede desencadenar una elevación persistente de la presión arterial. Cuando los riñones perciben una disminución en el flujo sanguíneo, liberan sustancias que aumentan la presión para compensar. Este mecanismo puede generar hipertensión resistente al tratamiento y contribuir al deterioro progresivo del sistema cardiovascular.
8. Mareos y visión borrosa
La acumulación de placa en las arterias carótidas, encargadas de llevar sangre al cerebro, puede ocasionar episodios de mareo, confusión temporal o alteraciones visuales. Estos síntomas pueden corresponder a ataques isquémicos transitorios, considerados una señal de advertencia importante de un posible accidente cerebrovascular futuro.
9. Angina de pecho: opresión o dolor torácico
La angina se manifiesta como una sensación de presión, ardor o molestia en el centro del pecho, especialmente durante el esfuerzo físico o situaciones de estrés. Ocurre cuando las arterias coronarias endurecidas no pueden suministrar suficiente oxígeno al corazón. Este síntoma requiere valoración médica, ya que puede preceder a eventos cardíacos más graves.
Reconocer estas señales y buscar atención médica cuando aparecen puede marcar una diferencia importante en la prevención y el tratamiento oportuno de las enfermedades cardiovasculares relacionadas con la arteriosclerosis.
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