De tutoriales a éxito: la pasión de Evelyn Solis por el maquillaje

— Penélope Cueto 14/06/2026

Saltillo, Coahuila, 14 de junio de 2026.- Lo que comenzó como una afición frente al espejo y horas de aprendizaje a través de tutoriales en internet terminó por convertirse en un proyecto de vida.

A sus 24 años, Evelyn Ximena Solís Tello ha maquillado a cientos de mujeres y construyó una carrera en el mundo de la belleza, pese a que su formación profesional está lejos de los cosméticos y las brochas. Es ingeniera en Gestión Empresarial, pero eligió seguir la pasión que descubrió desde la adolescencia.

En entrevista, la joven maquillista comparte cómo pasó de trabajar con un pequeño estuche de maquillaje a dirigir su propio negocio y perseguir metas que la acercan a escenarios internacionales.

 

¿Qué estudiaste y cómo tomaste la decisión de dedicarte al maquillaje?

Soy ingeniera en Gestión Empresarial. Realicé mis prácticas profesionales en Mabe y, al regresar, me di cuenta de que me gustaba mucho más maquillar. Tengo 24 años y me dedico a esto desde los 17.

 

¿Cómo comenzó tu historia en el mundo del maquillaje?

Desde muy pequeña me gustaba maquillarme. Veía videos y tutoriales en redes sociales, practicaba conmigo misma y también hacía algunos contenidos que compartía en mis plataformas. Mi primer aprendizaje fue completamente autodidacta.

Después, algunas amigas comenzaron a pedirme que las maquillara. Yo siempre les decía que no tenía los productos adecuados ni la experiencia suficiente, hasta que una de ellas insistió. Le cobré una cantidad simbólica porque lo veía como una práctica.

 

¿Recuerdas ese primer trabajo?

Claro. Llegué con una caja pequeña y maquillajes muy básicos que mis papás me habían regalado cuando cumplí 15 años. Con eso hice el maquillaje. A ella le gustó mucho el resultado, comenzó a recomendarme y poco a poco llegaron más clientas.

 

¿Cómo fueron esos primeros años?

Durante aproximadamente dos años acudí a los domicilios de las clientas porque no tenía un espacio propio para trabajar.

 

¿En qué momento decidiste establecer un negocio?

Después de dos años, mis papás me sugirieron abrir algo más formal. Mi papá creyó en mí desde el principio y me ayudó a adecuar un espacio en la cochera de la casa.

 

¿Ya contabas con cursos o certificaciones en ese momento?

No. Esa es una de las cosas más especiales de mi historia. Mi papá me apoyó cuando todavía no tenía cursos profesionales. Todo lo que sabía lo había aprendido en redes sociales. Él veía que las clientas estaban contentas y decidió respaldarme. Incluso me acompañó a comprar el mobiliario para el local.

 

¿Qué papel jugaron las recomendaciones en tu crecimiento?

Fueron fundamentales. La mayoría de mis clientas llegaron porque alguien les habló de mi trabajo. Gracias a esas recomendaciones fui creando una cartera de clientes cada vez más amplia.

 

¿Cómo llegaste al local donde trabajas actualmente?

Tiempo después nos mudamos de casa y ya no tenía espacio para instalar mi negocio. Entonces decidí rentar un local y continuar creciendo de manera independiente.

 

¿Qué es lo que más disfrutas de maquillar?

Trabajar la piel. Cada rostro es diferente y eso me encanta. Me gusta encontrar los tonos adecuados y observar cómo la piel se transforma. Ver cómo desaparecen visualmente algunas imperfecciones y cómo la persona se siente más segura y radiante es algo que disfruto mucho.

 

¿Existe alguna parte del maquillaje que te resulte complicada?

No diría que hay algo difícil, pero sí hay cosas que requieren más paciencia. Para mí, pintar los labios y realizar el delineado son las partes más tediosas.

 

¿Y cuál consideras la más sencilla?

La piel. Quizá porque es la parte que más me gusta trabajar y la que más disfruto.

 

En siete años de trayectoria, ¿cuántas personas calculas que has maquillado?

No llevo la cuenta exacta, pero fácilmente han sido más de 500 personas. Incluso podrían acercarse a mil.

 

¿Cuál ha sido la experiencia más significativa que te ha dejado esta profesión?

Hace poco tenía planeada la inauguración oficial de mi local actual. Sin embargo, decidí cancelar ese evento e invertir el dinero en un curso con Luis Torres. Fue una decisión importante porque representaba uno de mis sueños. Hasta ahora considero que ha sido una de las experiencias más enriquecedoras de mi carrera.

 

¿Qué otros cursos has realizado?

He tomado cursos presenciales en Saltillo y también capacitaciones en línea. Siempre trato de seguir aprendiendo porque las tendencias cambian constantemente.

 

¿Cuál es el secreto de un buen maquillaje?

La preparación de la piel. Cuando la piel está bien preparada, todo fluye mejor. También es muy importante lograr una buena fijación para que el maquillaje se mantenga en excelentes condiciones durante más tiempo.

 

¿Qué opinas del debate entre maquillaje ligero y maquillaje cargado?

No creo que exista uno mejor que otro. Todo depende del rostro, de las facciones, de los ojos y de la ocasión. Lo importante es encontrar lo que favorece a cada persona.

 

¿Cuál es el siguiente sueño que buscas cumplir?

Me gustaría viajar a la Fashion Week de Nueva York y tener la oportunidad de maquillar a las modelos que participan en las pasarelas. Es una meta que me ilusiona mucho.

 

Finalmente, ¿la maquillista nace o se hace?

Creo que nace. Este trabajo tiene que gustarte para hacerlo con amor. La disciplina y la perseverancia ayudan a desarrollar habilidades, pero cuando realmente disfrutas lo que haces, los resultados son diferentes y se reflejan en cada detalle.

A siete años de haber iniciado con una pequeña caja de maquillaje y mucha curiosidad, Evelyn Ximena Solís Tello continúa construyendo una carrera que nació de la pasión. Su historia demuestra que el éxito profesional no siempre sigue el camino marcado por un título universitario, sino por la convicción de dedicarse a aquello que inspira todos los días.

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