¿Piensas tomar proteína en polvo? Estas son las 4 preguntas clave

— Agencias 11/06/2026

El uso de suplementos de proteína se ha vuelto cada vez más común entre deportistas, personas que desean aumentar su masa muscular y quienes buscan complementar su alimentación. Sin embargo, especialistas en nutrición advierten que incrementar el consumo de proteínas sin evaluar previamente el estado de salud puede no ser la mejor opción.

La dietista y nutricionista clínica Shweta J. Panchal, cofundadora de The Diet Therapy, compartió recientemente una serie de recomendaciones para quienes están considerando incorporar suplementos proteicos a su rutina. En un video publicado el 4 de junio en Instagram, explicó que antes de aumentar la ingesta de proteínas es importante revisar diversos aspectos relacionados con la salud digestiva, renal y hepática, además de los hábitos de hidratación.

Según la especialista, responder algunas preguntas básicas sobre el funcionamiento del organismo puede ayudar a determinar si el cuerpo está preparado para procesar una mayor cantidad de proteínas y evitar posibles complicaciones.

La salud digestiva debe evaluarse primero

Antes de incorporar un suplemento proteico, Panchal recomienda analizar cómo está funcionando el sistema digestivo.

Problemas frecuentes como estreñimiento, acidez, inflamación abdominal o molestias digestivas pueden indicar que el organismo no está procesando adecuadamente los alimentos actuales y que podría tener dificultades para manejar una mayor carga de proteínas.

La experta señala que una buena salud intestinal es fundamental para aprovechar correctamente los nutrientes. Cuando la digestión es adecuada y no existen síntomas importantes, es más probable que el cuerpo tolere sin inconvenientes un aumento en el consumo proteico.

Por ello, la primera pregunta que sugiere hacerse es: ¿mi sistema digestivo funciona correctamente?

El papel clave de los riñones

Después de evaluar la salud intestinal, es importante revisar el estado de los riñones.

Estos órganos participan en la eliminación de los productos derivados del metabolismo de las proteínas, por lo que una dieta rica en proteínas o el uso de suplementos puede aumentar su carga de trabajo.

Panchal recomienda especial precaución a las personas con antecedentes de cálculos renales, insuficiencia renal u otros problemas relacionados con estos órganos. Asimismo, considera útil realizar pruebas de función renal si no se han efectuado recientemente.

Conocer el estado de los riñones permite determinar si el organismo puede manejar de forma segura una mayor ingesta de proteínas.

La pregunta clave en este caso es: ¿mis riñones están funcionando adecuadamente?

El hígado también es fundamental

Aunque suele prestarse más atención a los riñones, el hígado también desempeña un papel esencial en el procesamiento de las proteínas.

Este órgano participa activamente en el metabolismo de los aminoácidos provenientes tanto de los alimentos como de los suplementos. Cuando existe alguna alteración hepática, aumentar significativamente el consumo de proteínas puede representar una carga adicional para el organismo.

La nutricionista señala que personas con hígado graso, alteraciones hepáticas o niveles elevados de enzimas del hígado deberían consultar con un profesional de la salud antes de adoptar una dieta alta en proteínas o comenzar a utilizar suplementos de forma regular.

Por ello, recomienda preguntarse: ¿mi hígado está en condiciones de procesar un mayor consumo de proteínas?

La hidratación es indispensable

Uno de los aspectos que Panchal considera más importantes es la hidratación.

El metabolismo de las proteínas genera sustancias que deben ser eliminadas por el organismo, un proceso que requiere una cantidad adecuada de agua. Si se incrementa la ingesta proteica sin aumentar el consumo de líquidos, pueden aparecer problemas como deshidratación, estreñimiento o una mayor carga para los riñones.

Por esta razón, la especialista recomienda mantener una hidratación adecuada y menciona que consumir alrededor de tres litros de agua al día puede ser una referencia útil para quienes utilizan suplementos proteicos, aunque las necesidades individuales pueden variar.

La pregunta que propone es: ¿estoy bebiendo suficiente agua todos los días?

Un aspecto que muchas personas pasan por alto

La creciente popularidad de los suplementos de proteína ha llevado a que muchas personas comiencen a consumirlos por recomendaciones en redes sociales, tendencias de bienestar o metas físicas específicas. Sin embargo, Panchal considera que uno de los errores más frecuentes es empezar a utilizarlos sin haber evaluado previamente el estado de salud.

Según la especialista, conocer las condiciones individuales del organismo puede ayudar a prevenir problemas y favorecer mejores resultados. Además, recuerda que los suplementos proteicos no sustituyen una alimentación equilibrada y que su uso debe formar parte de una estrategia nutricional adaptada a las necesidades de cada persona.

En definitiva, antes de aumentar el consumo de proteínas, conviene revisar la salud digestiva, renal y hepática, así como asegurar una hidratación adecuada, para que el organismo pueda aprovechar estos nutrientes de manera segura y eficaz.

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